El candidato de ERC, Ernest Maragall, al votar este 28M.

El candidato de ERC, Ernest Maragall, al votar este 28M. / RICARD CUGAT

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Jordi Ribalaygue
Jordi Ribalaygue

Periodista

Especialista en Barcelona y área metropolitana

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ERC se ha desinflado en Barcelona y, tras ganar las elecciones en 2019, pierde la mitad de la representación. Además, la candidatura de Ernest Maragall no ha ganado en ningún distrito de la ciudad.

Hace cuatro años, los republicanos fueron los más votados en el Eixample y en Les Corts. Ahora, en cambio, pasan a ser los cuartos en el Eixample -los supera Trias per Barcelona, Barcelona en Comú y el PSC- y decae a la quinta plaza en Les Corts. Aún da peores síntomas en Sarrià-Sant Gervasi, donde se desmorona hasta la sexta posición, por detrás de Vox.

La lista de Maragall queda relegada a la cuarta posición en Ciutat Vella, Gràcia, Horta-Guinardó, Nou Barris, Sant Andreu, Sant Martí y Sants-Montjuïc.

Remando a contracorriente

ERC oteaba meses atrás un escenario propicio para competir por la Alcaldía de Barcelona. Sus pronósticos auguraban un duelo con el PSC por la victoria, pero el retorno del exalcalde Xavier Trias al frente de la lista de Junts trastocó las expectativas. Los republicanos decayeron en las encuestas y, aunque atisbaron una cierta recuperación, los sondeos durante la campaña han relegado a Maragall unos pasos por detrás de Ada Colau, Jaume Collboni y Trias.

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Con las estimaciones en contra, los republicanos han tratado de subrayar el perfil conciliador de su candidato, ganador frustrado de las municipales de 2019 y partícipe de la mitificada etapa de su hermano al frente de la ciudad, el exalcalde Pasqual Maragall. Aun queriendo distinguirse como una vía intermedia entre el resto de alcaldables con opciones de triunfo, el líder local de ERC ha arremetido durante la campaña sobre todo contra Trias, al que ha afeado ser demasiado cómplice con el empresariado, y también contra Collboni, al que ha acusado de ser la prueba de la derechización del PSC, con el que Maragall fue concejal en Barcelona durante años y conseller de la Generalitat

Una de las propuestas señeras de los republicanos ha sido aumentar el parque público de vivienda de la ciudad con 20.000 pisos en los próximos cuatro años. Suman más del doble de los 8.000 que Colau prometió antes de tomar la vara de mando en 2015, sin que Barcelona haya sido capaz de lograr apenas más que la mitad en ocho años.