Reforma en el eje de movilidad

Los ‘nobel’ de la arquitectura proyectan una estación de Sants luminosa

  • RCR Arquitectes concibe la reforma que debe culminar en 2026 con un edificio con más luz natural y abierto por los cuatro costados

2
Se lee en minutos
Jordi Ribalaygue
Jordi Ribalaygue

Redactor

Especialista en Barcelona y área metropolitana

Escribe desde Barcelona

ver +

La futura estación de Sants es el mayor reto que ha afrontado hasta ahora el despacho RCR Arquitectes, galardonado con el premio Pritzker de 2019, considerado el Nobel de la arquitectura. “Llevamos 35 años y un trabajo de la complejidad como el de este no lo habíamos hecho antes”, ha asegurado Ramon Vilalta, uno de los integrantes del prestigioso bufete, que ha presentado el proyecto este miércoles en el Col·legi Oficial d’Arquitectes de Catalunya. El plan traza que la remodelación absoluta del edificio debe finalizar en 2026 y se desafía a captar más luz natural en el interior y que resulte menos hermético.

“Una de las preocupaciones del edificio actual es que, espacialmente y a nivel lumínico, es muy triste”, define Vilalta, que recalca que la cobertura del inmueble se ampliará hacia la plaza dels Països Catalans y se concibe “casi como unas lámparas, con cuerpos absolutamente translúcidos”. Filtrarán la luz solar a través de unas aberturas en el techo, diseñadas como una réplica gigante de las vías de los trenes que seguirán circulando en el subsuelo.

A su vez, Vilalta ha recalcado que la renovada estación debe abrirse a los barrios y los vecinos del entorno. “El nuevo Sants busca ser muy poroso, que entre la luz natural y abrirse por las cuatro fachadas”, ha destacado el arquitecto, que ha confesado que el equipo de arquitectos aspira a conformar “la atmósfera más relajada posible” en la estación, por la que transitan 46 millones de pasajeros al año. Para 2030, se augura que ascenderán a 58 millones. 

Noticias relacionadas

“Es impactante pensar que 150.000 personas pasan al día y que llegarán a ser 190.000. Nosotros venimos de Olot, donde somos unos 36.000 habitantes. ¿Cuántas veces tendríamos que pasar todos los vecinos al día para igualarlo?”, ha ironizado Carme Pigem, otra de las integrantes de RCR Arquitectes. Ha explicado que el interior del edificio se dividirá en forma de cruz y que la calzada al norte de la estación desaparecerá para encajar una amplia zona verde. “Donde no hay vías en el subsuelo, se plantarán árboles de verdad. Sacando viabilidad, la estación puede abrirse. También se gana un nuevo nivel de espacio para la ciudad”, sostiene.

El gabinete de arquitectura se ha coordinado con Adif y el Ayuntamiento de Barcelona, que vaticinan que el futuro edificio se convertirá en un icono. El encargo incluye reformar el entorno. Vilalta ha indicado que se quiere conservar el “espíritu” de la plaza dels Països Catalans y fomentar que la plaza de Joan Peiró como un eje de la vida de barrio en Sants. “En la estación, queremos intentar que la gente tenga unas salas en las que cuando se está cerca de entrar en el tren, se pueda estar tranquilo, sabiendo dónde está la vía y no sentirse apartado. Es un gran centro de movilidad, pero queremos pensar que conseguiremos que pueda transmitir paz y serenidad”, ha completado.