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Jugar al pádel y ser alcalde a los 80 años

Un libro sobre una de las grandes historias de nuestro ecosistema tecnológico reúne a la plana mayor catalana

Rubén Bonet y Mar Galtes en la presentación del libro ‘Fractus, el ave fénix’

Rubén Bonet y Mar Galtes en la presentación del libro ‘Fractus, el ave fénix’ / Cedida

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Joan Vehils
Joan Vehils

Periodista

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La periodista y actual Corporate Velopment Director de Tech Barcelona, Mar Galtés, me manda un whatsApp invitándome a la presentación del libro ‘Fractus, el ave fénix’ (Libros de cabecera). En el mensaje añade que se trata de una de las grandes historias del ecosistema tecnológico. Una empresa creada en Barcelona hace 20 años y un ejemplo de modelo de transferencia a seguir. Dice también que si fuera de Israel se estudiaría en las escuelas. Pues eso, que me dirijo a Pangea The Travel Store en la rambla de Catalunya. Pangea, por cierto, se define como la tienda de viajes más grande del mundo. Y lo cierto es que el espacio es tan espectacular como el número de asistentes. Está repleto. El exconseller, Andreu Mas- Colell en primera fila, en la segunda, Elsa Artadi y Heribert Padrol. Veo también a Miquel Martí, el CEO de otro modelo de éxito como es Tech Barcelona, o Marcel Rafart de Galdana Ventures.

En fin, que el libro de Rúben Bonet narra su trepidante aventura empresarial. Bonet y su amigo de Telecos, Carles Puente, se inventaron las nuevas antenas de los móviles. O sea, que hicieron desparecer aquellas viejas antenas de los primeros portátiles. Y tenían algo más de treinta años. Así que lo patentaron y se enfrentaron a todos aquellos que les copiaban. Fueron contra las principales compañías de telefonía del mundo. Contra Motorola, LG, BlackBerry... y así hasta 10. Pactaron con todas menos con Samsung, a la que derrotaron en los tribunales de Texas. Ya ven, dos tipos que se inventaron el primer spin-off de Barcelona cuando no existían las startups, buscaron capital, se lanzaron al mundo y triunfaron. Por cierto, Rubén Bonet, me cuenta que que ha completado más de una ironman como la Marathon de los Sables. Pues eso, trabajo, constancia y no darse nunca por vencido. No les hago más spoiler. La historia es brutal.

Jugar al pádel a los 80

El quince de septiembre, el alcalde de Málaga, Francisco de la Torre, participó en un coloquio en el Círculo Ecuestre sobre ciudades que suscitan interés. Al terminar el acto, el CEO de Barcelona Health Hub, Luis Badrinas, se le acercó y le explico el proyecto de BHH. ‘Nos interesa para Málaga’, respondió el alcalde. Al día siguiente, se reunieron. Así es como siempre deberían actuar los servidores públicos y la administración. O sea, con rapidez y sin poner trabas a los proyectos interesantes. Y, claro, por eso, Francisco de la Torre, lleva en el cargo desde el 2000 y a sus 79 años volverá a presentarse. Les cuento todo esto porque Badrinas y su directora general, Eva Rosell, explicaron su proyecto en el Ecuestre.

Luis Badrinas y Eva Rosell de BHH, Helena Torras y el presidente del Círculo Ecuestre, Antonio Delgado

/ Cedida

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Un proyecto que reúne en Sant Pau a 60 compañías y 600 personas. El mayor y más reconocido HUB sobre salud digital de Europa. Es, además, una organización sin ánimo de lucro y que ayuda y potenciar las startups del sector. Todo organizado al margen de los políticos y con el principal objetivo que la tecnología entre en los hospitales. El ‘más vale prevenir que curar’ de toda la vida, pero actualizado, modernizado y digital. O sea, que dentro de poco nos avisarán antes de sufrir una arritmia, una subida de azúcar o alguna que otra enfermedad de más riesgo. En palabras de Eva Rosell: ‘Todo el mundo sabrá si puede jugar a pádel a los 80 años sin riesgos’. En fin, que pronto estarán en Málaga, hay interés desde Madrid y no descartan aterrizar en Boston en menos de tres años. Otro éxito de Barcelona.

Alcaldables a los ochenta

Francisco de la Torre será candidato a los 80 por sexta vez y ganará. Aquí nadie sabe qué ocurrirá y eso que Ernest Maragall es de su quinta. Solo se llevan catorce días. En fin, que al menos Maragall se hizo un hartón de reír el pasado martes en el teatro Borrás viendo a Carles Sans. Y otro que estos días anda con una sonrisa permanente es el líder del PSC, Salvador Illa. Lo vi en Comarruga disputando la Media Maratón de El Vendrell. Está en forma. Acabó los 21 kilómetros con un tiempo de una hora y 46 minutos. Una buena marca. Eso sí, si algún día manda, debería recorrer con calma las calles de Comarruga. Así le podrán explicar los robos diarios que se producen, la cantidad de casas ocupadas y observar las calles patas arriba.