Discrepancia

Alcaldes metropolitanos plantarán a Colau como rechazo a su AMB ampliada

  • El grueso de los regidores socialistas, con Núria Marín a la cabeza, se saltará la presentación que la alcaldesa de la capital hará el 7 de octubre sobre la Barcelona de cinco millones de habitantes

  • Cuestionan que los ‘comuns’ propugnen la ampliación sin consensuarla, obviando el choque que supondría con la Generalitat y defendiéndola en periodo casi preelectoral

Núria Marín, Antonio Balmón y Ada Colau, en una imagen del gobierno del AMB del mandato anterior, en 2015.

Núria Marín, Antonio Balmón y Ada Colau, en una imagen del gobierno del AMB del mandato anterior, en 2015. / DANNY CAMINAL

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Toni Sust
Toni Sust

Periodista

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La alcaldesa de Barcelona y como tal presidenta también del Área Metropolitana, Ada Colau, tiene previsto encabezar el 7 de octubre la presentación del Compromís Metropolità 2030, un plan que apuesta por ampliar el alcance del AMB, que hoy agrupa 36 municipios donde viven 3,3 millones de personas, hasta un área de 164 localidades y cinco millones de vecinos.

La idea fue impulsada por la propia Colau en junio de 2020, en un acto en el Saló de Cent del Ayuntamiento de la capital catalana, con el lema ‘Barcelona Demà. Compromís Metropolità 2030’. Entonces se declaró abierto un debate, gran parte vinculado a la lucha contra el cambio climático, vehiculado por la asociación Pla Estratègic Metropolità de Barcelona (PEMB), una institución privada.

La propuesta del proyecto de región de cinco millones o, mejor dicho, la forma en que se ha abordado, no ha seducido por ahora a la mayoría de los alcaldes metropolitanos. Según ha podido saber El PERIÓDICO, preparan un plante a la alcaldesa de Barcelona en la presentación del 7 de octubre, que tendrá lugar en los jardines Can Lima, en el campus Diagonal-Besòs, en Sant Adrià de Besòs.

Oradoras ausentes

La convocatoria precisa que está previsto que intervengan en el acto Colau, la presidenta de la Diputación de Barcelona y alcaldesa de L’Hospitalet, Núria Marín; la alcaldesa de Sant Adrià, Filo Cañete, y la presidenta de la Federació Catalana de Municipis y alcaldesa de Vilanova i la Geltrú, Olga Arnau.

Según conocedores del malestar suscitado entre los representantes municipales, Marín no acudirá a la convocatoria, como tampoco lo hará el resto de alcaldes socialistas. Con una única excepción: la única regidora del PSC que estará allí será Cañete, como alcaldesa de Sant Adrià y por lo tanto anfitriona de la presentación.  

Un rechazo frontal

Según fuentes de ayuntamientos del AMB que cuestionan el enfoque de la alcaldesa de Barcelona, el rechazo de los alcaldes del PSC al proyecto que defiende Colau es frontal. De entrada, porque no existe un consenso al respecto en el gobierno del Área Metropolitana, en el que figuran el PSC, ERC, En Comú Guanyem y Junts per Catalunya. Un consenso, subrayan las mismas fuentes, que Colau no ha buscado antes de avanzar en su apuesta.

La propuesta de una gran región metropolitana parte de la convicción de que unificar activos serviría para tomar decisiones en común que permitirían avances en distintas materias, como la política social o la vivienda. El ámbito territorial de esa región incluiría a siete comarcas: Barcelonès, Baix Llobregat, Maresme, Garraf, Alt Penedès, Vallès Occidental y Vallès Oriental.

Entre los argumentos de los que recelan del plan destaca el de que el planteamiento colisionaría con la Generalitat, porque se intuyen pugnas competenciales severas. El enfoque de esta crítica, que prima entre los consistorios del PSC, es doble: por un lado, sostienen que el Gobierno catalán no aceptaría que un ente administrativo de nuevo cuño y gran dimensión le disputara la gestión del territorio.

Cualquiera que tenga un poco de edad y memoria recordará cómo reaccionó la Generalitat de Jordi Pujol cuando consideró que el entonces alcalde de Barcelona, Pasqual Maragall, estaba dando a la Corporación Metropolitana de Barcelona (agrupación de 27 municipios en funcionamiento desde 1974) un perfil político excesivo. Ante la sospecha de que se la quería convertir en una administración que disputara el terreno al Govern, Pujol no dudó en replicar con contundencia: disolvió la CMB en 1987.

La segunda queja sobre la potencial coincidencia entre administraciones es la de que se aprecia una disfunción en el plan: lo que tiene que hacer el AMB y los ayuntamientos, dicen las voces del descontento con Colau, es exigir a la Generalitat que cumpla con sus funciones y lograr que lo haga. No cumplirlas en su lugar.

 Representatividad y elecciones

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A la cabeza visible de Barcelona en Comú se le reprochan más elementos. Uno, que emprenda la apuesta por la gran región metropolitana en solitario, sin buscar el apoyo de otros grupos, cuando los ‘comuns’ cuentan con un apoyo electoral que no es mayoritario en el Área Metropolitana. Dos: que, en opinión de sus críticos, no ha mostrado un interés excesivo por el AMB durante los siete años que lleva presidiéndola.

Tres: la cercanía de las elecciones municipales de mayo de 2023. Hay alcaldes socialistas que opinan que la presentación del 7 de octubre puede ser considerada un acto electoral de Colau, que en mayo optará por tercera vez a la alcaldía de Barcelona. Y, agregan, no tienen intención de acudir a escuchar su programa y por ello la plantarán.