Tres alcaldesas barcelonesas, sorprendidas por el terremoto de México de madrugada

  • La presidenta de la Diputació, Núria Marín, encabeza la delegación que asistirá a un foro iberoamericano de alcaldesas

  • En otro hotel se alojaba la comitiva municipal de Janet Sanz, tenienta de alcaldía de Barcelona

Personas desalojadas en México DF por alerta sísmica

Personas desalojadas en México DF por alerta sísmica / EFE/Sáshenka Gutiérrez

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Meritxell M. Pauné

El terremoto de magnitud 6,9 que ha sacudido de madrugada México ha sorprendido también una delegación política barcelonesa que está en la capital para acudir a diferentes actos oficiales. La comitiva enviada por la Diputació de Barcelona, liderada por su presidenta y alcaldesa de l’Hospitalet Núria Marín, ha tenido que salir de urgencia del hotel en el que dormía a causa de la alarma sísmica.

También era en el alojamiento las alcaldesas de Esplugues de Llobregat y de Sabadell, Pilar Díaz y Marta Farrés, así como tres técnicos que completan la delegación. Las tres políticas socialistas viajaron la víspera a México DF para participar en el primer Foro de Alcaldesas Progresistas Iberoamericanas, impulsado por la Diputación barcelonesa y las corporaciones de México DF, Bogotá y Montevideo, actualmente encabezadas por mujeres.  

En otro hotel se alojaba otra comitiva catalana, en este caso del Ayuntamiento de Barcelona, y se ha visto en las mismas circunstancias. La encabeza Janet Sanz (Bcomú), tenienta de alcaldía de Barcelona, que ha viajado en paralelo a la misma ciudad y en las mismas fechas para asistir a un acto diferente, la XII Biennal Iberoamericana d’Arquitectura i Urbanisme (BIAU). El arquitecto jefe de la capital, Xavier Matilla, también participa en la expedición. Las dos comitivas, sin embargo, se han desplazado y se hospedan por separado. Fuentes municipales confirman que el equipo capitalino también ha tenido que salir a la calle de madrugada a causa de la alerta sísmica.

Alarma de madrugada

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“Sobre la una de la madrugada, cuando estábamos profundamente dormidos por el cansancio del viaje, ha empezado a sonar una fuerte alarma en el hotel de forma muy insistente”, relata un testimonio a EL PERIÓDICO. Por el pasillo el personal urgía a los huéspedes a dejar rápido las habitaciones, al grito de “¡Terremoto, hay que desalojar!”. “Hemos bajado todos los huéspedes casi con lo puesto, algunos incluso en pijama, hasta un solar cercano sin construir”, prosigue.

El susto no ha derivado en mayores percances, y al cabo de un rato el personal les ha permitido regresar al alojamiento. Unos minutos, sin embargo, de desconcierto y nervios porque los pasaportes y demás objetos personales se habían quedado en los dormitorios.