Conflicto laboral

Huelga de bus en Barcelona: largas esperas y aglomeración en la L1 de metro

El paro es este jueves de 24 horas, con servicios mínimos del 40% en hora punta y del 20% durante el resto de la jornada

La plantilla también ha convocado interrupciones de dos horas por turno del 23 al 30 de septiembre, coincidiendo con la fiesta mayor de Barcelona, y advierte que seguirá movilizándose en octubre

Jornada de huelga de autobuses en Barcelona, este miércoles / ZOWY VOETEN

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Carlos Márquez Daniel
Carlos Márquez Daniel

Periodista

Especialista en Movilidad, infraestructuras, política municipal, educación, medio ambiente, área metropolitana

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A las puertas de las fiestas de la Mercè, Barcelona padece este jueves una huelga de autobuses que ha cogido a muchos usuarios con el pie cambiado. Quizás sabían que Rodalies pasa por momentos delicados porque las líneas de Sant Celoni y Portbou quedan cortadas en Sant Andreu Comtal, pero no tenían tan presente que en TMB hay un nuevo conflicto laboral, incontables ya, con la negociación del convenio colectivo como telón de fondo. La plantilla para 24 horas, pero con servicios mínimos decretados por el Departament de Treball del 40% en horas punta (de 6.30 a 9.30 horas) y del 20% durante el el resto de la jornada. Algunos autobuses, sin embargo, no han podido salir de las cocheras por la presencia de piquetes.

Durante la mañana se han producido largas esperas en las paradas y la mayoría de autobuses iban hasta arriba de viajeros. No se han registrado, sin embargo, incidentes, más allá de que la estación de Sant Andreu de la L1, que es la que absorbe todos los viajeros de la R2 Nord y la R11 cortada en Sant Andreu Comtal, ha registrado aglomeraciones en los andenes, pues esta incidencia ferroviaria por las obras de la estación de la Sagrera ha coincidido con la huelga de autobuses que ha derivado más pasaje hacia el subterráneo.

Más paros

Más allá de la movilización de este jueves, los sindicatos también han convocado paros de dos horas por turno entre el 23 y el 30 de septiembre, coincidiendo con las fiestas de la Mercè, días en los que a diario se movilizan decenas de miles de personas para acudir a alguna de las propuestas de la fiesta grande de Barcelona.

El conflicto laboral sigue el guión esperable en estas situaciones. Es habitual que la plantilla de metro o de bus vaya a la huelga aprovechando algún acontecimiento importante en la ciudad. Podría ser el Mobile World Congress, pero le ha tocado a la Mercè. Las demandas de mejora salarial, con un IPC disparado, son el principal escollo a superar en la negociación, que se está desarrollando bajo el arbitraje de Treball. Los trabajadores reclaman "no perder el poder adquisitivo" de sus salarios, por lo que exigen a la empresa una subida equivalente a la del IPC.

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La compañía pública de transportes, por su lado, lamenta que los representantes sindicales "hayan cerrado la puerta del diálogo sin querer valorar las propuestas de la empresa y reiterando sus demandas maximalistas a pesar del aviso de que suponen una vulneración de la ley de presupuestos generales del Estado, que establecen un incremento máximo para las empresas públicas del 2% este año".

Los trabajadores han celebrado asambleas este jueves en las que han ratificado los paros de la próxima semana y han acordado convocar huelgas parciales también en octubre, durante los días laborables, como medida de presión para que la empresa atienda sus reivindicaciones. Reunidos en Cotxeres de Sants, han rechazado además la última propuesta de la dirección, que no se mueve de este techo de aumento del 2%. El director de la red de bus de TMB, Jacobo Kalitovics, ha asegurado que ese es el tope que permite la ley y que en caso de que el Gobierno modifique esos parámetros, estarían dispuestos a asumir nuevos incrementos. Los sindicatos, por cierto, han asegurado que el seguimiento de la huelga ha sido del 95%.