Transformación urbana

Obras de la Superilla de l’Eixample en Barcelona: afectaciones al tráfico y alternativas

Los vehículos privados no podrán circular por toda la vía

Reconstrucción virtual del futuro aspecto de la calle de Rocafort.

Reconstrucción virtual del futuro aspecto de la calle de Rocafort.

2
Se lee en minutos
Martina Jané

Las obras de la Superilla de l'Eixample empiezan este martes 16 de agosto en el marco de la transformación urbana del 'plan Superilla Barcelona' ideado por el Ayuntamiento de Barcelona. Durante ocho meses y medio se realizarán los cambios necesarios para pasar de un distrito pensado para los coches, a uno para los ciudadanos. El presupuesto para ejecutarlo es de 52,7 millones de euros, gran parte procedentes de los fondos Next Generation. Este pasado mes de julio, el consistorio llevó a cabo sesiones informativas para los vecinos de la zona y ciudadanos en general.

Los 270.000 habitantes del Eixample (un 16,2% del total de la capital catalana) en la actualidad solo disponen de un metro cuadrado de verde, cuando la media en la ciudad es de siete. Ganarán 58.000 metros cuadrados de espacio público y se multiplicarán por doce las zonas verdes. El asfalto desaparecerá para dar lugar a una calle que irá de fachada a fachada, hecha con una loseta más sostenible y granito.

Un lado liberado

Noticias relacionadas

Para garantizar el acceso de vecinos, bicicletas, vehículos de emergencia y servicios, no se trabajará de forma simultánea en la zona mar y montaña, sino que se hará primero en un lado y después en el otro. Los vehículos privados no podrán circular por toda la vía, aunque sí que será posible llegar a cualquier punto del eje verde gracias al sistema diseñado que obliga a que al entrar, se deba salir por la siguiente calle transversal. Eso si, estos tendrá prohibido el acceso a las cuatro nuevas plazas (de unos 2.000 metros cuadrados cada una), ubicadas en los cruces de la calle del Consell de Cent con Rocafort, Comte Borrell, Enric Granados y Girona. La alternativa para cruzar esta calle son tres de paralelas: Roselló, Valencia y Gran Vía de les Corts Catalanes.

Mapa de la movilidad en las 'superilles' del Eixample.

/ Ayuntamiento de Barcelona

El ayuntamiento detalla que no habrá ningún problema para llegar a los aparcamientos y vados. Para los comerciantes, la carga y descarga se podrá hacer en el mismo eje verde durante un horario regulado, o en las zonas de carga y descarga de las calles transversales. En cuanto al transporte público, no se alterarán las paradas de bus. Y las bicicletas tendrán un espacio destinado para su circulación en el centro de la calle, de doble sentido y en convivencia con el resto de usuarios.