'La Barcelona que funciona'

El 22@ de Barcelona reivindica su modelo de éxito pero alerta de la pérdida de liderazgo

  • Expertos en el distrito tecnológico abren el ciclo de debates de 'El Periódico' reflexionando sobre su importancia y sobre los retos que se abren tras las nuevas políticas urbanísticas para la zona

Primera jornada del ciclo ’La Barcelona que funciona’: El 22@

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Patricia Castán
Patricia Castán

Periodista

Especialista en Economía local, comercio, turismo, vivienda, ocio, gastronomía y tendencias urbanas.

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Gestado en el año 2000, en un momento en que Barcelona vivía un continuo crecimiento turístico y una enorme proyección internacional fruto de los JJOO del 92, el proyecto del distrito 22@ en Poblenou planteó la transformación de una zona industrial en epicentro económico de innovación, conocimiento y creatividad. La pirueta ha permitido que en dos décadas este sector haya pasado de representar el 4% a alcanzar el 16% del PIB local. Ese modelo, convertido durante años en referente mundial, fue analizado el lunes en el primer debate del ciclo 'La Barcelona que funciona', impulsado por EL PERIÓDICO. La zona, donde se han asentado o gestado 15.000 empresas que representan 150.000 puestos de trabajo, afronta ahora importantes retos y algunos riesgos de pérdida de liderazgo y desajustes urbanísticos, según los expertos congregados.

El nuevo ciclo de conferencias y ponencias tiene por propósito debatir y descubrir proyectos sobre diferentes temas estratégicos de la ciudad que han sido modelo de éxito internacional. El debut, moderado por Anna Gener, CEO de Savills Barcelona y bajo el título ‘22@Barcelona. Urbanismo transformador’, tuvo lugar en el auditorio del campus del Poblenou de la Universitat Pompeu Fabra. Allí se respasaron las razones del reconocimiento mundial de este ecosistema de empresas, oficinas, investigación y conocimiento articulado según las necesidades de las nuevas tecnologías y la economía del siglo XXI, así como sus objetivos de futuro.

Miquel Barceló, ingeniero industrial y expresidente ejecutivo de 22@; Paco Hugas, cofundador de Conren Tramway; Isabel Sabadí, directora de 22@ Network, y la intervención en vídeo de Ramon Gras, urbanista e investigador de la Universidad de Harvard alimentaron un análisis que cobra especial importancia tras la reciente modificación del Plan General Metropolitano (PGM) del 22@. Cabe recordar que a nivel de mercados de inversión, la zona concentra la mitad del total invertido en oficinas en la capital catalana.

"Código genético" en revisión

Barceló, que vivió la etapa fundacional del distrito tecnológico, reconoció el "mérito" del entonces alcalde Joan Clos, que pudiendo haber transformado las fábricas en bloques de viviendas, se atrevió a "mantener el carácter económico" de la zona bautizada como 22@. "Su código genético defendía la ciudad compacta, con mezcla de usos y la interacción que permite la creatividad", sostuvo. Entre las claves de un éxito reconocido globalmente figuraban el mix de un 10% residencial, más otro tanto, en forma de 20 hectáreas, para el conocimiento, representado en el campus de la UPF. "Hubo integración en de urbanismo y estrategia económica", subrayó este experto, que glosa entre sus claves la colaboración público-privada, para empezar a transformar esos cuatro millones de metros cuadrados.

Ramon Gras intervino desde Boston en el debate del ciclo 'La Barcelona que funciona'.

/ ELISENDA PONS

Dos décadas después, Barceló cree que el mundo asumió el 22@ como el estándar de la actividad económica en las ciudades, tantas veces emulado. Hasta el punto de haber "perdido" algunas piezas por el camino, mientras otros seguían "adelante". Un centenar de ciudades --algunas con su asesoramiento-- planean distritos de esta índole. "El liderazgo lo han cogido otros, hay que actualizar ese código genético" original, dijo.

También con pleno reconocimiento del éxito, Sabadí recordó que la asociación que dirige se creó en 2004, para "ver qué faltaba en el distrito" y trabajar mano a mano con las instituciones. Con más de 200 empresas adheridas y después de acompañar la implantación de muchas, explicó que en los próximos años los movimientos se concentrarán en la parte norte, con el difícil reto de integrar ese instinto innovador, vivienda libre y social, y una "movilidad adecuada para mucha gente que necesita llegar a Barcelona a trabajar". "Hay que seguir captando talento y hay que retenerlo". La experta apuntó también que faltan escuelas internacionales en la zona y una mejor red de integración de ese talento en la ciudad.

Promoción y recesión

Otro vértice del desarrollo de la zona lo conforman los promotores inmobiliarios que apostaron por crear las oficinas más modernas de la metrópolis. Paco Hugas, desde la gestión del fondo que ejerce de promotor e inversor de diferentes proyectos en Poblenou, alertó de que la nueva fase que afronta el 22@ se ve amenazada por algunas limitaciones urbanísticas, una posible recesión económica y un importante incremento de costes. Aunque "en Barcelona siempre sale el sol" --dijo en alusión a implantaciones como la de Amazon, en un momento de dificultades para las "oficinas del centro sin cambio de uso"--, "los promotores hemos asumido muchos riesgos en los últimos cinco años en la ciudad".

En alusión a la modificación del PGM, opinó que "se ha perdido una oportunidad histórica" para resolver el problema de la vivienda. "Si llega una recesión no se harán oficinas, y por tanto ese promotor no hará pisos sociales". Se quejó de la falta de vivienda libre para atraer a nuevo talento a la zona, o de las comunicaciones para conectarla con otras zonas de interés residencial a lo largo de la costa, coincidió con Sabadí. "Ha habido partidismo" en la nueva normativa, zanjó, echando de menos un acompañamiento real de la administración, "como en otros países", en lugar de dejar la evolución del distrito en "dependiendo de los ciclos económicos".

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Desde Boston (EEUU), Gras destacó la importancia de "alinear urbanismo y economía del conocimiento". Cuando se desarrollan este tipo de barrios de la innovación, unos 15 años después se producen "cuatro veces más proyectos, 15 veces más empleos, y 25 más ingresos", entre otros efectos "multiplicadores" y constatados también en Seattle, Austin, Manchester, Londres, Amsterdam y otros ejemplos citados.

Isabel Sabadí añadió que trabajarán para que la normativa local "no sea una limitación" y para mostrar aún más la potencialidad del eje. Barceló lamentó que de cara a la reforma del planeamiento del 22@ "no se hayan recogido" muchas voces de la primera línea. "Es un proyecto de ciudad y va más allá del urbanismo", insistió, abogando por llevar las reflexiones de futuro al ámbito metropolitano --"en otros municipios no habrá restricciones"-- y alertando del riesgo de "judicialización" que se abre.