Nueva norma

Barcelona aprueba por decreto limitar los grupos turísticos en Ciutat Vella, con multas de 1.500 a 3.000 euros

  • El consistorio eleva así a obligación el acuerdo de buenas prácticas cerrado hace dos días con entidades de guías de la ciudad

Un grupo de turistas con guía en la zona de la Catedral, en Ciutat Vella.

Un grupo de turistas con guía en la zona de la Catedral, en Ciutat Vella. / JOAN CORTADELLAS

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Toni Sust
Toni Sust

Periodista

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El Ayuntamiento de Barcelona ha aprobado este jueves un decreto que limita la composición de los grupos turísticos que visiten Ciutat Vella a 15 personas más el guía, y ha elevado, por lo tanto, el acuerdo de buenas prácticas que cerró esta semana con las dos principales entidades del sector a una obligación con multas aparejadas.

El pacto con la Associació de Guies Habilitats per la Generalitat de Catalunya per un Turisme Responsable i de Qualitat (AGUICAT) y la Associació Professional de Guies de Turisme de Catalunya (APIT) prevé la limitación de los grupos a 15 turistas en Ciutat Vella y a 30 en el resto de la ciudad. Por ahora solo Ciutat Vella tendrá además una normativa concreta.

La norma

Según ha subrayado el concejal del distrito, Jordi Rabassa, el decreto incluye el aforo máximo de grupos en algunos puntos del espacio, que ya se dio a conocer al anunciar el pacto de buenas prácticas con las asociaciones de guías, así como la previsión de que se sancione con una multa de 1.500 euros a quien incumpla el decreto. En caso de reincidencia, la multa puede ser de 3.000 euros.

Son sanciones que pueden recibir los grupos con guía oficial y los que no lo llevan, los llamados ‘free tours’, que funcionan de forma alegal, no ilegal. Las sanciones anunciadas se impondrán por estar haciendo una actividad sin licencia en el espacio público, supuesto que recoge la ordenanza de las vías y los espacios públicos.

Sorprende un tanto que el decreto llegue tan solo 48 horas de que el consistorio explicara que no había encontrado todavía la forma legal de blindar la propuesta. El texto entra ahora en un periodo de exposición pública de un mes en el que se pueden presentar alegaciones. Pasado ese periodo, entrará en vigor. Es decir, a finales de julio.

Sentido único

El decreto también establece un sentido de único de circulación de los grupos, que deberán circular sin paradas o hacerlas muy breves, en algunos espacios. Algo planteado para “dar prioridad” a los usos vecinales, ha afirmado Rabassa.

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Los puntos en los que se exigirá ese sentido único, que suelen sufrir aglomeraciones que se quieren evitar, son los siguientes: el acceso a la plaza de Sant Felip Neri de la calle de Montjuïc del Bisbe y la salida por la calle de Sant Felip Neri; la calle de Salomó ben Adret, en sentido mar; la calle de Sant Honorat, en sentido montaña; la calle del Bisbe, en sentido mar, la calle de Paradís, en sentido mar; la calle Marlet, en sentido Besòs; la calle del Call, en sentido Llobregat; la plaza de Isidre Nonell, en la que se tendrá que entrar por la plaza del 8 de marzo; el acceso a la zona de encoche y desencoche del paseo de Colom: se subirá por Regomir y se bajará por la calle de los Lledó.

La limitación de grupos queda fijada también en las partes de Ciutat Vella en las que suelen acumularse en exceso. Entre otros ejemplos, en la plaza de Sant Jaume podrá haber ocho grupos como máximo, al igual que en la plaza Reial; en la del Rei, cinco; en el Fossar de les Moreres, tres.  Rabassa ha asegurado que el decreto supone “un paso más en la gobernanza del turismo en el distrito central de la ciudad, el que tiene más afluencia de visitantes”.