La Barcelona que no duerme

El ayuntamiento instala sonómetros en junio para iniciar medidas contra el ruido en julio

  • El concejal Badia prevé avanzar el cierre de terrazas si es necesario y confía en el que la situación esté “un poco mejor cada año”

Ambiente en la plaza de la Virreina, en Gràcia.

Ambiente en la plaza de la Virreina, en Gràcia. / MANU MITRU (Delegaciones)

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Toni Sust
Toni Sust

Periodista

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Barcelona vive niveles de contaminación acústica considerables. No solo lo dicen los vecinos de las zonas que más sufren el conflicto. Lo certificó el propio ayuntamiento el pasado 5 de mayo, cuando los concejales Eloi Badia y Gemma Tarafa explicaron que un 57% de los barceloneses convive con niveles de ruido inaceptables. Un fenómeno que propicia, siempre según el consistorio, 30 muertes al año vinculadas con problemas del corazón. Un conflicto por el que está convocada una concentración en la plaza de Sant Jaume el próximo jueves.

Ante esta situación, y después de que ERC lo propusiera en un pleno municipal, el ayuntamiento está instalando sonómetros en las 11 zonas que se consideran más afectadas por el ruido. En algunas ya estaban puestos: en la plaza del Sol, del Diamant, de Revolució, de la Virreina, del Nord, de la Vila. En otros se están colocando estas semanas.

Las mediciones

Cuenta Badia, en declaraciones a este diario, que una vez se conozcan las mediciones, a partir de julio se tomarán medidas que pueden ser distintas según la zona y el tipo de problema. Porque el concejal diferencia el ruido del público de un establecimiento de los botellones.

“Si se confirma que las zonas analizadas son tensionadas, se plantearán medidas para cada calle, con diálogo con los vecinos, con los restauradores. Es posible que se reduzca el horario de las terrazas, se vigilará la venta de bebidas”, añade.

Los máximos permitidos varían según las zonas. Para citar ejemplos de zonas que sufren el problema, en las plazas de Gràcia, el nivel máximo permitido está en 70 decibelios de 7.00 a 23.00; de 60 decibelios de 23.00 a 7.00. En la calle Pere IV, entre Pujades y Fluvià, 60 decibelios de 23.00 a 7.00.

Soroll Gràcia

La verdad es que si el consistorio necesita mediciones, cuenta con vecinos expertos. Algunos siguen atentamente la cuenta de Twitter @SorollGracia, que avisa instantáneamente cuando en alguna de las plazas del distrito se superan los niveles máximos.

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Vecinas de Gràcia critican que el ayuntamiento, en las reuniones que celebran con ellos, ignoren los picos y se centren en las medias, lo que rebaja las cifras. Además, no tienen en cuenta las celebraciones en noche de fin de semana, en algunos casos, infiernos acústicos, por considerarlas excepcionales.

Este verano se abrirá una convocatoria específica de subvenciones para insonorizar domicilios. Sobre la concentración contra la contaminación acústica que tendrá lugar este jueves frente al ayuntamiento, Badia declara: “Tenemos que ser empáticos con la gente que se manifiesta. Es un problema para la salud”. En cuanto a si se puede ganar la batalla al ruido a corto plazo, el concejal responde: “La mejora tiene que ser constante. Cada año tiene que ser mejor que el anterior”.