Reordenamiento de la actividad

El Eixample perderá más de 170 'terrazas covid' en sus seis zonas más saturadas

  • Rechaza las 144 peticiones de continuidad de licencias extraordinarias, que se suman a una treintena que han renunciado

Terrazas en la calle de Enric Granados, en el Eixample.

Terrazas en la calle de Enric Granados, en el Eixample. / Jordi Cotrina

3
Se lee en minutos
Patricia Castán
Patricia Castán

Periodista

Especialista en Economía local, comercio, turismo, vivienda, ocio, gastronomía y tendencias urbanas.

Escribe desde Barcelona

ver +

 El distrito del Eixample ha radiografiado puntos calientes donde el volumen que ocupan las terrazas de la restauración y las presuntas quejas vecinales cuestionaban la continuidad de las autorizadas excepcionalmente durante la pandemia, fueran nuevas licencias o ampliaciones. Como resultado del examen, el Ayuntamiento de Barcelona no las renovará en seis zonas "especialmente saturadas": la calle de Parlament (Sant Antoni), la avenida de Gaudí, la Rambla Catalunya, el paseo de Sant Joan, el eje Enric Granados-Aribau y parte de Muntaner. Ha denegado las 144 que sumaba todo ese ámbito, mientras que otras 30 habían desistido de pedir la continuidad.

El concejal del distrito, Pau González, ha explicado este viernes que "acabada" la situación de "excepcionalidad" que propició todas esas autorizaciones para salvar la actividad económica y los puestos de trabajo de la restauración, ha llegado el momento de "poner en solfa" el espacio público. El Eixample concentra un 30% de la restauración de Barcelona, con más de 3.400 terrazas, de las que 2.115 eran previas a la crisis sanitaria, y otras 1.310 se permitieron extraordinariamente en ese tiempo. Así que la medida pretende garantizar ahora el equilibrio de usos entre negocio y descanso vecinal, ha defendido.

Diferencias entre aceras y calzada

Basándose en sus informes técnicos (densidad, ocupación del espacio, quejas...) y en la propia ordenanza de terrazas modificada recientemente para poder "consolidar" una parte de las licencias elaborados por el distrito, los datos "justifican" las denegaciones, ha insistido. De las más 170 licencias otorgadas durante este periodo de pandemia en los seis puntos de supuesta saturación, 144 habían tratado de mantenerlas y cursado las correspondientes solicitudes. Pero todas se han rechazado, aunque en algunos casos todavía no se ha notificado. La mayoría de ellas se ubican sobre las aceras y deberán ser desmanteladas próximamente, mientras que la treintena que no había solicitado la permanencia ya están siendo retiradas.

Cabe destacar que la medida no supone en muchos casos la desaparición de terrazas completas, sino sobre todo su reducción. "La inmensa mayoría eran ampliaciones de locales que ya tenían una terraza", ha afirmado edil, y ahora volverán a su formato previo.

El ayuntamiento anunció el año pasado que la prioridad era preservar las creadas en calzada, a costa de perder carriles de tráfico o aparcamiento. Por contra, enfatizó que los casos sobre la acera se analizarían con lupa y que en las áreas con más mesas y sillas no podrían mantenerse.

González ha asegurado que la reordenación será ágil. Antes del verano se declararán las zonas de saturación, y el proceso se completará antes de que acabe el año. El edil ha admitido la posibilidad de que algún negocio recurra la decisión, por lo que no ha querido concretar fechas.

En ese periodo, otras ampliaciones sí consolidadas en la calzada habrán tenido que cambiar los bloques de hormigón (barreras New Jersey) por los nuevos modelos homologados que se están empezando a desplegar. El edil del Eixample ha subrayado que muchas de estas han logrado un buen encaje en zonas que tenían poca oferta.

En conjunto, en toda Barcelona han desaparecido ya 350 'terrazas covid' de las 1.500 que se permitieron sobre la calzada, sobre todo por desestimiento o falta de uso, lo que supone la desaparición de un 23,5% de estas. Según datos municipales, unos 1.200 operadores han solicitado la continuidad.

Ruidos y conflicto

Noticias relacionadas

Por otro lado, el ayuntamiento trabaja en su plan contra la contaminación acústica en 11 Zonas acústicamente tensionadas, pero la primera que abordará será Enric Granados. González ha avanzado que en próximos días habrá una primera sesión de trabajo con vecinos y restauradores para valorar medidas que acaben concretándose en un plan específico de para la zona. Este podría suponer reducción horaria de terrazas, un refuerzo de la limpieza, o priorizar ayudas a la rehabilitación de algunos inmuebles para mejorar su aislamiento.

El Gremi de Restauració ya anunció hace unos días que no aceptará el recorte horario pactado con el consistorio hace cuatro años. La intención también es que las decisiones puedan aplicarse este mismo verano. Por otra parte, la patronal está analizando los planes del ayuntamiento para las terrazas de cara a pronunciarse al respecto en los próximos días. No obstante, ha lamentado que se confirmen sus sospechas de que el proceso avance hacia "una denegación masiva".