Sector clave

Barcelona cierra su mejor mayo y encara posibles récords turísticos

  • Los hoteleros prevén un junio histórico y alta ocupación en verano, aunque el viajero vacacional resultará algo menos rentable que el actual

Turistas en la Sagrada Família, el pasado abril.

Turistas en la Sagrada Família, el pasado abril. / FERRAN NADEU

3
Se lee en minutos
Patricia Castán
Patricia Castán

Periodista

Especialista en Economía local, comercio, turismo, vivienda, ocio, gastronomía y tendencias urbanas.

Escribe desde Barcelona

ver +

El festival Primavera Sound volverá a llenar el alojamiento de Barcelona este fin de semana, como ya sucediera con el Gran Premio de F1, pero más allá del tirón de los grandes eventos, la ciudad está viviendo una primavera de récords de negocio que nadie podía aventurar a principios de año. Para julio y agosto se espera una ocupación hotelera muy alta, en torno al 85% y en la línea de 2019, pero no tan rentable como en mayo y junio, cuando el viajero vacacional se está sumando al profesional, que por fin vuelve a celebrar reuniones en la capital catalana, propiciando la recuperación de los precios que defendía el ayuntamiento para evitar a un viajero de ofertas.

El Gremi d’Hotels de Barcelona ha hecho públicos este miércoles los últimos datos del sector y las previsiones de los próximos meses, siempre condicionadas a cualquier nueva complicación de la pandemia. Lo que se observa a diario a simple vista en el centro de la ciudad ya suma cifras que confirman la acelerada recuperación de la actividad.

En marzo se alcanzó una ocupación del 68%, a una media de 125,8 euros la noche y con casi un tercio de establecimientos cerrados. Pero en abril ya se logró un 83% (con el 10% cerrados) y a unos 150 euros, que suponían 13,4 euros más que en el mismo mes de 2019. A falta de cerrar mayo, esa tendencia se consolida, gracias a citas como la feria ISE o la citada F1, que han disparado la afluencia y también la rentabilidad, y a un alud de encuentros de negocios. “Los salones y espacios de reuniones de los hoteles están llenos", ha dicho el presidente de la patronal, Jordi Clos.

Algunos hoteleros consideran a título individual que sus datos superan incluso a 2017 (año récord) en términos de tarifas y que las previsiones de llegadas son más que optimistas para toda la temporada.

Con prudencia, Manel Casals, director del gremio, admite que mayo y junio han sido los mejores del histórico de datos en cuanto a negocio para el sector (no en términos de ocupación, ligeramente por debajo). El verano ofrece más incógnitas, porque los perfiles de viajero de julio y agosto son puramente vacacionales y los precios se moderan, ha recordado Clos. En julio ya hay entre un 50 y 60% de reservas, que se espera que alcancen el 85%, lo que supone casi llenos en las zonas más céntricas.

El debate de los precios

Esas tarifas se han convertido en tema de debate después de que el concejal de Turismo, Xavier Marcé, defendiese hace unas semanas un aumento para filtrar a un viajero de más poder adquisitivo y realmente interesado en visitar la ciudad. Este miércoles, en el mismo acto, el edil ha puntualizado que lo que debe evitar Barcelona es entrar en "guerras de precios" con otros destinos (durante la pandemia bajó su cotización para ser más competitivo en el mercado nacional, ya que el internacional estaba paralizado) y devaluar su perfil de viajeros.

Noticias relacionadas

Clos ha subrayado que esa situación se está revertiendo desde marzo. Mantiene que hay un determinado visitante que no interesa a Barcelona y ya está dejando de llegar porque el precio ahora no le es ventajoso. Para Marcé, la ciudad sigue "siendo competitiva" respecto a otros grandes destinos, pero al revalorizarse evita al visitante motivado solo por las ofertas.

El concejal también ha defendido con firmeza el impacto económico del turismo local, no solo para los sectores directamente vinculados, sino en la imagen y proyección mundial de la ciudad de cara a negocios, innovación y actividad empresarial. Al contrario que la alcaldesa Colau, ha defendido a los cruceros, ha remitido a las cifras de usuarios como puerto base y ha abogado por mejorar su gestión junto al Port de Barcelona.