Urbanismo

El 23% de las bloques de hormigón de las terrazas de Barcelona ya se han retirado

El consistorio espera que antes de 2023 ya no queden barreras 'New Jersey' por las calles de la ciudad. Algunos de los veladores en calzada no se podrán mantener porque el espacio pasará a tener otro uso

Retirada de las ’new jersey’ en la calle de Urgell con Consell de Cent, el viernes 27 de mayo

Retirada de las ’new jersey’ en la calle de Urgell con Consell de Cent, el viernes 27 de mayo / Iosu de la Torre

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Carlos Márquez Daniel
Carlos Márquez Daniel

Periodista

Especialista en Movilidad, infraestructuras, política municipal, educación, medio ambiente, área metropolitana

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El covid trajo muchos cambios. A todos los niveles, también urbanos. Barcelona, por ejemplo, aprovechó la ocasión, el bajón de la movilidad privada, para dar forma provisional a transformaciones futuras. Ya entrada la pandemia, para echar una mano a la restauración, también se recurrió al urbanismo táctico. Florecieron los famosos bloques de hormigón, las barreras 'New Jersey' para proteger las nuevas terrazas que desataron un encendido debate que basculó más entre lo estético que entre lo práctico y lo técnico. En enero de 2021, el consistorio se comprometió a retirar estos elementos, y en noviembre se hizo pública la adjudicación del proyecto a dos empresas, por valor de 542.000 euros, que iniciaron los trabajos de inmediato. A las puertas del mes de junio, el 23% de los veladores ya han facturado el controvertido cemento.

El primer teniente de alcalde, Jaume Collboni, compartía un video en Twitter el 18 de noviembre en el que se veía a unos operarios retirar unos bloques de hormigón en la calle de Bailén. "Tal y como anunciamos, comenzamos la substitución de los 'New Jersey' instalados en la ciudad durante la pandemia. Un proceso de transformación que veremos a lo largo de los próximos meses". Esas barreras, sin embargo, formaban parte del paquete de obstáculos situados en entornos escolares con el objetivo de pacificar la salida de los chavales del cole. Eran 150 puntos repartidos sobre todo por el Eixample en los que el hormigón ya ha sido retirado en su totalidad, según asegura a este diario la teniente de alcaldesa de Urbanismo, Janet Sanz. Faltaba meterle mano a las terrazas y a ello se pusieron hace tres semanas. Este viernes, las grúas se esmeraban en el cruce de Consell de Cent con Urgell, por ejemplo.

Estas barreras, por cierto, llegaron incluso a los tribunales tras una denuncia que advertía del peligro de estos elementos para ciclistas y motoristas. Meses después se archivó, pero fue un punto más de discordia. La teniente de alcaldesa de Urbanismo, Janet Sanz, detalla cuál es el plan, y avanza que la previsión municipal es que 2022 termine con la total erradicación de las 'New Jersey'. Recuerda que todo nació del deseo de "apoyar a la restauración a raíz de la pandemia", con la cesión de espacio público para ampliar o conceder nuevas licencias de terrazas. Se otorgaron 3.600 permisos que generaron, recuerda la concejala de los 'comuns', unos 1.800 puestos de trabajo.

Menos aparcamiento

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De todos ellos, cerca de 1.500 estaban en la calzada, arrebatando 2.600 plazas de aparcamiento. No hay mal que por bien no venga, pensaría el gobierno de Ada Colau. A través de la ordenanza de terrazas, el ayuntamiento tratará de garantizar la continuidad de estos espacios sobre el asfalto, pero para ello deben pasar dos cosas: que se cumpla con una serie de requisitos técnicos y que el lugar se adapte a los nuevos cánones estéticos pactados con el gremio. Así las cosas, y a través de las dos empresas que ganaron el concurso público, desde principios de mayo ya se ha actuado sobre 350 de los 1.500 veladores instalados en el asfalto desde mediados de 2020, el 23,3%. Quedan, por lo tanto, una 1.150 terrazas por acometer antes del 1 de enero de 2023.

La voluntad del consistorio es que "la inmensa mayoría" se puedan quedar. Si no es así será porque están instaladas en calles que serán objeto de una transformación. Es el caso, por ejemplo, de las cuatro primeras arterias que forman parte del proyecto de ejes verdes: Consell de Cent, Rocafort, Girona y Borrell. Otra razón para no renovar la licencia es que ese espacio tenga que ser destinado a otros usos. Como por ejemplo, un carril bus o un vial ciclista. Los técnicos del ayuntamiento, detalla Sanz, están analizando "caso por caso" para tratar de resolver de la manera más ágil y afirmativa posible. De los 1.500 permisos, 1.200 han solicitado la renovación. De hecho, la mayoría de los 350 puntos en los que se han retirado las 'New Jersey' pertenecen a locales que pidieron la licencia pero no la llegaron a consumar. Antes de verano, concluye la teniente de alcaldesa, todos los bares y restaurantes sabrán si su terraza se queda o se marcha con las 'New Jersey'.