Movilidad

El vehículo privado es cosa de hombres

Una encuesta encargada por los promotores del peaje urbano en Barcelona dibuja una brecha de género en el uso del coche propio. El sondeo estima, también, que el 51,5% de los barceloneses (y vecinos) están a favor de una tasa para combatir la contaminación y reducir la congestión

Tráfico intenso en una mañana laborable en Barcelona

Tráfico intenso en una mañana laborable en Barcelona / Ricard Cugat

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Carlos Márquez Daniel
Carlos Márquez Daniel

Periodista

Especialista en Movilidad, infraestructuras, política municipal, educación, medio ambiente, área metropolitana

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Al debate técnico sobre la implantación de un peaje urbano en Barcelona hay que sumarle el precio político y la percepción social. En cuanto a lo primero, poco podrán hacer las entidades que este martes han presentado su propuesta de tasa. Tienen ante sí una zona de bajas emisiones (ZBE) que ha dado un mensaje al ciudadano tan involuntario como claro: cambia de coche si no tienes etiqueta ambiental y así podrás seguir entrando a la gran ciudad al volante de tu propio automóvil. Ahora, con el peaje urbano, la cosa da un vuelco importante: da igual si tu vehículo contamina mucho o poco, pagarás igual. Eso, políticamente, es complicado de manejar. Es, de hecho, la eterna representación de la doble batalla de la movilidad, contra la contaminación y contra el tráfico y la ocupación del espacio público.

Para lo segundo, las entidades blanden una encuesta realizada por el GESOP a 813 personas mayores de 16 años y residentes, a partes casi iguales, en el área metropolitana y en la capital catalana. El sondeo presenta un primer dato revelador respecto al uso del coche o la moto en función del género. Es la enésima prueba de que esto del vehículo privado es cosa de hombres, puesto que ellos lo usan a diario o muy a menudo en un 44,3% de los casos y ellas, en un 24,3%.

El sondeo revela que el 51,5% de los entrevistados están a favor de implantar una tasa entre las siete de la mañana y las ocho de la noche. Las respuestas son idénticas tanto si el que responde vive dentro como si reside fuera de Barcelona. Pero su opinión cambia ligeramente si usan el vehículo privado de manera habitual. En ese caso, los que no lo ven claro son el 61,3%. En el otro extremo, los que aseguran no recurrir jamás al coche o la moto, abrazan la propuesta en un 55,8% de los casos. 

Furor extranjero

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En cuanto al lugar de nacimiento, hay diferencias tan sustanciales como peculiares. Los nacidos en Catalunya son los menos entregados (48,6%), por debajo de los alumbrados en el resto del Estado (54,8%) y los paridos en el extranjero (59,1%). Por lo que respecta a la situación laboral, que podría decirse que equivale a edades, los estudiantes son los más entusiastas (61,9% a favor) mientras que los que aseguran tener un empleo, con un 48%, son los más reticentes. 

La encuesta de GESOP también pregunta sobre cuál sería la cuantía justa para un peaje urbano en Barcelona. El 46,1% consideran que con dos euros sería más que suficiente, por un 21,9% que apuestan por cinco euros, un 9,9% que suben a 10 euros y un 10,5% que incluso creen que debería cobrarse más de 10 euros. El 11,5% no sabe o no contesta.