Día internacional de la Mujer

15.000 mujeres contra el machismo en Barcelona al son de 'Ay mamá'

  • La movilización reúne a madres, hijas y abuelas y exige el fin de la desigualdad y de los privilegios masculinos

  • La canción de Rigoberta Bandini se convierte en el himno de una marcha contra el machismo que homenajea a las madres

Manifestación por el Día de la Mujer en Barcelona, este martes.

Manifestación por el Día de la Mujer en Barcelona, este martes. / FERRAN NADEU

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Toni Sust
Toni Sust

Periodista

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Guillem Sánchez
Guillem Sánchez

Redactor

Especialista en Sucesos, tribunales, asuntos policiales y de cuerpos de emergencias

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“Tú que has sangrado tantos meses de tu vida. Perdóname antes de empezar. Soy engreída y lo sabes bien”. Como en la canción de Rigoberta Bandini, como un gran homenaje, miles de personas, en su inmensa mayoría mujeres, han tomado este martes la calle para celebrar de forma reivindicativa en Barcelona el Día de la Mujer. Según la Guardia Urbana, 15.000 almas se han sumado a una cita que se ha caracterizado por un carácter combativo y festivo, se diría que cada año es más combativo y más festivo.

Se ha iniciado en la Gran Via, más o menos a la altura de la sede principal de la Universitat de Barcelona (UB), aunque el grupo se ha esponjado considerablemente y ha dejado algunos espacios con menos densidad al iniciar su recorrido, poco después de las seis de la tarde.

Caldo en la nevera

“A ti que tienes siempre caldo en la nevera. Tú que podrías acabar con tantas guerras. Escúchame”. Y escuchándose, las manifestantes han recorrido a buen ritmo un buen tramo. Saltando al final, a eso de las 19.30, las primeras manifestantes estaban ya en los alrededores del Arc de Triomf, punto final de la marcha, y para entonces la cola del colectivo se encontraba todavía en la Gran Via, a la altura de paseo de Gràcia. Unas 10 manzanas del Eixample de largo.

Un tramo largo en el que se ha cumplido el párrafo culminante: “Mamá, mamá, mamá, paremos la ciudad, sacando un pecho fuera al puro estilo Delacroix. Mamá, mamá, mamá”. La música, el baile y las consignas no se han detenido. Y la canción de Bandini, un himno ya, ha sonado varias veces y en distintos puntos, al principio, al final, y durante la marcha.

La han cantado a rabiar al principio y la han aplaudido con furor al final. De hecho, la no canción de Eurovisión, que ha compartido cartel con muchas otras durante el recorrido, no ha parado de sonar.

Madres, hijas, abuelas

Mujeres de todas las edades, muchas madres con hijas, han participado en una ruta sin incidentes y con aportaciones variadas. Desde los que portaban pancartas por una jubilación –en este caso la proporción de hombres era más elevada que en el cómputo general-, hasta la que mostraba una que decía: ‘A mí también me gustan las mujeres y no las acoso’.

La pancarta de la cabecera de la manifestación exigía igualdad frente la brecha de género en salarios y pensiones. Al grito de “¡Fuera la ley de extranjería!”. “Papeles para todas”, proclamaban las manifestantes.

Feminista desde los 11

“Soy feminista desde pequeña. A los 11 años tenía que prepararle la comida a mi hermano, que tenía 16 años. Él tenía que encender el fuego porque era demasiado pequeña pero como era chica me tocaba cocinar mientras él se iba a jugar. Por diferencias como esa estoy aquí”. Con esa sencillez y claridad relata Maite, de 66 años y exadministrativa de la Universitat Politècnica de Catalunya (UPC), por qué ha acudido a manifestarse contra el machismo junto a Remei, 55 años, también administrativa que sigue en activo en la Universitat Ramon Llull.

Yaiza, integradora social, Noa, técnico de laboratorio, y Lorena, lingüista aplicada, tienen 23 años y gritaban, entre la multitud: “No es no, lo demás es violación”. La lucha contra la violencia sexual ha sido el motor que ha empujado a muchas de las mujeres a participar de la marcha, sobre todo a las más jóvenes.

Natàlia, normalizadora lingüística; Bea, orientadora laboral, y Mireia, profesora, son mujeres de unos 40 años que han acudido a la cita acompañadas de sus hijas y las han levantado en brazos para mostrarlas y responder así por qué habían decidido venir. “Por ellas, porque queda todavía mucho camino por recorrer”.

Los políticos, al final

Entre las miles de personas que han participado en la manifestación se encontraba una amplia representación del Gobierno catalán, con su presidente, Pere Aragonès, a la cabeza. Entre los ‘consellers’ presentes se encontraban en la protesta la de Igualtat i Feminismes, Tània Verge; la de Acció Exterior, Victòria Alsina; la de Agricultura, Teresa Jordà; el titular de Interior, Joan Ignasi Elena; el de Salut, Josep Maria Argimon. Los representantes del Ejecutivo catalán estaban prácticamente en el final de la marcha. Las ‘conselleres’ delante y los ‘consellers’ en una segunda fila, detrás.

La viceprimera secretaria del PSC Lluïsa Moret, que acudió a la manifestación con el primer secretario del PSC, Salvador Illa, aseguró que su partido quiere lograr "un gran consenso social y político a favor del abolicionismo y de marcos legislativos que lo garanticen", por considerar que la prostitución “no es compatible con una sociedad democrática y con un posicionamiento feminista".

Antes de sumarse a la manifestación, la presidenta de En Comú Podem en el Parlament, Jéssica Albiach, lanzó un mensaje de solidaridad con las niñas y las mujeres de Ucrania y condenó la invasión rusa: "No están solas, nuestra casa es su casa", afirmó.

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Durante cerca de tres horas, la Gran Via, una de las arterias principales de la capital catalana, ha estado bloqueada, sin coches, convertida, un 8 de marzo más, en el escenario de una multitud violeta harta del machismo y del peso que supone en su vida diaria, que reivindicaba a las mujeres y este año en especial a las madres, en algunos casos con proclamas menos delicadas y más concretas, como la que sigue: “El hombre desciende del coño”.

O también con el himno de la tarde: “No sé por qué dan tanto miedo nuestras tetas. Sin ellas no habría humanidad ni habría belleza. Y lo sabes bien”.