Movilidad sostenible

El bicibús llega ya a cinco de los 10 distritos de Barcelona

Sarrià recupera el 4 de marzo su línea con ocho escuelas y también se suman a la iniciativa colegios de Ciutat Vella y de Les Corts

El bicibús del Eixample, circulando por la calle de Aragó / FOTO Y VÍDEO: ZOWY VOETEN

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Carlos Márquez Daniel
Carlos Márquez Daniel

Periodista

Especialista en Movilidad, infraestructuras, política municipal, educación, medio ambiente, área metropolitana

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Aunque el del Eixample se ha convertido en estandarte del invento, lo cierto es que el primer bicibús de Barcelona se estrenó en Sarrià. Concretamente, en la escuela Santa Isabel, junto a la plaza de Artós. Empezaron a pedalear en marzo de 2021, pero meses después tuvieron que abandonar por falta de espacio para guardar las bicis. Ahora retoman el proyecto, pero de la mano de otras seis escuelas del barrio que en total albergan a más de 6.500 alumnos. No pedalearán todos, como es obvio, pero tienen previsto, a partir del 4 de marzo, que de entrada un centenar de chavales circulen desde la plaza de Molina hasta Can Caralleu. También se estrenará un nueva línea en Ciutat Vella (4 de marzo) y en Les Corts (prueba piloto el 10 de marzo), con lo que ya serán cinco de los 10 distritos de la ciudad los que dispondrán de al menos un bicibús.

Este viernes vuelven a coincidir las tres líneas del Eixample y la de Sant Andreu. La semana que viene se añadirán los tres horarios de Sarrià, con salidas a las 7.20, 7.50 y las 8.20 horas. Hace un par de semanas, comenta Yago Raventós, docente del Santa Isabel e impulsor de esa primera experiencia, hicieron pruebas por la Via Augusta, pues tenían miedo que se alargara mucho el tramo de 1,4 kilómetros hasta la calle del Rosari, la primera a la izquierda una vez cruzado General Mitre. "Tardamos entre ocho y 10 minutos, mucho más rápido de lo que nos pensábamos". Señala, además, que esta arteria son muchos más los que entran a la ciudad desde los túneles de Vallvidrera que los que salen.

En terreno del coche

Todavía no tienen confirmada la presencia de la Guardia Urbana, pero esté o no esté la policía para darles cobertura, pedalearán por la Via Augusta (donde está previsto un carril bici largamente reclamado por las asociaciones de ciclistas), del mismo modo que el bicibús del Eixample se atreve, en un tramo corto, con la todopoderosa calle de Aragó, por donde a diario circulan cerca de 90.000 vehículos, del total de 350.000 que atraviesan el Eixample en un laborable cualquiera.

Tras completar los 400 metros de la calle del Rosari, subirán por Rafael Batlle hasta Vergós, donde despedirán a los chavales del Santa Isabel, que tienen el cole en la acera de enfrente. El Bicibús irá a buscar Major de Sarrià y cruzará el nervio comercial del barrio de arriba abajo, repartiendo primero a los alumnos de la escuela Orlandai (Pedró de la Creu), después a los de la guardería Petits Paupis y el colegio Frederic Mistral (Reina Elisenda), más arriba se desviarán los del Sant Ignasi (Margenat) y a partir del lateral de la Ronda de Dalt será el turno del Dolors Monserdà para, más adelante, en la rotonda que sube a Can Carelleu, dejar a los alumnos de la escuela Tàber y subir al instituto-escuela Costa i Llobera. En total, de origen a destino, cuatro kilómetros. Será, además, el más alpino de los bicibús barceloneses, puesto que empieza a 86 metros de altitud y termina a 210 metros sobre el nivel del mar.

Niños en bicicleta van al cole, por las calles del Eixample

/ Jordi Otix

En el caso del bicibús de Ciutat Vella, la idea es empezar también el 4 de marzo después de semanas de conversaciones con el distrito y de buscar afinidad entre escuelas. Lo impulsa la asociación de familias de la escuela Pere Vila y propone un recorrido desde la Rambla con Portaferrissa hasta el paseo de Lluís Companys, pasando por el barrio de Sant Pere i Santa Caterinas. Chris Severin es uno de los impulsores y agradece de entrada la implicación del distrito.

Además de la Pere Vila también se han involucrado la Baixeras, la Cervantes y el colegio Parc de la Ciutadella. Cuenta Severin que el impulso final les vino con el anuncio de las obras en Via Laietana, pues temen que el resto de arterias se llenen de coches y es algo que no les gusta. Además de esta ruta horizontal, para más adelante tienen en mente otra que venga desde el Fort Pienc, pues muchas familias provienen de este barrio. Este viernes han hecho una prueba piloto y todo ha ido bien. Chris lo ha grabado y ha compartido el video en Youtube.

Travessera, complicado...

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Joan Caba, de la asociación de familias de alumnos la escuela Anglesola, es uno de los impulsores del bicibús de Les Corts. La idea es empezar el jueves 10 de marzo con una prueba piloto en la que también están implicadas las escuelas Tres Fonts, Ítaca y Lavinia. El distrito tiene la peculiaridad de estar partido en dos por el Camp Nou y la Maternitat. Para salvar ese hueco, lo más lógico sería usar Travessera de Les Corts, pero el distrito no lo ve claro porque tendrían que usar el carril bus a lo largo de unos 440 metros. Lo más probable es que terminen recurriendo a calles secundarias. Empezaron a trabajar el proyecto, explica Joan, el pasado diciembre, y poco a poco se han ido sumando centros educativos. Están a la espera de que la concertada Santa Teresa de Lisieux también se sume al bicibús.

Ya serán cinco los distritos de la capital catalana con al menos una línea de bicibús en marcha: Eixample, Sarrià-Sant Gervasi, Ciutat Vella, Sant Andreu y Les Corts. Sorprende por vida de barrio, por tradición, que Gràcia, Sant Martí o Sants no se hayan animado. Puede que sea porque ya disponen de una buena red de carriles bici, de suficiente infraestructura ciclista. Rosa Suriñach, impulsora de la iniciativa en el Eixample, recuerda que el bicibús "no es el objetivo final", sino un modo de llamar la atención sobre lo difícil que resulta -no digamos ya si eres un niño- moverse en bicicleta por Barcelona. Más comprensible resulta, por la orografía, que el bicibús esté costando un poco más en Horta-Guinardó y Nou Barris. Pero todo llegará.