El bus y el metro de Barcelona subieron en 2021 un 27,6% pero siguen lejos de las cifras prepandemia

TMB cerró el año con 90 millones más de validaciones respecto a 2020 pero todavía está al 68% de la operatividad anterior al covid

Usuarios del metro de Barcelona

Usuarios del metro de Barcelona / JORDI OTIX

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Carlos Márquez Daniel
Carlos Márquez Daniel

Periodista

Especialista en Movilidad, infraestructuras, política municipal, educación, medio ambiente, área metropolitana

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Basta con observar el gráfico de la demanda de bus y metro en Barcelona en los últimos 22 meses para poder seguir la evolución de la pandemia. Del debut del virus, con la caída en picado de las validaciones por culpa del confinamiento, hasta la progresiva recuperación de la confianza, sobre todo desde principios de este año, pasando por los altibajos causados por las seis olas del covid. Comparado con 2020, el 2021 cerró con un aumento del número de viajes del 27,6%, acariciando los 425 millones por 333 del ejercicio anterior. El balance de Transportes Metropolitanos de Barcelona (TMB), sin embargo sigue lejos de las cifras de 2019, cuando el año se cerraba con 627,3 millones de billetes, un 32,3% más.

El transporte público vivía hasta marzo de 2020 su particular luna de miel. Con más oferta de metro que nunca, con toda la red de bus ortogonal desplegada tras siete años de progresivo estreno de nuevas líneas diagonales, verticales y horizontales, TMB había logrado batir su récord de viajes en 2019, tanto en el subterráneo, superando holgadamente los 400 millones de validaciones, como en superficie, rompiendo con sobradez la barrera de los 200 millones de viajes tras siete años de incremento anual ininterrumpido, rompiendo una tendencia bajista de cuatro años (2010-2014), seguramente a consecuencia de la crisis económica, otro fenómeno que, por la pérdida de puestos de trabajo y poder adquisitivo, afecta a la movilidad ciudadana, y por ende, al devenir de la empresa pública de transportes.

La recuperación

En 2021, y respecto a 2020, el incremento ha sido muy similar en las dos ofertas: el metro ha cerrado con 278 millones de validaciones (60,3 más que en 2020 y un crecimiento del 27,7%) mientras que el bus ha cosechado 146,6 millones de viajes (31,5 millones más que el año anterior, con un aumento del 27,4%). La recuperación se acentuó sobre todo en el tramo final del año, con los meses de octubre y noviembre marcando las cifras más altas de todo el ejercicio. Diciembre ha estado un poco por debajo, pero es habitual que este mes, haya o no haya pandemia, registre datos inferiores a los de los meses anteriores.

Al otro lado de la gráfica, enero y febrero fueron los más bajos en cuanto a demanda, lo que se explica por la deriva de 2020, cuando en global, el transporte público se dejó a la mitad del pasaje habitual. En verano, en cambio, se notó un tímido retorno de los turistas a la capital catalana y a su entorno metropolitano. Entre julio y agosto se añadieron 63 millones de validaciones, un 34% más que en mismo periodo del año anterior, cuando Barcelona apenas tuvo forasteros por sus calles.

Interior de un autobús de TMB

/ JORDI OTIX

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A finales de 2020, la entonces presidenta de TMB, Rosa Alarcón, que en septiembre fue substituida por la también concejala socialista Laia Bonet, dijo que la previsión de la empresa era cerrar el 2021 al 90% de la demanda habitual, y que el global del año estaría en un 80% respecto a 2019. No ha podido ser. La media de todo el ejercicio se sitúa en el 67,7% de las validaciones previas al covid, y el último mes del año está en el 78,9% del rendimiento de hace dos años. En ambos casos, aproximadamente, la previsión se ha quedado 12 puntos porcentuales por debajo. Poco podía imaginarse Alarcón que en el presente año el covid, a pesar de la vacunación, seguiría avanzando y mutando en variantes mucho más contagiosas.

A pesar de no haber alcanzado los niveles esperados, Bonet califica de "muy buenas" las cifras a la espera, asegura de que la recuperación continúe. "El transporte público es la primera respuesta que en términos de movilidad debemos dar como ciudad", resalta. Lo que todavía no se ha cerrado es el balance económico del año, que será, como el anterior, ciertamente malo. Solo en 2020, la gestión derivada del covid generó un déficit añadido de 180 millones de euros.