Balance anual

Barcelona suma 6,5 millones de turistas en 2021 y una ocupación del 60% en Nochevieja

  • Tras la oleada de cancelaciones por las restricciones, el sector se anima con reservas de última hora

  • La ciudad ha recibido este año un 35% de los viajeros que registró en 2019, pero dos millones más que en 2020

Unas turistas se fotografían ante la Casa Batlló.

Unas turistas se fotografían ante la Casa Batlló. / Zowy Voeten

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Patricia Castán
Patricia Castán

Periodista

Especialista en Economía local, comercio, turismo, vivienda, ocio, gastronomía y tendencias urbanas.

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El azote de ómicron y las restricciones impuestas en Catalunya pulverizaron las grandes expectativas que la hostelería y el turismo tenían para Navidad y Nochevieja en Barcelona. Sin embargo, parece que el deseo de miles de personas vacunadas de encajar en la nueva normalidad, sumado al indiscutible peso del anticiclón que ha traído un tiempo casi primaveral, han generado finalmente en torno a un 60% de ocupación hotelera en la ciudad para despedir el estresante 2021. El desembarco viajero se percibe fácilmente en el centro, con ajetreo comercial, terrazas llenas y colas ante iconos turísticos.

Tras el alud de cancelaciones de las últimas semanas, diversas fuentes consultadas señalan que alojamientos y restaurantes están recibiendo reservas de última hora que amortiguarán ligeramente el batacazo de diciembre. El Observatorio del Turisme en Barcelona, que integra a ayuntamiento, Diputación y Turismo de Barcelona para analizar la evolución y cifras del sector, estima que la ciudad cerrará el año con un cómputo de 6,5 millones turistas en las distintas categorías de alojamiento, lo que representa poco más de un tercio de los viajeros recibidos antes de la crisis, en 2019.

La caída es de un doloroso 64,9% respecto a aquellos 18,5 millones, aunque el dato resulta más digerible si se tienen en cuenta que representa una recuperación del 47,7% sobre el terrible 2020, cuando solo se registraron 4,4 millones de viajeros anuales en la capital catalana.

El año que acaba ha sido como una noria para el sector. El primer semestre fue muy malo, pero en junio se inició una remontada que tuvo en julio, septiembre y octubre sus mejores datos. Este último fue además el mejor en facturación para los hoteles, ya que los precios empezaban a recuperarse, explica a este diario Eduard Torres, presidente del consorcio turístico. La ciudad dice adiós al año con un volumen turístico que representa entre un 35 y 40% sobre la 'normalidad', pero cabe tener en cuenta que si diciembre no se hubiera torcido por la nueva ola de covid, el trimestre habría alcanzado entre un 65 y 70% del registro del mismo periodo en años buenos. Es decir, que la tendencia era claramente a la reactivación, subraya Torres.

Visitantes en el Bus Turístic, un día antes de Fin de Año.

/ ZOWY VOETEN

Esos datos le hacen ser optimista de cara a 2022, en tanto que la tercera vacuna dará frutos y los casos son ahora mucho más leves. Con esa confianza, cree que el viajero europeo recuperará el protagonismo que ya tuvo el pasado verano en cuanto los contagios bajen, mientras que el norteamericano ya comenzó a despuntar en otoño. "Pienso que la gente tienes ganas de viajar y alcanzaremos el 70% de facturación" previa a la crisis, vaticina. Una cifra que todavía tensa la recuperación laboral y económica en la hostelería, pero que marcaría la luz al final del túnel.

Desde el Gremi d'Hotels de Barcelona, Jordi Clos ilustra sobre la situación local estos últimos días. Nochevieja se había convertido en una fecha punta para la ciudad, con una ocupación que llegaba al 95%. Esta vez se esperaba llegar al 80%, teniendo en cuenta que siguen cerrados un 28% de hoteles. Todo se torció con la situación sanitaria en países cercanos, el toque de queda y el cierre del ocio nocturno, que ha desanimado sobre todo al viajero joven que quiere poder salir de fiesta en Fin de Año. No obstante, otros perfiles como familias y parejas parecen haberse decidido en los últimos días. La ocupación rondará (del 30 de diciembre a fin de semana) entre el 58 y el 60%, estima el presidente de la patronal. El mes, tradicionalmente flojo, se quedará en un 40% de media.

El perfil del visitante es tanto de países cercanos como nacional, evalúan ambas fuentes. La capital catalana se había convertido en los últimos años en un destino cada vez más internacional, con cuatro de cada cinco viajeros foráneos. Por ello, al contrario que Madrid, con más peso como destino nacional, la reanimación depende en gran manera de la evolución de la pandemia en el resto del mundo. No hay que olvidar que el potente turismo asiático sigue extinguido.

Pendientes del congreso de telefonía

En cualquier caso, todas las miradas están puestas en que los contagios remitan en enero y Barcelona pueda encarar dos importantes congresos y ferias en febrero, como es el Mobile World Congress, en una situación más favorable. Ese viajero profesional y de negocios es clave para iniciar 2022 con buen pie, insisten ambos.

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Mientras, el buen tiempo y la afluencia de visitantes han devuelto una notable animación al centro, como ya sucediera en julio. La Rambla estaba este jueves llena de paseantes, al igual que el paseo de Gràcia y otros puntos turísticos. No era el transeúnte local y del resto de Catalunya de compras que pudo verse antes de Navidad, sino que en muchos casos se apreciba su perfil vacacional. Distintos hoteles consultados daban cifras de ocupación del 40% a muy puntuales casos del 85 y 90%, según categoría y zona.

La misma estampa se ha repetido en muchas terrazas del centro del paseo Marítim, mientras la hostelería se tira de los pelos por el negocio que se perderá por el toque de queda, y el ocio nocturno se queda sin su parte del pastel, limitado al horario de 'tardeo'.