Proyecto final

El nuevo mercado de la Abaceria amplía su plaza y gana usos comunitarios

  • El espacio público semicubierto y ajardinado alcanzará los 1.490 metros cuadrados, y el recinto tendrá instalaciones para las entidades del barrio

  • Las obras comenzarán en verano y el nuevo equipamiento podría inaugurarse en Navidad de 2024

Render de la zona semicubierta en la nueva plaza que se ganará frente al mercado de la Abaceria.

Render de la zona semicubierta en la nueva plaza que se ganará frente al mercado de la Abaceria. / Ayuntamiento de Barcelona.

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Patricia Castán
Patricia Castán

Periodista

Especialista en Economía local, comercio, turismo, vivienda, ocio, gastronomía y tendencias urbanas.

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Hace justo cuatro años se comenzó a construir la carpa provisional del paseo de Sant Joan a la que se trasladaría, unos meses después, el mercado de la Abaceria, pendiente de una reforma integral que por fin ya tiene proyecto definitivo. Tras un largo debate, con plena implicación vecinal y de los comerciantes, el futuro equipamiento de la Travessera de Gràcia incorpora demandas de estos, como una plaza de 1.490 metros cuadrados semicubierta, (con más vegetación), un nuevo acceso por la calle de Torrijos y usos comunitarios en sus plantas de altillo y -3.

Otra de las novedades es que durante los trabajos iniciales los ingenieros han detectado que la estructura de metal que se quería preservar no puede soportar la carga de la futura cubierta, por la deficiente aleación de sus metales. Por ese motivo, ha explicado el primer teniente de alcalde, Jaume Collboni, se ha primado la “seguridad”, optando por su desmontaje y la construcción de una nueva que replique la actual. Se trata de una operación que ya se había efectuado, entre otros, en el mercado de la Barceloneta y de forma parcial en el de Sant Antoni.

La primera propuesta de diseño para el centenario mercado ha ido adaptándose en la medida de lo posible a las críticas y sugerencias de los usuarios, quienes tras descubrir el enorme espacio que dejó el derribo pensaron que era una oportunidad única de ganar espacio cívico, en forma de plaza. La propuesta municipal definitiva libera en este sentido 1.490 metros cuadrados, la mitad semicubiertos y sembrados de vegetación casi como un jardín, mientras que el recinto suma 14.350 metros cuadrados entre planta baja, tres bajo tierra y un altillo a dos niveles.

22 millones de euros

El nuevo equipamiento acumula retrasos por las complicaciones técnicas, de rediseño y la propia pandemia, con un presupuesto estimado de 22 millones de euros que no se concretará hasta que esté listo el proyecto ejecutivo. La concejala de Mercados, Montserrat Ballarín, ha explicado que en febrero comenzará la licitación, que durará tres meses.

El inicio de obras está previsto en verano, o tal vez un poco antes, con una previsión de 24 a 30 meses de obras, de modo que la Abaceria del siglo XXI se estrenaría en Navidad de 2024, calcula. “Todo comerciante que haya querido seguir tendrá su espacio”, ha enfatizado la edila. En total en la planta baja habrá 41 puestos de alimentación (algunos de nueva incorporación) y 10 de otros productos, estos con acceso directo desde la calle.


/ Ajuntament de Barcelona

Las novedades finales suponen más espacio liberado para disfrute vecinal, una cubierta que favorece la eficiencia energética, el acceso ganado por Torrijos, la mencionada planta -3 destinada sobre todo a almacenamiento para el tejido asociativo y comercial del barrio. y la llamada renaturalización del entorno.

Más vida vecinal

Para el concejal de Gràcia, Eloi Badia, no solo se alienta el comercio de proximidad, sino la “vida vecinal”, ha destacado en referencia a esta plaza-mercado incorporada en la parte de Mare de Déu dels Desemparats, y también al espacio ganado en todo el perímetro del recinto. Opina que la nueva superficie pública, la plaza del Mercado central de la Abaceria, equivalente en dimensiones a la cercana de la Revolució, será una más de la trama del barrio.

El arquitecto autor del proyecto, Carles Casamor, ha relatado que la cubierta recuperará su esplendor pero haciéndola compatible con la eficiencia energética. En esta parte, se alternarán piezas cerámicas y paneles fotovoltaicos enrasados con un tratamiento de color, como corresponde a un edificio protegido en este ámbito. La permeabilidad se generará con laterales acristalados, que dejen entrar el máximo de luz y conecten con el exterior.

Con el mismo fin, se gana un nuevo acceso por la fachada de Torrijos, aunque este es incompatible con el autoservicio cooperativo que llegó a plantearse. Este proyecto, sin embargo, podrá desarrollarse participativamente y en otra ubicación, ha señalado Badia.

El rechazo popular a un gran aparcamiento ha dejado en 50 las plazas (situadas en la planta -2), mientras que la -3 se destinará a los mencionados usos para las entidades de Gràcia. Cabe destacar que esa zona de uso comunitario, como los altillos, tendrá accesos independientes para funcionar fuera de hora de mercado. Lo mismo sucederá con el autoservicio de 1.225 metros cuadrados (entre zona comercial y logística) de la -1, donde también habrá almacenes, cámaras y espacios de gestión de residuos.


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En la -2, además del párking, se ubicarán más cámaras y espacio de residuos. Mientras que en los 1.050 metros de altillos se sitúan las oficinas de la dirección y de la asociación de vendedores, así como dos aulas polivalentes y salas técnicas.

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Casamor ha destacado que llevar al interior todos los movimientos de descarga de mercancías eliminará cualquier molestia en la vía pública. De hecho, el consistorio contempla la posibilidad que transportistas que llevan mercancía a comercios del perímetro puedan operar en la zona logística del mercado.

Un poco de historia

El mercado de la Abaceria data de finales del siglo XIX, con la ubicación de unos puestos de venta en la plaza de la Revolució, en la antigua Vila de Gràcia. En el año 1892 se trasladaron a su actual emplazamiento, con una estructura cubierta y el nuevo nombre de Santa Isabel, aunque posteriormente recuperó el nombre de mercado de la Revolución, como paso previo al de Abaceria central. En los últimos años había quedado obsoleto en sus servicios y estructura.