Estreno esperado

La Barcelona hotelera toma impulso con un nuevo superlujo tras una etapa negra

  • El hotel Me by Melià emerge por fin en el cruce con Casp, en el solar del Teatro Novedades, como último gran proyecto en el centro de la ciudad tras la moratoria hotelera de 2015

Habitación del nuevo Hotel Me de Melià que abre en un mes.

Habitación del nuevo Hotel Me de Melià que abre en un mes. / ELISENDA PONS

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Patricia Castán
Patricia Castán

Periodista

Especialista en Economía local, comercio, turismo, vivienda, ocio, gastronomía y tendencias urbanas.

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Con varios años de retraso, tras la sonada demolición del Teatro Novedades y la faraónica obra posterior, el nuevo hotel que ha emergido a un paso del paseo de Gràcia y se estrenará el 25 de noviembre no solo será el estreno del año, sino que simbolizará el final de los grandes proyectos hoteleros de la ciudad, en cuanto a categoría (gran lujo) y ubicación (pleno centro), tras la moratoria municipal y la fuerte limitación de nuevas aperturas. El Me by Meliá personifica también la lenta pero firme reactivación del sector en Barcelona tras un durísimo año y medio para el sector e incorpora una plantilla completa de profesionales.

El establecimiento lleva años siendo noticia y posponiendo su lanzamiento. Inicialmente, por ser uno de los últimos proyectos tramitados antes de que se paralizasen licencias en el centro y se impulsara el plan urbanístico especial de alojamientos turísticos PEUAT, que permite nuevas plazas solo en zonas periféricas o emergentes y bajo diversos criterios, también en la modificación ahora en curso. Finalmente pasó el filtro administrativo, y en 2017 Actual Capital Advisors confirmó una inversión de 61,5 millones para relevar con 164 elitistas habitaciones lo que antes fue el centenario teatro y cine, junto con el viejo Hotel Barcelona. La pandemia provocó un enésimo retraso, pero Meliá ha apostado por levantar el telón este 2021, pese a que un tercio de la hotelería local siga cerrada esperando una mayor movilidad internacional de turistas.

Me simboliza modernidad, arte y espíritu urbano, como marca específica de lujo de Meliá --gestora del negocio-- que ha cuajado en diversos destinos de todo el mundo y ahora apuesta con fuerza por Barcelona. En el caso de la capital catalana, el diseño del estudio de arquitectos de OUA Group llama la atención por su estructura moderna y volúmenes con las anexas Casas Rocamora del arquitecto Joaquim Bassegoda i Amigó, aunque suaviza la transición con piezas de piedra y respira con un tragaluz y espacios verdes en distintos niveles. El edificio cuenta con un gran párking (no vinculado al hotel) de 455 plazas ya operativo que en estos momentos presume de ser uno de los más económicos de la capital catalana, con tarifa especial de 14,95 euros por 24 horas.

Entorno en transformación

Otro motivo que dará protagonismo a su inminente apertura es que corona un cruce en plena transformación, ya que en la misma manzana Zara ejecutó una rehabilitación millonaria para poner al día su tienda estrella, y varios locales comerciales aguardan nuevos operadores. Enfrente, las eternas lonas ya han dado paso al nuevo aspecto del edificio donde desaparecieron el Bracafé y el Café de la Ràdio para poder encajar el acceso al párking del renovado edificio de Catalana de Occidente, la Casa Pascual i Pons, que conservando fachada histórica alberga ahora 29 oficinas y cuatro locales comerciales y ha ganado cinco plantas bajo tierra. Actualmente está llegando al final de su segunda fase de obras, según fuentes municipales.

Vestíbulo del Hotel Me, en recta final de preparativos antes de su apertura.

/ ELISENDA PONS

El hotel, en recta final de preparativos, se suma a la nómina local de 25 establecimientos de gran lujo (GL), siendo el sexto en tamaño en esta categoría, pero además será el último de esta tipología en el epicentro turístico. Para desmarcarse de la competencia, ha apostado de pleno por su identidad artística y sensorial. Por una parte, con grandes fotografías, esculturas y piezas de diversos artistas, tanto en el vestíbulo como en algunas de sus habitaciones. De estas, 25 son suites, con una destacada de 140 metros cuadrados panorámica. Pero incluso las estándar cuentan con unos 25 metros cuadrados.

No obstante, subraya su director general, René Hoeltschl, su columna vertebral será el servicio ultrapersonalizado, volcado en el Discovery Center, que es el primer paso para la inmersión urbana. Allí, a partir de una obra expuesta, se podrán hacer visitas a talleres de artistas o diseñadores, entre otras experiencias barcelonesas a la carta, relata. El equipo Aura, de nueve personas, alineará a conserjes y otros profesionales para garantizar ese servicio y experiencia integral en el hotel, que va de la música al aroma marca de la casa, atendiendo a "los cinco sentidos", avanza.

El indiscutible beneficio que aporta la drástica transformación de este eje es el nuevo patio interior de manzana, de uso público, que con sus 500 metros cuadrados es un minioasis en la ajetreada zona. El hotel cuenta con más de mil metros verdes que se desarrollarán en posteriores fases (en azoteas de la isla), además de otros 1.100 metros cuadrados que ya cuentan con vegetación (de momento sin terrazas, hasta que se complete su tramitación) e incluirán espacio de huerto urbano. Este estará vinculado a los restaurantes y bares ubicados en su interior a cargo del grupo Belbo: Terrenal (muy mediterráneo y volcado en el producto de km.0), el Fasto (cocina italiana, más exclusivo) y el Luma (coctelería creativa con ingredientes ecológicos).

Lobi del nuevo hotel InterContinental de Barcelona.

/ El Periódico

La guinda a la nueva propuesta es un Market Food o zona de 'tast eat' en los bajos del edificio, gestionado externamente, integrado por 14 espacios, que ya están anunciados con paneles y se están estructurando, aunque despegarán después del hotel.

Año complicado y de relanzamientos

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El Me cierra un año de escasas aperturas, tanto por la pandemia y la pérdida de visitantes locales, como porque la lista de proyectos licitados antes el PEUAT va finalizando, mientras que los nuevos pueden llevar años entre tramitación y construcción, y no se ubicarán en los distritos centrales. A lo largo de 2021 también han abierto un pequeño hotel de lujo en el Tibidabo (Mirlo), y dos cuatro estrellas, el Leonardo Royal Barcelona Fira, en La Marina i el Port, y el Paxton, en el 22@.

Además, la ciudad suma varios cambios de gestión, nombre o rehabilitaciones. La más reciente, un hotel de 2019 junto a la plaza de España que acaba de integrarse en la gestión de Barceló, el Occidental Barcelona 1929, con 152 habitaciones. Muy cerca, este mismo mes ha empezado a rodar el InterContinental Barcelona (antes Crowne Plaza), con 273 habitaciones a los pies de Montjuïc, tras una renovación completa que lo ha relanzado en el sector del lujo. Para el Gremi d'Hotels de Barcelona, aunque no sea un nuevo hotel, tiene importancia estratégica dado el tirón internacional de la marca.