Entrevista al presidente de ERC en el Ayuntamiento de Barcelona

Ernest Maragall: «Colau ha cedido el mando de la ciudad al PSC»

  • El jefe de filas de los republicanos en el consistorio sostiene que Barcelona en Comú ha cedido el timón a los socialistas y acusa al gobierno local de no tener horizonte

 El líder de ERC en Barcelona, Ernest Maragall, paseando por la Rambla.

 El líder de ERC en Barcelona, Ernest Maragall, paseando por la Rambla. / Jordi Cotrina

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Toni Sust
Toni Sust

Periodista

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La entrevista tiene lugar en la plaza Reial, llena de gente y de terrazas. El jefe de filas de ERC afirma que los primeros dos años de mandato, en los que su grupo ha colaborado con el gobierno de Ada Colau, le han servido para ver que los acuerdos con Barcelona en Comú y el PSC o no se cumplen o no se cumplen del todo. Se ve con ganas para volver a ser alcaldable en 2023. Tendrá 80 años.

Las terrazas están llenas. ¿Está recuperándose Barcelona de la pandemia tan bien como dice el gobierno de Ada Colau? La ciudad está enfadada, disgustada, diga lo que diga el gobierno. Está incómoda y es consciente de la diferencia entre lo que es hoy Barcelona y lo que podría ser. Esa distancia es creciente. Salimos de la pandemia a lo bruto: ¡Crecimiento! ¡Tenemos menos paro! ¿Pero alguien sabe hacia dónde se dirige la ciudad? La ciudad sabe que no, que tiene un gobierno que se dedica más a exhibir sus filosofías respectivas sin ligar mayonesa alguna. La oferta más visible es, cada vez más, la de los socialistas. Los ‘comuns’, Colau, están entretenidos con algunos temas pero han cedido el mando de la ciudad al PSC, que ofrece crecimiento indiscriminado, el que nos llevó a la situación actual. Estamos en la plaza Reial, junto a la Rambla. Alguien, no la ciudad, decidió que convenía sacrificar este espacio en el altar del turismo y el crecimiento económico que luego nos permite lucir estadísticas.

"La ciudad está enfadada, disgustada, diga lo que diga el gobierno. Está incómoda y es consciente de la diferencia entre lo que es hoy Barcelona y lo que podría ser"

Y este poner la Rambla en el altar del turismo ¿no empezó con Pasqual Maragall como alcalde, con el PSC en el que usted estaba, con aquella gran reforma previa a los Juegos Olímpicos de 1992? Creo que entonces se pusieron unas primeras piedras, una base fuerte y sólida de un modelo de crecimiento y de liderazgo internacional y, sobre todo, una referencia de transformación urbana y de lo que significaba calidad de vida. Eso se fue degradando. Lo de ahora no viene necesariamente de aquello. Se hubiera podido conducir de otra forma. Hoy, ERC representa la visión centrada en el crecimiento sostenible, en la calidad de vida, en los servicios públicos eficientes y en el buen gobierno que entonces era muy evidente y todo el mundo apreciaba.

ERC ha alcanzado muchos acuerdos con el gobierno. Hemos cooperado para que Barcelona tuviera los presupuestos más altos de la historia. Y vemos que se ha hecho un uso torticero de ello. Han dispuesto de más recursos que nunca pero la ciudad está cada vez peor. Más enfadada, sucia, insegura y sin futuro. Barcelona debe volver a contar con los jóvenes, los ha abandonado.

"Han dispuesto de más recursos que nunca pero la ciudad está cada vez peor. Más enfadada, sucia, insegura y sin futuro"

¿Cómo los ha abandonado? No les hemos dado ni presente ni futuro. Espabílate, vete al extranjero o resígnate a trabajos precarios. Márchate o quédate renunciando a una emancipación genuina. No tienen acceso a la vivienda ni una ocupación digna ni salarios aceptables. El proyecto de ERC es crear una ciudad referencia no para que vengan 60 millones de turistas. Hoy miles de jóvenes, de parejas, consideran que la mejor opción es marcharse de la ciudad. Eso es legítimo, pero debemos recuperar que Barcelona sea un lugar magnífico para vivir y trabajar.

Tras la primera mitad del mandato se impone la sensación de que se parecen más los proyectos de Barcelona en Comú y ERC que los de BComú y el PSC. No hemos podido explorar esa sensación, porque Barcelona en Comú nos dejó fuera. Decidieron que no estuviéramos en el gobierno mediante una alianza espuria. Seguro que hay coincidencias pero hay una diferencia esencial: la capacidad de pasar de la ideología a la acción política, a la acción de gobierno. Pueden tener buenas ideas o buenas intenciones, pero no han tenido capacidad de convertir eso en un proyecto político, de gestionar el presente mirando al futuro, que es lo que significa gobernar. ERC tiene esa capacidad, en Catalunya y en Barcelona.

"Barcelona en Comú puede tener buenas ideas o buenas intenciones, pero no han tenido capacidad de convertir eso en un proyecto político"

¿Barcelona es insegura y está sucia? Es evidente que existe la percepción de que es insegura y de que está sucia. Y la percepción siempre acaba teniendo, de una manera o de otra, una base real. La gestión en seguridad y en economía son dos ejemplos de lo que supone dejar la ciudad en manos del PSC. Gobierna la seguridad y la economía y son los dos campos con el presente más negativo y el futuro más incierto. En seguridad, la colaboración con el Govern es imprescindible.

 Maragall cruzando la calle de Ferran.

/ Jordi Cotrina

"Es evidente que existe la percepción de que es insegura y de que está sucia. Y la percepción siempre acaba teniendo, de una manera o de otra, una base real"

Las dos administraciones no van muy de la mano. Nos hemos resignado a una especie de desconfianza.

Que históricamente ya existía. Sí, pero la mejor solución es la cooperación institucional y la suma de activos. Que no supone renunciar a la personalidad de Barcelona. Y nuestros compañeros de ERC en el Govern lo deben entender. No es poner la ciudad al servicio del Govern, más bien al revés. Hay que añadir a la Carta Municipal el ámbito metropolitano.

 El líder de ERC en Barcelona en la plaza Reial.

/ Jordi Cotrina

La clave metropolitana la cita todo el mundo. ¿La tenemos en cuenta realmente? No. Hay una administración que gestiona competencias escasas con relevancia técnica y económica, residuos, agua. Un ejemplo muy concreto: el proyecto del aeropuerto. Otra muestra de la dependencia del PSC, que tiene mayoría en el Área Metropolitana de Barcelona. El PSC es el delegado de AENA en Catalunya. El proyecto de AENA incluye, y no se habla mucho de ello, un desarrollo urbanístico en terrenos aeroportuarios de 300.000 metros cuadrados de suelo, donde se pueden edificar dos millones de metros cuadrados. Es casi como Ciutat Vella. ¿Es concebible que aceptemos que una operación de estas dimensiones se decida con una óptica que privilegiará a los accionistas de la empresa?

"El proyecto de Aena incluye, y no se habla mucho de ello, un desarrollo urbanístico en terrenos aeroportuarios de 300.000 metros cuadrados de suelo, donde se pueden edificar dos millones de metros cuadrados. Es casi como Ciutat Vella"

Colau acusó a AENA de esconder una operación urbanística. Sí, pero no está haciendo nada para detenerla.

Collboni nos dijo que no sabía a qué se refería la alcaldesa con lo de la operación urbanística. No puede ser que un gobierno de la ciudad exprese esa contradicción sin ninguna vergüenza y sin ninguna consecuencia. Esto no es una coalición que tiene problemas, es otra cosa. Van por separado.

El PSC niega que la ampliación pudiera traer a 20 millones más de turistas. ¡Pero si está escrito en el proyecto de AENA que traería hasta 70 millones de turistas y ahora estamos en 50 y pico! ¿Que se puede plantear de otra manera? Si no entramos en ello no es posible.

¿Tenía sentido frenar la operación? Tenía sentido sentarse y trabajar, pero nos lo han prohibido. Aunque, cuidado, han parado las decisiones estrictamente aeroportuarias pero no la operación inmobiliaria. El debate de fondo es quién toma las decisiones sobre el aeropuerto. Y vuelvo al principio de la reflexión: la inhibición del AMB en este tema es preocupante.

En las próximas semanas y meses se negociarán las ordenanzas y los presupuestos para 2022. Ahora tenemos la experiencia. La valoración de lo que han hecho con el apoyo que les hemos dado. ¿Se han utilizado correctamente los recursos? Tenemos evidencias críticas crecientes. Y eso hará que crezca nuestra exigencia.

¿Cómo no se ha reformado todavía la Rambla? Es una vergüenza más.

¿Percibe un clima preelectoral en el ambiente político del ayuntamiento? Es cierto que en otros mandatos también ha sucedido al llegar al ecuador. Hay una especie de fiebre por ubicarse que me parece precipitada. Pero forma parte de la fisiología social política que tenemos.

El vaticinio que circula dibuja un resultado electoral en 2023 en el que ERC y el PSC quedan por delante del resto de fuerzas, con Barcelona en Comú como tercera y, potencialmente, convertida en socio minoritario de quienes ganen en votos, sean los socialistas o los republicanos. Sí, es una quiniela. Tiene sentido, tiene lógica, que vayamos hacia un debate de fondo para contrastar entre dos conceptos, dos modelos de entender la ciudad, el modelo de ciudad del PSC y el modelo de ciudad de ERC.

¿Barcelona en Comú no tiene un modelo propio? No es que no lo tenga. Generaron una expectativa, una ilusión, y arrastraron a buena parte de la ciudad. Han tenido dos mandatos para verificar hasta qué punto podían convertir esta ilusión, esa expectativa, en acción transformadora y resultados tangibles. No lo han conseguido. Y en el segundo mandato han añadido esta especie de rendición, de entrega de la ciudad al PSC. A partir de aquí, todo es posible. Nos lo tendremos que ganar. Espero que no haya más operaciones encubiertas que alteren el libre juego democrático.

"Los 'comuns' generaron una expectativa, ilusión. Han tenido dos mandatos para verificar hasta qué punto podían convertir esta ilusión en acción transformadora. No lo han conseguido"

¿Qué tal funciona la convivencia con Junts per Catalunya en el consistorio? Es correcta. Está muy claro que ERC se ha ganado el rol de liderazgo del independentismo en la ciudad. Lo ejercemos con naturalidad y respeto y buscamos siempre el máximo de acuerdo con Junts, como lo buscaríamos con la CUP si estuviera presente en el ayuntamiento, que tendría que estar. Otras maniobras interesadas lo impidieron.

Parece más cercana la opción de un gobierno de ERC con los ‘comuns’ que con Junts per Catalunya. Eso ya entra en el terreno de la especulación comprensible pero excesiva. Lo que pretendemos es ganar por méritos propios, que quede claro que nos corresponde liderar la ciudad. Porque representamos a la mayoría social de Barcelona. ERC es la representación de los trabajadores de la ciudad, de los tenderos, de los profesionales, los artistas y creadores. Quiere ser todo esto. No digo que ya lo seamos, digo que nos lo tenemos que ganar y debemos hacerlo.

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Luego hay una cábala muy concreta sobre quién será el alcaldable de cada partido. Y siempre que se habla de ese tema, se alude a su edad y a si será el candidato de ERC en 2023, cuando tendrá usted 80 años. En estos momentos estoy encantado de la vida, con la máxima pasión. Sé más que hace dos años, entiendo más la ciudad. Siempre la he tenido en la cabeza, pero siempre estás aprendiendo. Creo que tengo que aprender más, pero creo que estoy en condiciones, con la energía y la pasión, para ser candidato. En estos momentos es exactamente así. Eso no elimina el derecho de todas las personas a intentarlo,

Todavía faltan dos años y en el anterior mandato hubo cambios de última hora en Junts como en ERC. ERC es democrática y cuenta con muchos hombres y mujeres que tienen capacidad para ser candidatos.