Medio ambiente

Barcelona aplaza 'sine die' la expansión a otros barrios de la recogida puerta a puerta

Dos mujeres comentan la sociedad acumulada junto a unos contenedores en el Eixample. / Jordi Otix

  • El consistorio cambiará el método de la fase 1 de Sant Andreu, con menos cubos y más contenedores inteligentes

  • El ayuntamiento impulsará una modificación fiscal para que los hogares que reciclan bien paguen hasta un 20% menos en la tasa de basuras

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Carlos Márquez Daniel
Carlos Márquez Daniel

Periodista

Especialista en Movilidad, infraestructuras, política municipal, educación, medio ambiente, área metropolitana

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La cruda oposición vecinal (y también política) ha terminado por doblegar el calendario previsto para la expansión de la recogida de residuos puerta a puerta en Barcelona. Estaba previsto que el 18 de octubre se pusiera en marcha la segunda fase del distrito de Sant Andreu, pero eso se aplaza, tal y como avanzó este diario el jueves, hasta, como mínimo, el 2022. De hecho, ya no hay fecha, porque ahora lo prioritario es "consolidar la fase 1 antes de proceder a actuar en el resto de la ciudad". Eloi Badia, concejal de Transición Ecológica y Emergencia Climática ha explicado este viernes en rueda de prensa que el sistema entra ahora en un etapa de reflexión sobre cuál debe ser el modelo de la ciudad. Y parece que hay una cosa clara: se apostará más por los contenedores y buzones inteligentes y mucho menos, nada, de hecho, por los pequeños cubos, que para muchos eran la seña de identidad del proyecto pero la idea es suprimirlos.

Los vecinos de la segunda fase de Sant Andreu ya tenían en casa los pequeños barreños marrones. Pero a solo 10 días de estrenarse con el puerta a puerta, tras sesiones de participación ciudadana, reuniones informativas, trípticos y cartelería por el barrio, ya no solo seguirán calentando la banda sino que además el cubo de orgánica ya no será necesario. "Se lo pueden quedar si quieren", ha detallado Badia, que se ha bebido una jarra entera de agua durante una alocución que no debe haber sido nada fácil.

Más inteligencia

Ahora todos los esfuerzos se centran en modificar el sistema de la fase 1 del distrito, donde está previsto instalar más buzones y contenedores inteligentes (se abren con llaveros personalizados). Ese era el sistema previsto para zonas con edificios altos en los que era feo y complicado recoger tantos cubos de la calle. En Sant Antoni, por ejemplo, era la apuesta prevista en este plan que ha saltado por los aires. En Sant Andreu se instalarán de manera progresiva un total de 56 buzones para residuos orgánicos que se sumarán a los 22 que ya están en funcionamiento. Ya en enero está prevista la colocación de 15 contenedores inteligentes de fracción orgánica. La diferencia entre uno y otro es el tamaño. Para que se entienda, en una zona de casas bajas y pocos vecinos, se apostaría por el buzón. En pleno Eixample, con fincas avispero, se recurriría al contenedor. En Sant Andreu, por cierto, también está previsto que a partir del 18 de octubre empiecen a circular los nuevos camiones de la basura impulsados por gas, menos ruidosos que los de combustión.

Recogida de basuras puerta a puerta en el barrio de Sarrià, en una imagen de archivo

/ CARLOTA SERAROLS

Badia también ha compartido la voluntad del consistorio de aplicar una bonificación de hasta el 20% a los hogares que reciclen correctamente. Sumado al 14% por el uso de los puntos verdes, una familia podría ahorrarse hasta un 34% de ese impuesto. Para que eso suceda, el pleno municipal debería dar su plácet de cara a las ordenanzas fiscales de 2022. Los vecinos de Sant Andreu que tienen el puerta a puerta se podrán beneficiar porque sus bolsas de basura incorporan un chip identificativo. No así los de Sarrià, que llevan tres años trajinando con el sistema pero sus residuos no tienen DNI. El concejal ha dicho que son conscientes de que se podría producir un "agravio comparativo" y ha avanzado que estudiarán la manera de incluir a los residentes en esta zona dentro del paquete de bondades fiscales. Este barrio, que ya tiene muy asumidos los nuevos hábitos, deberá también suprimir los cubos marrones de la basura orgánica y echar mano de los depósitos inteligentes que se instalarán en un futuro indeterminado.

Escarmentado

El concejal de los 'comuns', escarmentado por la hemeroteca, no ha querido avanzar una sola fecha sobre cómo va a evolucionar el sistema ahora que todo queda en barbecho. Escasa o nula autocrítica durante la comparecencia a pesar de que el brusco freno de mano invita a pensar que a menos de dos años de las elecciones, y con un tema tan delicado como la gestión de la basura, el gobierno municipal prefiere cosechar consensos y esquivar los conflictos en temas tan vinculados a los hábitos ciudadanos. Su discurso, de hecho, incluía alguna contradicción que ayuda a calibrar el peso de la presión externa. Ha elogiado el buen funcionamiento del puerta a puerta de Sant Andreu, donde la recogida selectiva acaricia el 80% mientras que el global de Barcelona no llega al 40%. A pesar de que el 75% de vecinos se han sumado a la iniciativa, ahora se argumenta el parón a la expansión por la necesidad de que "los datos indiquen que el plan está funcionando". Más tarde, sin embargo, ha añadido: "Se me hace difícil decir que hemos fallado porque los indicadores son positivos".

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Los datos deben funcionar, y también la relación con la oposición, y por eso Badia ha apelado al "acuerdo entre partidos" para que este sea un "modelo de ciudad". Sobre el puerta a puerta, el líder del grupo municipal de Esquerra, Ernest Maragall ha instado a "aprender de los errores". A través de un comunicado ERC constata "el fracaso absoluto del gobierno municipal" y habla de "aplicación nefasta" del servicio. "Han convertido una buena y necesaria idea en un estorbo", sentencian los independentistas, que también sostienen que las "diferencias entre los dos socios de gobierno (Barcelona en Comú y PSC) han entorpecido aún más el tema". Reclaman también una "planificación y calendarización de las siguientes implementaciones", algo que todavía no está sobre la mesa. Por parte de Junts, Elsa Artadi ha celebrado las modificaciones pero insiste en que "hay que detener del todo el sistema y no solo retrasarlo

El sistema puerta a puerta es, según los expertos, el método más eficaz para incrementar el reciclaje en los municipios. La Unión Europea obliga a alcanzar el 55% en 2025, cifra que está muy lejos del 38% actual de Barcelona (Catalunya está en el 45%). Otra cosa es si, con la eliminación de los cubos marrones el sistema pasa de ser el puerta a puerta a llamarse buzón a buzón. En resumen, no es que se dé marcha atrás, pero sí han activado el freno de mano para contemplar el paisaje antes de arrancar de nuevo.