En Barcelona

El 57% de usuarias del transporte público ha sufrido algún tipo de acoso

Pasajeros del metro en un andén de la L-1.

Pasajeros del metro en un andén de la L-1. / Manu Mitru (Delegaciones)

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Efe

El 57% de las usuarias habituales del transporte público del área de Barcelona ha sufrido algún tipo de acoso al menos una vez en los últimos dos años, según un trabajo coordinado por el Instituto de Estudios Regionales y Metropolitanos de Barcelona (IERMB) tras encuestar a 6.500 personas usuarias -5.500 mujeres y 1.000 hombres- de metro y autobús.

Los resultados de las encuesta se han presentado este miércoles en el congreso de movilidad IMC2021 que se celebra en Sitges (Barcelona) con motivo de la Semana Europea de la Movilidad y se enmarca en un plan de medidas contra el acoso sexual en el transporte público en Catalunya.

Se trata de la primera Encuesta de Acoso Sexual en el Transporte Público en el área de Barcelona, fue efectuada entre septiembre de 2020 y enero de 2021 y demuestra que este tema se percibe como "un problema social, frecuente y de gravedad", según ha explicado la responsable de Movilidad del IERMB, Maite Pérez, que ha presentado las cifras del estudio.

"Todas las tipologías de acoso se consideran graves, desde las miradas lascivas hasta las agresiones e intentos de agresión sexual", ha añadido la coordinadora del trabajo, que ha detallado que "las mujeres otorgan mayor gravedad que los hombres a las diferentes situaciones, si bien el nivel de gravedad relatado por los hombres también es elevado".

Acercamientos e invasiones

El estudio revela que un 43,2% de las mujeres que viajan habitualmente en transporte público han sufrido al menos alguna vez invasiones de espacio o acercamientos excesivos, un 43,1% miradas molestas, insistentes o lascivas y un 25,9% ha sufrido silbidos o comentarios sobre su cuerpo o su forma de vestir.

Un 19,9% han soportado comentarios sexuales e insinuaciones sexuales, un 16,7% han tenido que huir de persecuciones y seguimientos, un 16% han sufrido restregamientos o manoseos indeseados, un 8,6% han sido fotografiadas o grabadas con el móvil y un 5,1%, amenazadas o insultadas por su negativa a proposiciones sexuales.

Los hechos más violentos, las agresiones sexuales, son menos frecuentes y han afectado a menos de un 5% de las usuarias. Por edades, son las mujeres más jóvenes las que padecen más acosos ya que hasta un 91,6 % de las usuarias de 16 a 29 años ha sufrido acoso en el transporte público alguna vez.

Viajaban solas

El 88,6% de las mujeres que han vivido una situación de acoso viajaban solas y el perfil del hombre agresor es un viajero que va solo y adulto, en el 62,4% de los casos, seguido de hombres jóvenes que iban solos (12,5%), mientras que en un 9,1% de los casos los agresores fueron un grupo de jóvenes.

Los resultados muestran como la victimización disminuye a medida que aumenta la edad y revelan que la principal reacción de las mujeres que sufren situaciones de acoso es huir (33,2% de los casos) o cambiarse de lugar (23,9%). Un 3% de las mujeres recurrieron a otras personas, cuerpos de seguridad o sistemas de comunicación y casi un 35% de las víctimas no comunicaron a nadie el acoso.

La encuesta también revela que el metro es el medio de transporte donde se dan más situaciones de acoso sexual, prácticamente el 60 % del total, seguido de los trenes de cercanías (22,3 %).

La mayor parte de los acosos tienen lugar en los momentos de mayor afluencia a los medios de transporte, principalmente en los horarios de 16 horas hasta las 24 horas, aunque, según los autores del estudio, están presentes en todas las franjas horarias. Estos se dan principalmente dentro de los vehículos (73,7%) y, en menor medida, en accesos y andenes (20%) y en paradas en la calle (5,3%).

Miedo a la oscuridad

Más del 70% de las mujeres usuarias habituales del transporte público ha declarado que ha presenciado algún tipo de acoso sexual al menos una vez en los últimos dos años, un porcentaje que baja al 68,6% en el caso de los hombres testigos.

En concreto, un 62,9% de las usuarias habituales ha presenciado al menos en alguna ocasión silbidos o comentarios sobre el cuerpo o forma de vestir de otras mujeres, y hasta un 60,4% ha visto invasiones de espacio o acercamientos excesivos. El 51,5% ha sido testigo de comentarios o insinuaciones sexuales hacia otras usuarias y una tercera parte ha presenciado actos obscenos. "La proporción de usuarias que ha visto alguna agresión sexual es menor, pero preocupante: llega al 12%", ha subrayado Pérez.

En general, el mayor miedo percibido por las usuarias es en los momentos de oscuridad y baja frecuentación, especialmente entre las que habitualmente se desplazan de noche o madrugada, y entre las que suelen hacer desplazamientos interurbanos.

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La presencia de personal de vigilancia y las paradas a demanda son las medidas a las que otorgan mayor valoración, por encima de 8,5 puntos de media, mientras que las campañas in situ y las aplicaciones móvil son las medidas con menor valoración de utilidad (7,36 y 7,64, respectivamente).

Esta encuesta es una de las primeras acciones para conocer la realidad que prevé el Plan contra el acoso sexual en el transporte público elaborado a raíz de un convenio firmado entre el Departamento de Territorio y Sostenibilidad, el Instituto Catalán de las Mujeres y la Autoridad del Transporte Metropolitano (ATM) de Barcelona.