Invasión veraniega

¿Las plagas de insectos en Barcelona están relacionadas con el cambio climático?

Vecinos de la capital catalana y su área metropolitana denuncian “una invasión de bichos” que podría deberse a las altas temperaturas y a la escasez de agua

Chinche del plátano en la ventana de la vecina de Sant Martí, Amelia Carballo.

Chinche del plátano en la ventana de la vecina de Sant Martí, Amelia Carballo. / Amelia Carballo

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Anna Rocasalva
Anna Rocasalva

Periodista.

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A principios de agosto, Amelia Carballo se presentó en la sede del distrito de Sant Martí con una hoja plastificada repleta de insectos pegados. La vecina, de 74 años, pidió hablar con el concejal David Escudé, que se encontraba de vacaciones, así que le dejó escrito en la solicitud: “Tengo un problema enorme y necesito hablar con usted”. El problema era la proliferación de chinches del plátano y tigres del plátano que habían “invadido” su vivienda y la de sus vecinos, entre la avenida Diagonal, las calles de Pallars y de Josep Pla. Ella misma había capturado decenas de ejemplares para enseñárselos al regidor, porque tenía la sensación de que “nadie del ayuntamiento la creería”.

“Hemos de tener las ventanas y las persianas bajadas todo el día, y aun así los bichos consiguen colarse dentro. Me los he encontrado en la cama y hasta en el pelo”, lamenta la señora, que los últimos veranos teme por su salud al no poder ventilar el piso, sin aire acondicionado, y en plena ola de calor

Hoja de papel con los insectos que ha ido pegando la vecina Amelia Carballo para enseñárselos al regidor del distrito.

/ Amelia Carballo

Afortunadamente, la pasada semana la situación empezó a mejorar. Según fuentes municipales, los plataneros de la calle de Pallars fueron tratados el 11 de agosto, aunque no se actuó con los de la calle de Josep Pla porque “el nivel de población de los insectos no lo justificaba”. 

¿Por qué? En el control de plagas, cada vez más se aboga por un remedio personalizado y no tan sistematizado, “combinando distintos métodos y dejando los químicos como última opción, buscando soluciones a largo plazo y tratamientos menos nocivos para las personas y el medioambiente”, explica Tomàs Montalvo, técnico de la Agencia de Salud Pública de Barcelona y coordinador del programa de vigilancia y control de mosquitos. 

Esta mayor dosificación en los químicos podría explicar (en parte) cierta invasión de chinches, cucarachas y tigres del plátano que denuncian los ciudadanos del área metropolitana. Pero, ¿podría también existir una relación con el cambio climático? La respuesta es compleja, afirman los expertos.

"“Hemos de tener las ventanas y las persianas bajadas todo el día, y aun así los bichos consiguen colarse dentro. Me los he encontrado en la cama y hasta en el pelo”

“Estamos observando que con el cambio climático nos están llegando insectos que antes no habían sido detectados y los que sí existían están acelerando su ciclo biológico, por lo que aparecen antes y alargan su persistencia”, comentan técnicos municipales. Es el caso del Belonochilus Numenius (el chinche del plátano), una especie invasora que apareció en Barcelona en 2015 y que este verano ha tenido un pico de proliferación, favorecida por las altas temperaturas de la ola de calor y un período de sequía de casi tres meses. Lo mismo ha pasado con la Corythuca Ciliata (tigre del plátano) que, a pesar de ser más pequeña que las chinches, además puede morder produciendo una leve comezón.

El plátano, ¿un árbol poco valorado?

Desde L’Hospitalet de Llobregat, en una carta enviada a este diario, Laura Lacruz denunciaba que hace varios meses que los vecinos de la rambla de Just Oliveras sufrían la plaga del tigre del plátano. Igual que Amelia, Laura también lamentaba tener que cerrar ventanas y persianas para evitar “una invasión en los domicilios” y aseguraba que la ropa tendida aparecía plagada de estos pequeños artrópodos. Este pasado viernes, técnicos del ayuntamiento de la ciudad fumigaron y podaron los árboles de la rambla, según la vecina.

Y es que tanto las chinches como el tigre del plátano atacan al árbol del plátano de sombra, cuya presencia es muy abundante en el área metropolitana, pero suele generar muchas críticas por producir alergias y ser “un nido de bichos”. De hecho, muchos vecinos opinan que sus ayuntamientos “no fumigan ni podan de forma suficiente los plátanos, que parecen enfermos”. Pero, ¿es una buena solución? ¿Y qué tiene que ver con el cambio climático?

Insectos tigre del plátano en la ropa tendida de la casa de la hospitalense, Laura Lacruz.

/ Laura Lacruz

Por culpa del ambiente urbano en las ciudades, las altas temperaturas, las pocas lluvias y la contaminación, cada vez se va reduciendo el abanico de árboles que pueden plantarse. “No es fácil la vida de un árbol en Barcelona, L’Hospitalet o Badalona. Y el plátano lo aguanta todo: el calor, la sequía e incluso tratamientos fitosanitarios y podas agresivas a los que los hemos sometido para darnos cuenta de que no eran buenos ni para el ciudadano ni para el árbol”, expresa Cesc Balanzó, ingeniero técnico forestal y profesor de agricultura. 

Según el experto, hay que llevar un control constante del árbol para llegar a un equilibrio sin mutilar la planta, cuyos beneficios superan los inconvenientes. “El plátano tiene una copa grande que actúa de termorregulador natural, bajando la temperatura en los días calurosos. Además absorbe el dióxido de carbono, principal causante del calentamiento global, y limpia el aire de otras partículas contaminantes”, agrega.

Las peculiaridades del mosquito tigre y las cucarachas

“Lo mejor para eliminar el tigre del plátano es una buena lluvia abundante”, afirma Balanzó. Algo que no hemos tenido este verano y que ha beneficiado a las plagas de estos insectos junto con las chinches y las cucarachas, pero que en el caso del mosquito tigre ha sido un inconveniente.

La llegada de este artrópodo en 2004 supuso un antes y un después en Barcelona y su área metropolitana por su agresividad, por el hecho de ser un picador diurno y por el potencial de transmitir enfermedades. En cuanto a su afectación por el cambio climático, “el aumento de las temperaturas puede incrementar su densidad de población y su expansión en el tiempo y en el territorio”, explica Tomàs Montalvo. Sin embargo, el técnico de la Agencia de Salud Pública recalca que es una afirmación “genérica y relativa” ya que, como expresan los biólogos y miembros del proyecto Mosquito Alert del CREAF, Roger Eritja y Àlex Richter-Boix: “si hay sequía los mosquitos tigre no abundan porque las larvas necesitan agua para desarrollarse”.  

En cuanto a las cucarachas, los tres expertos coinciden en que más allá de que las altas temperaturas ayudan a que se reproduzcan, “no hay estudios relacionándolas con el cambio climático porque las condiciones de las cloacas o los ambientes humanos, como los espacios que hay detrás de las neveras o el microondas, son muy estables”.

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No obstante, este verano los vecinos del conjunto de pisos de Can Mercader de Badalona, cerca de la playa, denuncian sufrir una plaga de cucarachas americanas, que provienen de la calle y entran en las viviendas. “Todos los bajos están minados y son grandes como lagartijas”, expresa Bene Iupion, una vecina de la comunidad. A su hijo, Miquel, le subió una enorme cucaracha por la cara mientras dormía y desde entonces se alarma si, por la noche, nota cualquier roce.

El Ayuntamiento de Badalona, por su parte, asegura que no ha habido un incremento significativo de estos insectos y que los tratamientos para eliminarlos se siguen haciendo. Para el terror de muchos, todo apunta a que las cucarachas serán las menos afectadas por el cambio climático.