Nueva operación

Barcelona compra cuatro fincas del Eixample para ganar vivienda pública

Suman 67 pisos que servirán para proteger a los actuales inquilinos de procesos especulativos y para destinarlos a nuevo alquiler social

La compleja adquisición de inmuebles para el parque público asciende a 958 unidades desde el inicio de mandato de Colau

Finca adquirida por el Ayuntamiento de Barcelona en la calle de Balmes para destinar a vivienda pública.

Finca adquirida por el Ayuntamiento de Barcelona en la calle de Balmes para destinar a vivienda pública. / JOAN CORTADELLAS

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Patricia Castán
Patricia Castán

Periodista

Especialista en Economía local, comercio, turismo, vivienda, ocio, gastronomía y tendencias urbanas.

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Con un histórico déficit de vivienda pública en Barcelona, el ayuntamiento sigue dando pequeños pasos para paliar esta necesidad básica, agravada por la pandemia. El último avance ha sido la compra de cuatro fincas en el Eixample, en concreto en los cotizados barrios de Sant Antoni, la Nova Esquerra del Eixample y la Dreta del Eixample, que suman un total de 67 pisos y 7 locales comerciales. La adquisición de las fincas permitirá, según el consistorio, proteger las 43 unidades familiares que ya residen allí, dado que se les subrogará el contrato de alquiler para evitar procesos de gentrificación y especulación, añade, mientras otros 24 serán de alquiler social.

 Según ha explicado este miércoles la concejala Lucía Martín, el Instituto Municipal de la Vivienda y Rehabilitación de Barcelona (IMHAB) ha cerrado en los últimos meses cuatro operaciones de compra de otras tantas fincas en buen estado que tan solo precisarán pequeñas mejoras y rehabilitaciones de algunos pisos o espacios comunes. El presupuesto total rondará los 21,6 millones de euros, incluyendo la puesta a punto. El consistorio defiende que se trata de una inversión por “debajo del precio de mercado”, con ahorro de entre el 31% y el 38% estimado sobre el precio medio del metro cuadrado registrado en las ventas de 2020.

Concretamente, en Sant Antoni se ubican dos de las fincas adquiridas, en las calles de Floridablanca y de Comte Borrell, justo en el ámbito de la 'superilla'. En el primer caso se trata de un bloque de 18 viviendas y un local, que ha permitido la continuidad de las 17 familias residentes, que en cinco casos se encontraban con contratos de alquiler prorrogados. La operación supone también consolidar a largo plazo como vivienda asequible otras nueve viviendas que actualmente estaban cedidas a la Bolsa de Alquiler municipal. Se han destinado a la operación cinco millones de euros, a los que se sumarán las mejoras y la instalación de un ascensor, por valor de unos 230.000 euros.  

 En Borrell, la finca suma 12 viviendas y dos locales --con nueve pisos ahora vacíos--, a la que se han destinado 1,9 millones de euros para la compra y otros 738.560 euros para rehabilitación de zonas comunes, fachadas no visibles y azotea. Según los cálculos del ayuntamiento representa un ahorro del 38% sobre el precio medio de la zona, ya que solo se adquieren piezas en condiciones favorables. En ese mismo edificio en el pasado ya se había intervenido para tratar de frenar procesos de especulación, con mediación del IMHAB ante la finalización de contratos, ha enfatizado.

 Antes para turistas

No muy lejos, en la Nova Esquerra del Eixample se ha adquirido un bloque de 14 viviendas ubicado en la calle de Calàbria, donde había dos vacías, así como dos locales comerciales operativos. En este caso se hallan en bastante buen estado y la compra más las mejoras (en fachada interior y red eléctrica, sobre todo) alcanzarán los casi 4,8 millones de euros. En cambio, en la Dreta del Eixample, en la parte baja de Balmes, se ubica una finca de 23 viviendas muchas de las cuales se han utilizado ilegamente en algún momento como pisos turísticos, ha relatado Martín. Desde 2014 hasta 2018 se incoaron 22 expedientes municipales por este tema, al encontrarse el edificio en una zona de gran presión turística. La operación, por tanto, se vincula a proteger los derechos de las 11 unidades familiares que aún viven allí, mientras el resto se destinará a parque público y podrían suponer más pisos dada su gran superficie.

La concejala ha detallado que aquí se han invertido 8,3 millones para la compra, mientras que se estiman reformas por valor de 679.000 para mejorar la cubierta, carpintería, suministros y adaptación de los pisos sin uso.

En la actualidad, la ciudad ha alcanzado las 2.300 viviendas protegidas en construcción o en vías de ser levantadas, que estarán listas en un plazo máximo de dos años y se destinarán a alquiler asequible. Pero según Martín el ayuntamiento trabaja en paralelo en ejercer el derecho de tanteo y retracto para lograr incorporar vivienda pública a zonas con escasa dotación y tratar de frenar la expulsión vecinal de zonas céntricas de alta densidad y demanda, como cree que sucedería si las edificaciones fuesen compradas por fondos buitre o grandes tenedores.

Balance desde la era Colau 

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Haciendo balance, en el mandato anterior el equipo de gobierno que lidera Ada Colau adquirió 706 viviendas, 525 correspondientes a 22 fincas. Desde el 2019, mantiene la misma estrategia reforzada en el tanteo y retracto estipulado desde finales de 2018 para evitar procesos de especulación inmobiliaria. En lo que va de mandato, lleva 252 pisos, que en 158 casos corresponden a ocho edificios. En cuanto a cifras económicas, el saldo invertido es de 91,2 millones de euros en seis años para hacerse con 958 viviendas (395, individuales), que elevan el aún minúsculo parque público a casi 10.000 viviendas de gestión municipal. Sin embargo, hace más de un año JxCat ya denunció graves retrasos en poner las viviendas adquiridas en el mercado. En este sentido, la responsable municipal de vivienda ha señalado que de las anteriores adquisiciones restan pendientes de reforma y ocupación unas 120, dado que eran intervenciones importantes. No será el caso de las últimas cuatro fincas, ha señalado.

 En el reparto territorial, el Eixample –con escasísimo suelo público donde poder crear pisos de protección oficial—suma desde 2016 siete edificios adquiridos con un total 112 viviendas. Los datos son algo mejores en Sants-Montjuïc con 221 viviendas; Nou Barris (190), y Ciutat Vella (156), que es líder en la incorporación de bloques enteros (10) al parque público. El pasado febrero se anunció la compra de tres fincas en Horta-Guinardó.