Herramienta urbanística

Las matemáticas cuestionan el plan de alojamiento turístico de Barcelona

  • La fórmula creada, a partir de un algoritmo, por la escuela de negocios EAE defiende que en muchas zonas intermedias hay cabida para plazas turísticas equilibradas con otros usos

  • El estudio aplicado a la ciudad concluye que el PEUAT ha frenado la llegada de viajeros de alto nivel y restado ingresos a comercios y servicios de barrio

Entrada del Hotel The Barcelona Edition, en la avenida de Francesc Cambó, que ha reabierto esta semana.

Entrada del Hotel The Barcelona Edition, en la avenida de Francesc Cambó, que ha reabierto esta semana. / JORDI COTRINA

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Patricia Castán
Patricia Castán

Periodista

Especialista en Economía local, comercio, turismo, vivienda, ocio, gastronomía y tendencias urbanas.

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La matemática aplicada al turismo podría abrir una nueva vía para articular algo tan complejo como el equilibrio de plazas turísticas en grandes destinos que han tenido riesgo de morir de éxito, como Barcelona. Lo propone un estudio realizado por la escuela de negocios EAE y la consultora especializada en alojamiento para viajeros 3 Capital, donde aplicando su modelo al caso de la capital catalana concluyen que el famoso plan (PEUAT) que regula la oferta en la ciudad tiene virtudes pero no pocos defectos, entre los que destacan la pérdida de visitantes de alto nivel, la especulación sobre el precio de los hoteles ya construidos en zonas codiciadas y la pérdida de oportunidades de negocio (comercio, servicios y demás) en barrios que están muy lejos de estar saturados.

El objeto de la investigación que ha encabezado el profesor Tomeu Pons no era evaluar a Barcelona sino crear una fórmula que permitiera con criterios objetivos distribuir el alojamiento turístico sin riesgo de saturación, con las premisas de equilibrio de usos y distribución de la potencial riqueza que puede generar. Solo que al estar la escuela de negocios en pleno Eixample, y tener la consultora sede local, decidieron empezar por el territorio más conocido. Añadían como ingrediente apreciado que el impacto de la pandemia que permite “un punto de inflexión y una oportunidad de crear un nuevo modelo de turismo más sostenible”, por no hablar de la reciente ratificación de la nulidad del plan especial urbanístico de alojamiento turístico por parte del Tribunal Superior de Justícia de Catalunya (TSJC), que ha sido replicado con una modificación por parte del ayuntamiento, pero aún ofrece dudas jurídicas en el sector.

Proporcional por zonas

Si en Barcelona se optó por prohibir nuevas plazas turísticas en la mayor parte del territorio, fijando inicialmente zonas de decrecimiento, de mantenimiento, de crecimiento contenido (periféricas) y especiales (en desarrollo), el modelo bautizado como ‘Carga proporcional derivada’ divide el territorio en pequeñas zonas, que “a partir del centro reparten ondas expansivas (en este caso descompresivas) mediante las que se estima la cantidad equilibrada de alojamientos para turistas”, relatan. De ese modo, aplicando un algoritmo, cuando las más cercanas al centro alcanzan una determinada proporción de usos (previamente pactada), la cuota turística que se exceda de la estipulada se deriva a la siguiente onda concéntrica. Esas camas se proyectan al siguiente tramo y así sucesivamente hasta alcanzar proporciones deseables en distintos barrios y sin tener que limitarse a enclaves preestablecidos, a modo muy resumido.

Se basa en un algoritmo que tras dividir el territorio en pequeñas zonas deriva el excedente a otras zonas establecidas en forma de ondas

El director de Márketing de 3 Capital, Juan Gallardo, indica que el reparto de proporciones lo podrían pactar hipotéticamente la administración pública (en este caso el ayuntamiento) y la patronal del sector privado. Para el estudio, han optado por partir de un índice de carga y usos de 80% residencial, 10% turismo, 5% oficinas y otro 5% comercial. En síntesis, entre el epicentro masificado de la ciudad y sus zonas de teórico crecimiento (como la Zona Franca o el ámbito de la Sagrera, entre otros), hay un mundo de opciones que sin causar desajustes podrían encajar plazas turísticas. Al contrario, se les atribuye un impacto económico colateralmente conveniente, a tenor de los 195 euros diarios de media de gasto de un turista en la ciudad y al hecho de que invierte más de la mitad en espacios cercanos a su alojamiento, destaca Pons tras haber navegado entre cientos de datos del Observatori del Turisme a Barcelona.

Comparación con Madrid

En el largo análisis sobre el caso de la capital catalana, se recuerda que las restricciones conllevaron la marcha atrás de diversos proyectos internacionales de cadenas del segmento más alto, que comportarían la atracción de turismo con “altos patrones de gasto” y que busca los estándares homologables de esas marcas de prestigio. A su vez, tienen una ratio mayor de empleados por huésped, lo que supone más contrataciones. En este sentido, se compara con Madrid, donde en un periodo con alcaldías del mismo signo (etapa Carmena) la capital solo tuvo una moratoria temporal a la que siguió la irrupción de supercadenas como Four Seasons y Hyatt (que no lograron aval municipal en Barcelona), Pestana, Rosewood y otras.

Otro efecto secundario del actual PEUAT y que se constata a diario, añaden los autores, es que aunque se ha contenido el crecimiento en zonas calientes, se ha “beneficiado a los hoteles ya establecidos que han visto reforzada su posición” ante la difícil entrada de nuevos competidores. Se apunta a un “efecto perverso de revalorizaciones patrimoniales de tipo especulativo y una inflación sobrevenida en el mercado de inversión”. Diversas cadenas buscan ahora abrirse paso comprando lo ya existente a precios superiores a los que abrían en circunstancias más permisivas, o bien adaptándose a construcciones menos ambiciosas que las que arquitectónicamente habrían podido desarrollar, explica Gallardo.

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Entre otros elementos del análisis, se tiene en cuenta que uno de los propósitos del plan fue proteger la vivienda residencial ante los usos turísticos y evitar la presión de estos sobre los precios de los pisos En este sentido, aportan el balance de precios de alquiler y venta durante los años con PEUAT, en que no han dejado de crecer. Solo la pandemia los ha detenido, concluyen.

Un 41% de hoteles reabiertos... y creciendo

La reapertura de hoteles en Barcelona prosigue al ritmo que preveía la patronal local, con la expectativa de superar la mitad este mes y llegar al 60% del total en julio. Según la última actualización, en estos momentos están abiertos el 41% de los establecimientos de la ciudad, con un total de 180 operativos. Sin embargo, las cifras evolucionan a diario y algunas previsiones podrían avanzarse si se anima la ocupación.

La reactivación se está dejando ver en todas las categorías y zonas, de los albergues a los hoteles de gran lujo. El centro de la ciudad también vuelve a latir, aún a ritmo pausado, con la progresiva vuelta del turismo, de momento de países europeos cercanos y del resto de España. El sector está pendiente del avance de la vacunación y los pasaportes covid-19 para acelerar la actividad.

En los últimos días han abierto establecimientos de cadenas como Hesperia, H10, así como alojamientos de gran lujo (Monument y Sonder DO Plaça Reial), entre una veintena en lo que va de mes.

Estas resurrecciones se acompañan de todos los servicios complementarios, desde gastronomía hasta terrazas con programación estival y, en la máxima categoría también los spas. El sector, no obstante, considera que el turismo urbano no remontará con vigor hasta otoño, cuando podría empezar a normalizarse la actividad de eventos, congresos y viajes de negocios. A lo largo de los próximos meses estivales, se mantendrá activa la campaña promocional de la ciudad para atraer turistas del resto del Estado, franceses, italianos, alemanes y si se permite, británicos.