Equipamiento polémico

El Hermitage desafía al Ayuntamiento de Barcelona y mantiene el proyecto de El Port

El proyecto del Museo del Hermitage.

El proyecto del Museo del Hermitage. / EL PERIÓDICO

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Efe

El museo Hermitage Barcelona ha insistido este sábado que sigue trabajando con el Port de Barcelona y el Teatro del Liceu para presentar al ayuntamiento una propuesta que se adecue al acuerdo adoptado por el consejo de la autoridad portuaria, después de que este viernes el Gobierno municipal de la capital catalana rechazara el convenio para su instalación en el recinto portuario.

En un comunicado, el museo señala que efectúa esta labor "contando con el apoyo tanto de estas dos entidades como de la sociedad civil y una parte del equipo del Gobierno municipal, como también de la mayoría de los concejales del ayuntamiento, con voluntad de generar los máximos consensos posibles y siempre dentro del margen del proceso administrativo que lleva años tramitándose".

"A pesar del rechazo al proyecto expresado por la otra parte del equipo de Gobierno -añade- Hermitage Barcelona seguirá adelante con el requerimiento de Puerto, al entender que el proyecto se ha desarrollado en estricto cumplimiento a la ley, a la vez que ha superado todos los trámites, en especial el de pública concurrencia y se ajusta a todos los requerimientos técnicos y urbanísticos".

Hermitage Barcelona advierte no obstante que ejercerá este trabajo de adecuación del proyecto "sin renunciar a ejercer aquellas acciones que así fueran necesarias en defensa de nuestros derechos y legítimos intereses".

Rechazo municipal

El gobierno municipal de Barcelona rechazó el viernes el convenio con el Port de Barcelona para el proyecto del museo del Hermitage pese a que el PSC se desmarcó de Barcelona En Comú y se abstuvo en la votación en la comisión de gobierno.

La teniente de alcalde de Urbanismo del Ayuntamiento de Barcelona, Janet Sanz (BComú) y la teniente de alcalde de Agenda 2030, Laia Bonet (PSC), comparecieron por separado ante los medios para explicar la decisión y las discrepancias de los socios de gobierno. Sanz aseguró que con esta decisión el Ayuntamiento se protege mejor a nivel jurídico y administrativo, mientras que Bonet sostuvo que, con la misma, se corre el riesgo de que se retiren promotores y de judicializar el tema.

Sanz insistió en que la decisión se tomó por obligación porque el Puerto "se precipitó" al aprobar esta semana la concesión al museo, condicionada a un convenio cultural con el ayuntamiento, de construir el edificio central en la nueva bocana para el proyecto de franquicia cultural del Hermitage "viejo", sin las modificaciones que se están negociando con la incorporación del Liceu y otros actores.

Carpetazo administrativo

En su comparecencia, la teniente de alcalde de Urbanismo aseguró que con la decisión de desestimar el convenio, lo que se hace es "cerrar una carpeta administrativa del proyecto solo del Hermitage" y "abrir una nueva etapa para un proyecto nuevo y que pueda incorporar el resto de elementos importantes", en lo que los socios de gobierno están de acuerdo.

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Sanz puso especial énfasis en que "hay que ir a un proyecto nuevo, donde el Liceu tenga un papel importante", y para ello hace falta más espacio porque es necesario "un edificio más grande" del que cabe en la parcela prevista.

Por parte de los socialistas, Laia Bonet consideró que tanto el Puerto como el Ayuntamiento de Barcelona se han precipitado en las decisiones que han tomado esta semana y que se tenía que haber esperado a tener el nuevo proyecto Hermitage-Liceu acabado de dibujar.