En el Poble Sec

El desalojo de tres activistas de Poble Sec complica el estreno de Aragonès

  • La protesta de los activistas, que ha contado con el apoyo presencial de la CUP, ha terminado en una ocupación de la sede de ERC

Tensión en el desalojo del Bloc Llavors, en Barcelona. / ACN / VÍDEO: G. SÀNCHEZ / M. TUDELA

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Guillem Sánchez
Guillem Sánchez

Redactor

Especialista en Sucesos, tribunales, asuntos policiales y de cuerpos de emergencias

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Un desahucio judicial de tres activistas en la calle de Lleida del barrio de Poble Sec de Barcelona ha acabado motivando la ocupación de la sede de ERC en la calle de Calàbria, el día que estrenaba mandato el president Pere Aragonès. En la primera línea de la protesta por el desahucio, además, estaban cuatro destacados miembros de la CUP –Eulàlia Reguant, Carles Riera, Dolors Sabater y Xavier Pellicer– personificando una acción que abre fisuras en el pacto entre la formación anticapitalista y ERC desde el minuto uno. También se han sumado a la movilización dos diputadas de En Comú Podem, Jess González y Susanna Segovia. Cuando el desahucio ha terminado y la protesta se ha dirigido a la sede política de Calàbria, los representantes de la CUP han abandonado la movilización. La misma decisión han tomado las dos comunes.

Es decir, la CUP ha apoyado una protesta del Sindicat Habitatge Raval, a quien pertenecían los tres activistas desalojados este martes de uno de los pisos del Bloc Llavors –en el calle de Lleida número 38–, que incluía lanzar pintura, huevos y harina contra los antidisturbios de los Mossos y ocupar, en paralelo, la sede de ERC, pero se ha desvinculado de la misma cuando esta se ha dirigido físicamente al local de la formación de Aragonès.

La ocupación de la sede política de Calàbria se ha alargado unas dos horas y no ha generado incidentes relevantes. A pesar de que empleados de ERC no han podido entrar a su lugar de trabajo y que ha obligado a los Mossos a desplegar un importante dispositivo que ha cortado el tráfico para impedir que la manifestación desplazada desde el Poble Sec se uniera con los activistas que ya se encontraban dentro del local. A las 11.00 horas, las cincuenta personas que habían entrado por la fuerza en la sede han salido por su propio pie y han sido recibidos con aplausos por los activistas que los esperaban al otro lado del cordón policial.

Entre los que esperaban afuera estaba Axel Altadill, uno de los tres miembros del Sindicat Habitatge Raval que han sido desalojados este martes de madrugada. En declaraciones a los medios, minutos después de que finalizara la ocupación de la sede de ERC, Altadill ha acusado a Aragonès de mostrar con este desahucio su verdadera "política de vivienda" y de estar al servicio del Tribunal Constitucional y no del Parlament de Catalunya. La primera mañana del Govern de Aragonès no ha sido fácil.

El desahucio de la calle Lleida

Un importante operativo policial se ha desplegado desde primera hora de este martes en el conocido como Bloc Llavors, en el Poble Sec de Barcelona, donde estaba previsto un desahucio de tres activistas del Sindicat Habitatge Raval. Los agentes han topado al llegar con un centenar de personas concentradas para evitar que se diera cumplimiento al mandato judicial.

Desde la policía catalana se subraya que los agentes han acudido al lugar a requerimiento del juzgado de instrucción número 54 para dar apoyo a la comitiva judicial encargada del desalojo. Hacia las 06.00 horas, los Mossos han fijado un perímetro de seguridad para garantizar la actuación judicial, remarcan. Ha sido entonces cuando se han vivido momentos de tensión entre los concentrados y los agentes. Estos han realizado varios avisos a los manifestantes para que se apartaran de la entrada del edifico. Como los concentrados han hecho caso omiso, los Mossos han empezado a sacarlos uno a uno para despejar el acceso, explican las mismas fuentes policiales.

Protestas por un deshaucio en el Bloc Llavors. En primer término, Eulàlia Reguant y Dolors Sabater.

/ JOAN CORTADELLAS

Según el Sindicat Habitatge Raval, los agentes han sacado "a golpes" a los tres activistas que oponían resistencia al desahucio desde el rellano del piso y desde la entrada principal del bloque. Los Mossos para acceder a la vivienda ocupada han forzado la cerradura, han comprobado que en el interior ya no quedaba nadie y la comitiva judicial ha podido entregar el inmueble al representante legal de la propiedad.

Ocupada la sede de ERC en Barcelona tras un desaloj en Poble Sec. / JORDI OTIX / VÍDEO: EFE

La reacción de Aragonès

Sobre el desahucio se ha pronunciado el 'president', Pere Aragonès, que ha señalado que lo ocurrido esta mañana demuestra que "hay mucho trabajo por hacer en la defensa de derechos como demuestra lo que está pasando esta mañana en el barrio del Poble Sec con un nuevo desahucio", ha explicado en Catalunya Ràdio. Y ha añadido: "He hablado hace un rato con la diputada de la CUP, Dolores Sabater. Es evidente que las imágenes de hoy tienen que revertir".

De poco ha servido la llamada de Aragonès a Sabater. La portavoz de la CUP, Mireia Vehí, ha cargado desde el Congreso contra Aragonès. Vehí ha asegurado que Aragonès ha permitido que los Mossos han colaborado con la plataforma antidesahucios Desokupa, una empresa vinculada a la extrema derecha, para desalojar a una familia de su vivienda. "Es gravísimo", ha subrayado. La familia a la que alude Vehí es la que formaban los tres activistas de Sindicat Habitatge Raval, la supuesta colaboración de los Mossos con Desokupa consiste en que el dueño del inmueble okupado había contratado a una empresa para que acudiera a recoger las llaves –a quien los activistas han identificado como miembros de Desokupa– y el consentimiento de Aragonès no ha existido dado que el requerimiento judicial ordenaba a la policía catalana incluir efectivos de orden público para garantizar que se cumplía con el mandato.

La CUP ve gravísimo que los Mossos colaboren en los desahucios con la extrema derecha. / VÍDEO: EFE

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No son desahuciados vulnerables

Fuentes del Tribunal Superior de Justícia de Catalunya (TSJC) han subrayado que los ocupantes del piso de la calle de Lleida presentaron al juzgado un informe de vulnerabilidad elaborado por los Servicios Sociales del Ayuntamiento de Barcelona que no fue admitido. Concretamente, según el comunicado del TSJC, la persona identificada como ocupa del inmueble que solicitaba ser considerada vulnerable "tiene 28 años de edad, no tiene problemas de salud y tiene apoyo familiar (padres y una abuela) que le dan soporte económico y pueden ofrecerle un lugar para vivir".

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