Omella propone reorganizar las 208 parroquias de Barcelona

  • Para hacer frente a la falta de recursos, de sacerdotes y de feligreses

  • El borrador contempla 48 "comunidades pastorales" y no descarta algún cierre

Feligreses durante la celebración de misa en una iglesia. 

Feligreses durante la celebración de misa en una iglesia.  / ELISENDA PONS

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El Periódico

La escasez de recursos económicos, de sacerdotes y de fieles en algunas parroquias ha impulsado al arzobispo de Barcelona, el cardenal Juan José Omella, a proponer una reorganización de las 208 parroquias de su archidiócesis al estilo de la que hizo Milán (Italia) para agrupar las iglesias en "unidades pastorales".

El presidente de la Conferencia Episcopal Española, que se ha topado con las resistencias de algún rector que no quiere perder la importancia de su parroquia, ha puesto a debate un borrador del proyecto para crear 48 "comunidades pastorales", es decir, hacer agrupaciones de entre tres y seis parroquias para mancomunar servicios y optimizar recursos.

"No se trata de cerrar las parroquias", han explicado a Efe fuentes de la archidiócesis, que aseguran que el plan, de aprobarse definitivamente, se implantará paulatinamente, sin grandes estridencias y buscando siempre el consenso.

Proceso de debate

Omella encargó antes del inicio de la pandemia a una comisión mixta que redactara un documento de trabajo sobre "una reestructuración/remodelación parroquial diocesana", un borrador que está acabado y que ahora ha sometido a estudio en todos los niveles diocesanos: Consejo Episcopal (obispos y vicarios episcopales), arciprestazgos, consejos del presbiterio y pastoral diocesanos, las parroquias y sus consejos.

Una vez todo el mundo haya opinado, el cardenal tendrá la última palabra para implantarlo, "pero no será un ordena y mando, sino un proceso largo, sin que ningún rector sea reemplazado", subrayan las fuentes del arzobispado, que recuerdan que la idea ya rondaba por el palacio episcopal desde hace tiempo, aunque la crisis de la covid ha acelerado su estudio.

Un portavoz oficial del Arzobispado ha negado a Efe tajantemente que el documento proponga pasar de las 208 parroquias a tan sólo 48, aunque admite que el plan podría suponer la supresión de una decena de centros de culto, que aún no están concretados. "Lo que se pretende es precisamente reforzar la presencia pastoral, adaptándola a las necesidades actuales y futuras, tal como se ha hecho en otras diócesis como la de Milán, con buenos resultados", han señalado las mismas fuentes.

La propuesta sugiere agrupar todas las parroquias de la archidiócesis en 48 'comunidades pastorales', cada una con entre 3 y 6 iglesias alrededor de una parroquia central de un barrio o comarca y un rector que coordinará la comunidad.

"Algunas parroquias están infrautilizadas, lo que se pretende es especializarlas y que no haya dos iglesias en un radio de un kilómetro que ofrezcan los mismos servicios", según el Arzobispado, que pone por ejemplo el caso de tres parroquias de un mismo barrio que celebran las tres misa en un día laborable con una asistencia de una decena de fieles en cada una.

"Sería más óptimo que sólo una de las tres, si están próximas entre ellas, diera una misa centralizada, y en vez de una decena de fieles tendría una treintena", argumentan las fuentes consultadas.

También sucede lo mismo con el reparto de alimentos a las personas necesitadas, la formación o las catequesis, en que cada una de la parroquias que forman la comunidad pastoral podrían especializarse y no dispersar los esfuerzos haciendo todas de todo.

"Se pretende también reforzar el trabajo en común y la sinodalidad de sacerdotes, laicos, religiosos y diáconos. Actualmente se hace más difícil que todas las parroquias puedan ofrecer todos los servicios, con perjuicio de la evangelización y las prestaciones actuales", añade la misma fuente.

Acuciada por la progresiva secularización, es habitual en toda España, sobre todo en las zonas rurales, que un mismo sacerdote católico tenga que atender varias parroquias, a veces más de una docena.

"La voluntad de presentar un estudio previo, que se ha cocido a fuego lento, sobre una eventual reorganización diocesana es obtener una mejor distribución de los recursos pastorales para obtener la máxima eficacia pastoral y un adecuado sostenimiento de las unidades pastorales", resalta el documento propuesto.

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Al conocerse el documento, algunos párrocos han temido perder competencias, pero desde el Arzobispado advierten que ningún rector perderá su puesto sino que se esperará a su jubilación para ir siendo sustituidos por vicarios, que trabajarán dentro de la comunidad pastoral con un rector coordinador.

El Arzobispado de Barcelona, que logra desde hace años mantener un equilibrio económico, reconoce que han bajado los donativos de cepillo y que la tasa de contribuyentes que marcan la X de la Iglesia en la declaración de la renta es baja en Catalunya, pero en cambio en la diócesis de Barcelona la cantidad aportada es la segunda después de Madrid.