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De acelgas, embutidos y el Ecuestre

  • El principal objetivo de los hermanos Ametller es promover un estilo de vida más saludable y sostenible que colabore en la reducción de emisiones. O sea, intentar cambiar el mundo vendiendo acelgas

  • Me encuentro en el Círculo Ecuestre a Ousman Umar, un joven ghanés que ha pasado de inmigrante a emprendedor como presidente de la oenegé Nasco

Josep y Jordi Ametller, en una finca agrícola.

Josep y Jordi Ametller, en una finca agrícola. / El Periódico

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Joan Vehils
Joan Vehils

Periodista

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El Círculo Ecuestre es uno de los clubs privados de mayor tradición de Europa. Un lugar de reunión de la sociedad civil que hasta hace muy poco los hombres solo podían entrar con corbata. Hace unas semanas, me comentaron que en el Ecuestre ya no se respira olor a naftalina y que ahora el ambiente es más moderno y casual. Este lunes tuve ocasión de comprobarlo. Me citaron para una reunión. Al entrar, mientras me identifico, me toman la temperatura y me cruzo con Enrique Lacalle, un socio de avanzada edad observa, sin disimulo, mis pantalones.

Deduzco que ir con unos vaqueros oscuros no está bien visto. No obstante, esa mirada contrasta con la amabilidad de los empleados y con la presencia de un buen número de jóvenes empresarios. Tanto es así que me encuentro a Ousman Umar. Un chaval que con 13 años abandonó la selva de Ghana, atravesó andando el Sáhara, superó el mar en patera y recaló en Barcelona donde vivió en la calle hasta que Montse lo acogió. Pues sí, el lunes asistía con traje y corbata a una cita con Ramon Palou, otro buen conocedor del continente africano y con una sensibilidad social demostrada en su etapa como vicepresidente de la fundación del Barça.

Ousman Umar, el joven de Ghana que preside la oenegé Nasco.

/ El Periódico

Umar es un ejemplo, pero, desgraciadamente, una excepción. Ha estudiado dos carreras, habla varios idiomas y preside la oenegé Nasco para ayudar a sus hermanos. En fin, que ha pasado de inmigrante a joven emprendedor. El lunes me regaló su segundo e interesante libro, ‘Desde el país de los blancos’, y dice que tiene que asistir a unas clases de protocolo para poder ir a recoger el premio Príncipe de Asturias que le han otorgado. Anda sorprendido porque todavía no le han dicho ni el día ni el lugar…

Con acelgas se puede cambiar el mundo  

El martes me quedé más tranquilo tras escuchar al meteorólogo y físico de TV-3 Tomàs Molina afirmando que el mundo no se acaba. Lo hizo en la primera de un ciclo de conferencias que ha organizado Ametller Origen y que trataba sobre el cambio climático. Fue interesante la tertulia protagonizada por el periodista Xavier Mundó, Molina, Cori Calero o Miquel Torres de Familia Torres pero, más aún, ver con la pasión que explican la evolución de la empresa Ametller sus dos propietarios, socios, amigos y hermanos. Me refiero a Josep y a Jordi. Ellos, a base esfuerzo y creatividad, han puesto en marcha en solo 20 años una de las empresas más ejemplares del sector de la distribución alimentaria mientras han dignificado la profesión de payés. Sin embargo, su principal objetivo es promover un estilo de vida más saludable y sostenibles para la reducción de emisiones de CO2. O sea, intentar cambiar el mundo vendiendo acelgas. Así lo explicó Josep y así lo sienten.

De Noel a la Vall d’Hebron

Hay empresarios y empresarios, y Anna Bosch pertenece al grupo de esos que, como los Ametller, no se conforman solo con ganar dinero y destinan parte de su tiempo y beneficios a ayudar a los demás. Anna Bosch es de Olot, pero me la crucé en el paseo de Gràcia. La conozco desde hace tiempo, pues su esposo, Joan Boix, fue vicepresidente económico del Barça en la esplendorosa época de Laporta y Guardiola. Anna y Joan son los directores generales de Noel Alimentaria. Una empresa cárnica líder en su sector, pero Anna comparte su trabajo diario con la presidencia de la Fundación A. Bosch, que promueve la investigación y la búsqueda de soluciones médicas, biomédicas y quirúrgicas de las enfermedades infantiles.

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Anna Bosch, directoral general de Alimentaria.

/ El Periódico

Anna me cuenta que ahora están en un proyecto para el que necesitan ayuda. Su fundación junto con la Fundación Aladina y Small han unido esfuerzos para transformar y mejorar el área de Oncología Pediátrica del Hospital Vall d’Hebron. Su objetivo es recaudar 6 millones de euros para llevar a cabo una remodelación integral de las instalaciones y así mejorar el bienestar emocional de los niños allí ingresados. Me lo explica con tanta pasión que todos estamos obligados ayudarles. El proyecto se denomina 'realidadmejorada.org'. Uno de los primeros en colaborar y promocionarlo ha sido Luis Enrique. Como dice en el video el exentrenador del Barça: “Todo por los niños”.