TRANSPORTE PÚBLICO

TMB salva los muebles del 2020 a pesar de que la pandemia le costó 245 millones de euros

Las subvenciones estatales permiten a la empresa cerrar el año con un beneficio de 1,3 millones mientras la valoración de los usuarios bate récords históricos

Andén de la parada de La Sagrera de la L1 de metro

Andén de la parada de La Sagrera de la L1 de metro / RICARD CUGAT

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Los reajustes en las empresas privadas han sido la tónica general desde que empezó la pandemia. No ha sucedido tanto en el sector público, sobre todo en los servicios esenciales, como los que tienen que ver con la movilidad. Transportes Metropolitanos de Barcelona (TMB) ha dado a conocer este miércoles su balance del 2020, en el que se constata la bajada de los viajeros, casi a la mitad, que se ha visto compensada gracias, además del sustento habitual de las Administraciones catalanas, a las subvenciones del Estado. En los últimos años, desde este lado del Ebro se escuchaban sonoras quejas sobre la creciente dejadez del Gobierno en materia de financiación de la compañía. Parece que con el dinero que llega desde los ministerios (serán en total unos 179 millones), la cosa queda algo amortiguada. Por ahora. Las estrecheces se acompañan de una nota positiva: la valoración del servicio por parte de los usuarios bate récords. El bus logra la mejor marca de los últimos 15 años (8,17) y el metro cosecha su mejor registro histórico (7,86).

El coronavirus generó un coste adicional no previsto de 245,1 millones de euros durante el 2020, y la recaptación fue un 48,8% inferior respecto a la conseguida en 2019, año en el que se batieron todos los registros de validaciones. La reducción del número de viajeros fue del 47% en el metro y del 46,4% en el bus. La perspectiva es cerrar el 2021 con el 80% del pasaje previo a la pandemia, pero tal y como ha admitido este miércoles el consejero delegado de TMB, Gerardo Lertxundi, todo dependerá de cómo avance la crisis sanitaria y la vacunación. En cualquier caso, a día de hoy, el subterráneo ya está al 60% y los autobuses, al 65%. Las subvenciones estatales, sumado a lo que cada año ya aportan el Ayuntamiento de Barcelona, el Área Metropolitana de Barcelona y la Autoritat del Transport Metropolità, han permitido salvar los muebles de la caja, que cerró a 31 de diciembre con un beneficio de 1,3 millones de euros.