La crisis de la vivienda

Frenado un desahucio en el Gòtic de un anciano de 83 años

  • La acción de la plataforma Resistim al Gòtic ha frenado el lanzamiento que afectaba a un inquilino que lleva más de 50 años en un piso de la calle de Estruc

  • El afectado no subrogó el contrato de alquiler cuando falleció su mujer, que era la titular, al caer en una depresión y se halla en una situación de vulnerabilidad

Alejandro saluda a los concentrados ante su vivienda, ayer tras posponerse el desahucio de su piso.

Alejandro saluda a los concentrados ante su vivienda, ayer tras posponerse el desahucio de su piso. / Ricard Cugat

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El Periódico

La acción de la plataforma Resistim al Gòtic ha frenado este lunes el desahucio de Alejandro, un hombre de 83 años sobre quien amenazaba la expulsión del piso de la calle de Estruc en el que llevaba viviendo más de 50 años. El hecho de que el recibo del alquiler estuviera a nombre de su mujer, ya fallecida, fue la palanca con la que ha forzado la propietaria del edificio la acción de desahuciar a Alejandro.

Pese a la acreditación de vulnerabilidad, el juez no quiso suspender el lanzamiento para este lunes por la mañana y con ese objetivo se ha desplazado al domicilio la comitiva judicial. Allí se ha encontrado con decenas de personas de activistas de la plataforma, decididos a evitar el desahucio. La medida quedó pospuesta por la comitiva judicial ante la ausencia de efectivos policiales y de los servicios sociales que debían ofrecer una alternativa habitacional para el afectado.

El problema para Alejandro, y el argumento que empleó la propiedad en su idea de hacerse con el piso, es que no subrogó su contrato de alquiler en el plazo de 15 días que dicta la ley para estas situaciones. Pero es que Alejandro no solo perdió a su mujer, también a sus dos hijos en un breve tiempo y enfermó, víctima de una depresión, de ahí que no llevara a cabo esa obligatoria tramitación .

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Adecuar el precio del alquiler

El afectado no dejó de pagar el alquiler en los meses posteriores, pero vio cómo le iban devolviendo los recibos para su sorpresa. Con la idea de desbloquear la situación, llegó incluso a plantear la posibilidad de adecuar el precio del alquiler de su vivienda, de renta antigua, a uno más acorde con el mercado actual. Pero la propiedad tampoco atendió esta nueva petición y procedió a iniciar los trámites para emprender el desahucio. Algo que, por ahora, Alejandro ha conseguido parar con el apoyo de Resistim al Gòtic a la espera del nuevo paso que dicte la autoridad judicial. 

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