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Del cocotero de Oriol Mitjà a la solidaria Judit Mascó

  • El médico e investigador está convencido de que podremos disfrutar de un verano casi normal gracias al efecto de las vacunas

  • La empresaria, modelo y presidenta de la Fundació Ared participa en el nacimiento de un vino solidario elaborado por los presos de Can Brians

Oriol Mitjà, con sus perros en Papúa, en una imagen de hace unos años.

Oriol Mitjà, con sus perros en Papúa, en una imagen de hace unos años.

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Joan Vehils
Joan Vehils

Periodista

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La primera alegría de 2021 me la dio a finales de 2020 el médico e investigador Oriol Mitjà. Entre tuit y tuit logré hablar con el epidemiólogo que estos días anda preocupado por las consecuencias de tanta celebración. El doctor, reside ahora en Badalona, pero lleva casi 10 años en Lihir donde ha realizado un trabajo impagable contra la enfermedad infecciosa denominada pian. "Puedes poner que antes de julio colgaré en mi perfil de Twitter una foto en Papúa con mis perros y debajo de un cocotero". Mitjà me explica que las vacunas son muy buenas y que podremos disfrutar de un verano casi normal.

Tan convencido está que pronostica que sus 177.000 seguidores de Twitter irán desapareciendo porque ya no tendrá nada que aportar. Ni a quien criticar, digo yo. "Hago tuits por servicio de responsabilidad profesional y creo que doy buena información". Mitjà es un tipo empático y cordial, pero como todos los personajes públicos que no se muerden la lengua tiene detractores y aduladores. Algunos le comparan como el Guardiola de la medicina y le gusta: "A Pep no lo conozco, pero como es una persona con empuje, determinante, trabajador, exigente e inteligente, me agrada la comparación".

De vuelta a Papúa

Afirma que es de izquierdas y que no hace política a favor de Junts ni en contra de ERC. "Critico a quien no lo hace bien, sea del partido que sea, pero me parece una vergüenza que premien con nuevos cargos a políticos que lo están haciendo mal". En fin, que una vez termine toda esta movida, volverá a Papúa. Mientras, sigue en el servicio de enfermedades infecciosas de Can Ruti que dirige el doctor Bonaventura Clotet. Pues nada, esperamos ver pronto esa nueva foto debajo del cocotero. Será señal del fin de la pandemia. A partir de entonces, dice que desaparecerá del primer plano mediático. Veremos. 

El covid-19 nos mantiene tantas horas encerrados que fue una alegría encontrarme a Judit Mascó en el Eixample. La empresaria, modelo y presidenta de la Fundació Ared anda lesionada por un problema en el codo, pero está tan activa como siempre. Me explica todo lo que hace la fundación y es de admirar. El principal objetivo es acompañar a las mujeres más vulnerables a encontrar un trabajo digno. Podría escribir un libro de iniciativas y ayudas que han realizado, pero me quedo con uno de los últimos proyectos. Se trata del nacimiento de un vino solidario elaborado por los presos de Can Brians.

Un roscón de Reyes benéfico

El vinicultor, Pepe Raventós, en colaboración de la Fundació Ared y la dirección general de prisiones de la Generalitat, han impulsado un vino que contribuirá a la reinserción social y laboral de los presos. Además, los beneficios, de este 'xarel.lo' ecológico denominado Ciutat Nua, irán a la reinserción de mujeres de Wad-Ras y a las obras de Can Brians 2. Y es que, en una de las visitas a los viñedos cercanos a la prisión, Raventós descubrió una masía denominada Can Margarit y ya están construyendo una bodega para dar trabajo a presos. Podría seguir sin parar porque Judit también está ayudando al panadero Daniel Jordà y al pastelero Oriol Balaguer a elaborar un roscón de Reyes para recaudar dinero para el Hospital de Sant Joan de Déu. En fin, que es de agradecer el trabajo y el valor que aporta a estos proyectos solidarios y que tanta falta hacen en estos tiempos que corren.

El director general de Raventós, Pepe Raventós, y su mujer Susana, a la derecha, brindando con Judit Mascó, Pepa Morató y Manuel Lecha, de la Fundacio Ared.

/ El Periódico

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