GRUPO DE EXPERTOS

BCN estudiará cómo reducir la pérdida de arena de sus playas

Cada año, el mar se lleva unos 40.000 metros cuadrados de sedimentos del litoral de la ciudad

El ministerio aportó hace una década 850.000 metros cúbicos de los que el 70% se han perdido

La playa el Bogatell, que ha perdido el 53% de su arena desde el 2009, a princioios de julio.

La playa el Bogatell, que ha perdido el 53% de su arena desde el 2009, a princioios de julio. / JORDI COTRINA

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Toni Sust

Cada año, el mar se lleva unos 40.000 metros cúbicos de las playas de Barcelona. Cada año el ayuntamiento traslada de entre 6.000 y 8.000 metros de sedimentos que se acumulan en el Port Olímpic y los reparte en diferentes puntos. La reposición, por lo tanto, es insuficiente. 

La erosión recorta la zona de arena disponible, y la reduce por debajo de lo que se considera imprescindible para mantener el uso recreativo del espacio y para garantizar la protección de las infraestructuras que están detrás, tierra adentro. Ese espacio mínimo está fijado en 25 metros de playa. Las cámaras que el CSIC tiene colocadas en la Torre Mapfre permiten analizar la línea de costa, y avisan cuando la franja baja de los 25 metros: el indicador pasa de rojo a verde. En varias playas, el color varía de uno a otro, porque el mar se lleva y trae arena. En algunas, como la Mar Bella, está siempre en rojo.

El consistorio
cierra la zona de la duna de la Mar Bella porque 
el mal tiempo la dañó y supone un peligro para los paseantes

Una muestra de los problemas que puede suponer la combinación del mal tiempo con la falta de arena se ha dado en los últimos días, El ayuntamiento ha cerrado la zona de la duna de la playa de la Mar Bella porque el temporal ha dejado al descubierto sus fundamentos y hay peligro de caídas para los paseantes. La playa de Sant Sebastià ha perdido tres metros de arena, que acabó en el paseo marítimo. Y en la playa de Sant Miquel, quedó al descubierto una cañería en la que se está trabajando.

Playas artificiales 

Las de Barcelona son playas esencialmente artificiales, con fecha olímpica, 1992. A las que, ante el problema evidente de la falta de arena, el Gobierno central contribuyó con 850.000 metros cúbicos entre el 2009 (100.000 m3) y el 2010 (750.000m3), extraídos de Premià y Masnou. Una década más tarde, un 70% de esa arena ha sido tragada por el mar. 

La pérdida de arena de las playas de Barcelona entre el 2009 y el 2019 ha sido de un 85% en la Mar Bella; de un 72% en la del Llevant, de un 71% en Nova Icària, de un 58% en la Nova Mar Bella. En la única en la que el porcentaje es bajo es la del Somorrostro, con un 5%.

El concejal de Emergencia Climática y Transición Ecológica del Ayuntamiento de Barcelona, Eloi Badia, ha presentado este lunes un grupo de expertos creado precisamente para estudiar con qué vías cuenta la ciudad para gestionar las playas. Cuál es el camino a seguir para acabar con la situación actual. Badia ha afirmado que hasta que haya un modelo de gestión sostenible será necesaria otra gran aportación de arena como la de hace 10 años. El grupo se marca el horizonte de un año para debatir la cuestión. En noviembre del 2021 se abrirá ese debate a la ciudadanía.  

El colectivo está integrado por profesionales relacionados con el ámbito de la gestión y dirección de proyectos de costa y cambio climático, vinculados con distintos centros de investigación, universidades y entidades, así como por profesionales de distintas áreas del ayuntamiento. Paralelamente, se ha creado un grupo de seguimiento con miembros de la Demarcación de costas de Catalunya, de la Generalitat y del AMB.

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Los expertos del grupo presentado por Eloi Badia son David Amblàs, doctor en Geología; José Antonio Donaire, doctor en Geografía; Ruth Duran, doctora en Geociencias Marinas; Míriam García, doctora en Arquitectura, paisajista y técnico urbanista; Jorge Guillen, doctor en Ciencias del Mar; José A. Jiménez, doctor en Ciencias del Mar; Miquel Ortega, licenciado y máster en Física, doctor en Ciencias Ambientales, investigador asociado al ICTA; Carolina Pérez, licencidada en Derecho y experta en gestión de proyectos de costa; Elisabeth Roca, doctora en Ciencias Ambientales, y Rafa Sardà, doctor en Ecología Marina.

La compensación por las facturas estimadas del agua puede retrasarse hasta enero

El pulso entre el gobierno de Ada Colau y Agbar por la subida del coste de la factura del agua meses atrás se mantiene, aunque sea no ya por la cantidad que cobró de más si no por quién tuvo la culpa. Badia, que semanas atrás informó de que los 340.000 hogares que pagaron de más 7,4 millones de euros se verían compensados antes de diciembre, ha informado este lunes de que Aigues de Barcelona (la compañía que integran Agbar, con un 75% y con un 15%, respectivamente, Criteria y la propia AMB) podría acabar de devolver lo percibido de más en enero. Badia ha añadido que la AMB ha pedido a la compañía que informe debidamente a los afectados, y que ha aprobado un decreto para reclamarlo. Además, el concejal ha afirmado que le consta que la empresa ha explicado a algunos usuarios que el aumento fue por la tasa de residuos acuñada por el gobierno de Ada Colau y lo ha vuelto a negar. Badia ha insistido en que el incremento se debió a que por el confinamiento no hubo lecturas reales durante meses y se cobró en un solo mes el incremento del consumo real. Una fórmula que según afectó a la cantidad que se paga por el canon del agua, al consumo y al alcantarillado, pero no a la tasa de residuos.