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La pareja Basté-Terribas se consolida

Los Mercedes y los Porsches vuelven a estacionar en doble fila ante el restaurante Via Veneto

Mònica Terribas y Jordi Basté, durante la presentación del último libro del periodista.

Mònica Terribas y Jordi Basté, durante la presentación del último libro del periodista.

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Jordi Basté es un tipo maniático, compulsivo, hipocondríaco con tendencia fóbica diagnosticada, eso que también llaman TOC, y, además, un enfermo de la radio. Pues todo eso, que no es poco, son algunos de los secretos personales que el propio Basté nos descubrió este martes en la presentación de su nuevo libro ‘Sol com un mussol’. Un libro en el que narra sus comidas de coco desde el día que le diagnosticaron coronavirus y se vio obligado a presentar su programa desde la mesa del comedor de casa.

El acto, reducido, y celebrado en el nuevo Abacus de la calle de Enric Granados, fue presentado por su colega, Xavier Bundó, y contó con la compañía de Mònica Terribas y Agnès Marquès. Y ver a Terribas y Basté sentados juntos siempre tiene morbo, aunque menos desde que Mònica no le hace la competencia desde Catalunya Ràdio. Sin embargo, ahora están más unidos que nunca y parece que la pareja se consolida.

Pareja profesional, claro. No creo que Terribas aguantara a Basté o viceversa...  Pues eso, que Mònica, que es mucha Mònica y se la echa de menos en la radio, presentará junto a Jordi el programa de debate ‘Nexes’. Lo harán a partir de enero, en 'prime time', los miércoles y, por supuesto, en TV-3. En fin, que fuimos a ver que nos contaba Basté de su libro, de lectura obligada para sus fieles, y atisbamos el nacimiento de la pareja de moda. No olviden que también presentarán la 'Marató'.

Viaje con Javier Faus

Eso fue el martes, porque el miércoles tomé un café con Javier Faus, el presidente del Cercle d'Economia. Va a tope. En dos minutos me cuenta que el Cercle quiere tener una especial sensibilidad con el territorio y que visitará Lleida, Tarragona y Girona. De hecho, el jueves se fue a Lleida donde se vio, entre otros, con los propietarios de Lleida.net. Una empresa catalana que cotiza en la bolsa neoyorquina. Luego le esperaba el Cap de Govern en Andorra para regresar al día siguiente a Barcelona y así cada día.

Antes de acabar el café me invita a un acto con Ximo Puig que el martes próximo viene al Cercle a hablar de España y la pospandemia. Se va puntualmente porque tiene comida con su staff. Qué estrés. Al salir, Gerard Guiu, su director de comunicación, me explica que allí donde va le preguntan por qué no se presenta a las elecciones del Barça. Lo haría bien, pero ahora no tiene tiempo...

El restaurador Carlos Trigo, con dos camisetas dedicadas por su amigo Maradona

Al salir, andando por la calle Balmes observo que la persiana del restaurante Milo, propiedad de Carlos Trigo, está medio subida. Carlitos es un argentino que llegó a Barcelona en el 82 y era buen amigo de Maradona. Meto la cabeza y veo que Carlitos departe con su amigo ‘El Chino’. Pues nada, que fue saludarles y les saltaron las lágrimas. Acababan de conocer la noticia. El Chino había regentado un restaurante cerca de la calle de Mandri en el que Maradona y su clan cenaban noche sí y noche también. Están tristes. Por suerte, este jueves vuelve a abrir el restaurante.

Vuelven los cochazos a Via Veneto

Y es que estos días se vuelve a respirar algo de alegría entre el sector de la restauración. Solo hace falta subir por Ganduxer y contemplar como los Porsches y Mercedes vuelven a estacionarse en doble fila esperando al aparcacoches del Via Veneto de los Monje o pasear por la calle de la Mercé y celebrar que el mítico bar La Plata vuelve a servir sus cuatro tapas. Son cuatro, pero hay que probarlas.

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En fin, que Barcelona poco a poco recobra la vida. Este mismo jueves, el Teatre Lliure fue el primero en levantar el telón. El ambiente no era muy festivo pese a tratarse de un estreno, pero eso de que solo se puede ocupar el 30% del aforo no ayuda mucho. Aún y así no se lo perdieron el secretario general de cultura, Lluís Baulenas, el actor Pol López, el también actor y expolítico Juanjo Puigcorbé o la directora teatral Carlota Subirós. 

Al salir, Barcelona estaba iluminada. Toda menos el paseo de Gràcia. Los empresarios más ricos de la ciudad se habían plantado ante Ada Colau por no dejarles instalar una pista de patinaje de hielo en los Jardinets. En fin, que poco a poco parece que todo vuelve a la normalidad. A la triste normalidad.