MOVILIDAD SOSTENIBLE

Indignación ciclista por la ausencia de carril bici en la nueva Ronda Universitat

La reforma de la arteria no contempla corredor para este colectivo, que sí podrá usar las aceras de 8 metros

El propio ayuntamiento tenía previsto el vial en el 2019, pero ahora asegura que buscará alternativas por la zona

Una bicicleta avanza, al fondo, por la ronda de la Universitat, en febrero del 2017.

Una bicicleta avanza, al fondo, por la ronda de la Universitat, en febrero del 2017. / ALBERT BERTRAN

Se lee en minutos

La reforma de una calle ya no se puede planificar como años atrás. Antes tenías dos terrenos, el del coche y el de los peatones, y con las demandas de los actores de cada parcela se hacía un diseño más o menos afortunado. La ronda de la Universitat es un buen ejemplo de hasta qué punto las cosas han cambiado. Ya no basta con atender a las necesidades de conductores y viandantes, amén de los vecinos. Ahora también juegan un papel igual de relevante el transporte público, las bicicletas, los vehículos de movilidad personal (VMP) y la carga y descarga. Esta arteria que cose Ciutat Vella y el Eixample perderá ese aspecto tan poco amable para los que van a pie, pero no incluye carril bici, el medio de transporte que más está creciendo, con o sin pandemia. El colectivo, vehemente en su cruzada, como siempre, no comulga para nada con la decisión, que ya se está ejecutando. Y no están solos: la exconcejala de Movilidad Mercedes Vidal está con ellos.

Imagem virtual del proyecto, sin carril bici previsto. / AUTOR FOTO (FUENTE)

Con la ordenanza en la mano, los ciclistas que pasen por esta vía podrán usar la acera. Al tener más de cinco metros (tendrá ocho), se permite pedalear sobre ella, pero no es una decisión que vaya muy en sintonía con la voluntad del consistorio de separar de una vez por todas al peatón del ciclista para poner fin a una década de conflictos. Al tratarse de una zona tan céntrica, entre las plazas de Catalunya y Universitat, y una vez recuperado el pulso turístico, es de suponer que será un eje bastante solicitado por los caminantes. La decisión de no pintar pasillo ciclable deja además fuera de la calle a los VMP ya que su caso tienen vetado el uso de todas las aceras que no tengan pintado carril y tampoco pueden circular por la calzada.

En un comunicado conjunto, el Bicicleta Club de Catalunya (Bacc), Eixample Respira, Catalunya Camina y la Asociación de Usuarios para la Movilidad Personal (AUMP) han compartido su malestar por esta decisión, que no resuelve "aspectos estructurales de la movilidad sostenible que tienen fácil resolución".  Según estas entidades, no incluir en el proyecto un carril bici "perpetúa el conflicto entre peatones, bicicletas y VMP, al no disponer estos últimos de un espacio seguro y de prioridad". Denuncian la situación de "vulnerabilidad" en la que quedan estos colectivos mientras coches y motos "mantienen una notable accesibilidad", al pasar de cuatro a dos carriles. 

Reivindicación histórica

El consistorio argumenta que se ha dado prioridad a la ampliación de las aceras al ser una "reivindicación vecinal histórica y una necesidad urgente", y ante la posibilidad de añadir un carril bici, concreta que se está trabajando "en la redacción de un estudio de todas las vías del entorno y específicamente del conjunto de rondas de Ciutat Vella para definir cuál debe ser el espacio más adecuado para la bici en este ámbito". El ayuntamiento recuerda, además, que esta actuación, valorada en 370.000 euros y a base de urbanismo táctico, "no es la reforma definitiva" de la ronda de la Universitat. 

La ronda de la Universitat, en los tiempos de tranvía y carruajes / archivo eixample

Te puede interesar

Pero no solo de deseos va su reclamación. Recuerdan que el propio ayuntamiento lo tiene aprobado desde marzo del 2019, cuando presentó una nueva oleada de carriles bici en la ciudad. Dentro del apartado de 'conexión de carrils bici existentes' aparece el de la ronda de la  Universitat, ronda de Sant Pere y Trafalgar. El plan dice lo siguiente: "Finalización de la configuración del carril bici que debe permitir conectar el paseo de Lluís Companys con la plaza de la Universitat, dando por primera vez accesibilidad a la plaza de Catalunya a través de un carril bici".

Ese proyecto se aprobó en tiempos de Vidal al frente de la concejalía de Movilidad. Ya apartada de la política, la exedila de los 'comuns' compartió, a través de Twitter, su perplejidad ante la ausencia de la infraestructura ciclista. Tras elogiar la mejora urbanística del entorno, que dejará de ser apeadero de líneas de autocar que trascienden al municipio, precisó: "Lo que no se entiende es que no haya ningún carril bici, que es lo que estaba previsto. Hace demasiado tiempo que no se actúa en los entornos de la plaza de Catalunya y, por lo tanto, no hay ningún carril bici que llegue a una zona clave de la ciudad. Ahora que se actúa, ¿no se contempla? No tiene sentido". Las obras empezaron el pasado domingo y terminarán en marzo. Hay margen de maniobra.