26 nov 2020

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iniciativa mediambiental

Una original campaña recuerda que los imbornales no son para tirar basura

El Ayuntamiento de Barcelona importa una exitosa iniciativa llevada a cabo en Cádiz, Sevilla y Palma de Mallorca

El Periódico

Una de las placas, instalada en el paseo Marítim.

Una de las placas, instalada en el paseo Marítim. / RICARD CUGAT

Barcelona sigue los pasos de Cádiz, Sevilla y Palma de Mallorca y, como estas tres ciudades han hecho antes, ha puesto en marcha una campaña de concienciación medioambiental simple pero llamativa. En 100 imbornales de la ciudad será bien visible una placa con un mensaje que, leído con rigor, no miente: "Aquí empieza el mar. No tires nada".

Durante la temporada de baño de este 2020, más corta que la de otros años por culpa de la pandemia, se han recogido de las aguas que bañan las playas de Barcelona 20 metros cúbicos de residuos, una macedonia de basuras en la que tanto hay latas de refresco , como plásticos y aceites. Eso, en el agua. De las arenas se han retirado 381.000 kilos de residuos, 65.000 más que en el 2019, o sea, una mala cifra si se tiene en cuenta que el uso de ese espacio de la ciudad ha sido intermitente a causa del coronavirus.

Evolución a menos, pese a todo

Barcelona dispone de cuatro embarcaciones encargadas de recoger residuos del mar. Este año han tenido más trabajo que en el 2019. Han recogido cinco metros cúbicos más que en la anterior temporada. Con todo, la evolución, vista con mayor perspectiva, es positiva. Hace 20 años, el volumen de basura ‘pescado’ de las aguas era el equivalente a 129 metros cúbicos.

El mensaje instalado en los imbornales es, en definitiva, que no deben ser utilizados como una papelera más de la ciudad. Lo que ahí se tira es probable que aparezca en el mar.

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