INFORME MUNICIPAL

El covid aumenta la violencia sufrida por las víctimas de trata

Técnicos municipales detectan que las mujeres obligadas a prostituirse sufren una mayor presión por parte de sus proxenetas para que aporten ingresos

El 75% de las víctimas de trata son explotadas sexualmente, pero hay también casos de explotación para el servicio doméstico y la extacción de órganos

Una mujer siria, víctima de la explotación sexual.

Una mujer siria, víctima de la explotación sexual. / AFP

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Helena López

El covid ha incrementado la violencia estructural que sufren las víctimas de trata. "La presión para conseguir dinero ejercida por los proxenetas hacia las mujeres forzadas a prostituirse ha crecido con la crisis", ha señalado la concejala de Feminismos, Laura Pérez, durante la presentación del informe anual de la Unidad Municipal contra la Trata de Seres Humanos (UTEHA). La edila ha apuntado también con preocupación el incremento de embarazos no deseados entre las víctimas durante el confinamiento, al tener que pasar más tiempo encerradas con sus agresores y por la falta de acceso a métodos anticonceptivos; y ha subrayado como la pandemia agrava la necesidad de vivienda de las víctimas, en muchas ocasiones alojadas en infraviviendas o habitaciones realquiladas. Realidades constatadas y denunciadas por los equipos técnicos de la unidad, pero de las que todavía no tienen cifras cerradas. Sí las tienen de los años 2018 y 2019, en los que se centra el informe presentado este lunes y en el que se constata que el 75% de las 360 personas atendidas en estos dos años son mujeres obligadas a prostituirse, pero que la prostitución no es la única forma de explotación: hay también víctimas de trata explotadas para el servicio doméstico o la extracción de órganos.

El año 2018, la UTEHA atendió un total de 153 personas (143 mujeres, 10 de ellas trans, y 10 hombres) mientras que en el año 2019 la cifra aumentó a 210 (189 mujeres, 13 de ellas trans, y 21 hombres). Este último dato supone un incremento del 425% respecto a los hombres atendidos el año 2017, que fue de cuatro. La franja de edad mayoritaria de las personas atendidas se ha mantenido en el tramo de 18 a 39 años, aunque se ha incrementado la atención a personas con más de 40 años. En cuanto a la nacionalidad, la UTEHA ha atendido a personas provenientes de 38 países diferentes, manteniéndose la nacionalidad nigeriana como la más común (un 43% del total de personas atendidas en 2018 y un 33% el 2019). Pérez ha destacado, también, un incremento de personas provenientes de Asia, Latinoamérica y países del Este.  

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Otra vez la ley de extranjería

Pérez destaca que dos terceras partes de las personas atendidas se encontraban en una situación administrativa irregular. "Muchas de esas personas tienen una orden de expulsión. Eso muestra como la ley de extranjería no hace más agravar la situación de vulnerabilidad de esas personas. No es normal que personas víctimas de trata estén amenazadas con ser expulsadas del país. Es necesaria la reforma de la ley de extranjería", ha subrayado la edila, quien también ha puesto énfasis en como la explotación se ha ido diversificando. "En los últimos años, especialmente con las mujeres, a la explotación sexual se le han sumado otros fines como la mendicidad, la comisión de delitos o la demanda de solicitud de asilo para obtener el permiso provisional de residencia y trabajo e iniciar, así, un recorrido en el mercado laboral formal, pero entregando, de igual manera, el dinero conseguido en la red de explotación; y durante el 2019 se han detectado también tres personas explotadas con fines de extracción de órganos", ha detallado.