29 oct 2020

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Un paso importante en el proyecto

Los primeros trenes pasarán por la nueva estación del AVE en La Sagrera el 9 de diciembre

Los pasajeros de Rodalies estrenarán los túneles del gigantesco apeadero

La conexión con la actual vía provocará el cierre de la R-1 en el puente de la Inmaculada

Óscar Hernández

Lugar en el que se conectarán en diciembre las actuales vías de la R-1 (al fondo, más elevadas) con las que entran en la estructura de la estación del AVE.

Lugar en el que se conectarán en diciembre las actuales vías de la R-1 (al fondo, más elevadas) con las que entran en la estructura de la estación del AVE. / Elisenda Pons

El próximo 9 de diciembre es la fecha prevista para que los primeros trenes con pasajeros pasen sin detenerse por el interior de la futura estación del AVE de La Sagrera, ahora en construcción. Será una fecha importante que se ha tenido que retrasar un mes a raíz de unas pruebas de seguridad que deben realizarse cuando se empalmen las vías actuales, procedentes del Clot, con las del tramo que circula por la enorme caja de hormigón de la futura y enorme estación intermodal, que en su historia ha sufrido muchos retrasos.

Hoy el trazado actual de la línea 1 de Rodalies discurre junto a las obras de la  futura megaestación, pero no bajo ella como ocurrirá en breve. Para que sea posible, los técnicos del Administrador de Infraestructuras  Ferroviarias (Adif) han tenido que construir un tramo de vía doble sobre una base de hormigón que llega hasta a apenas 20 metros de la actual vía a la espera de la conexión.

72 horas para conectar trazados

En una visita de obras, el coordinador de las obras de la estación intermodal de La Sagrera, Luis Ubalde, ha evitado poner fecha al empalme y por tanto al paso de los primeros trenes. "Nosotros hemos cumplido el calendario y todo está listo para hacerlo, pero ahora depende de la Administración y de los distintos operadores. Necesitamos 72 horas para conectar y hacer las pruebas de seguridad", ha explicado.

Esta conexión estaba prevista para el fin de semana 7 y 8 de noviembre, pero ha tenido que aplazarse ya que esas pruebas de seguridad, consistentes en el paso de trenes vacíos, implican un día más de trabajo. Si se hiciera entonces, la línea R1 tendría que interrumpir el servicio un día más, lunes y laborable, lo que afectaría a más pasajeros, ya muy castigados por retrasos por otras obras en infraestructuras. Por eso, otras fuentes han subrayado que la única fecha sobre la mesa es la del fin de semana y puente de la Constitución e Inmaculada, del 6 al 8 de diciembre.

Trabajar con trenes circulando

Ubalde ha resaltado la importancia y dificultad de la obra de conexión con las nuevas vías de la estación del AVE. Ya para construir la estación se tuvo que desviar la línea R-1 y reducirla a vía única. "Además tenemos que trabajar en la construcción de la estación con tres líneas funcionando a nuestro alrededor, los Rodalies de Granollers y Mataró y también los trenes de AVE", ha subrayado.

En lo que se refiere a la unión de las vías de Rodalies con las de dentro de la estación la primera dificultad es el desnivel en que circulan ambos trazados, ya que los 'rodalies' pasarán por la planta inferior del superapeadero. "Hay una pendiente del 3%", ha remarcado Ubalde. También ha explicado que las vías pasan de estar sobre una superficie de balasto (piedras) a otra de hormigón, "más segura y que requiere un menor mantenimiento".

El responsable de la obra considera que "las obras avanzan a buen ritmo, sin contratiempos pese a los días de confinamiento", aunque se niega a desvelar la fecha de su inauguración. Sí que ha afirmado que los trabajos previstos "se han realizado en un 40%", entendiendo los de los túneles y el sarcófago inmenso en el que se ubicará la estación.

"Estación de estaciones"

El coordinador de la construcción de la estación intermodal de La Sagrera prefiere referirse a esta infraestructura, en construcción desde hace 10 años, como "una estación de estaciones por la que pasarán los AVE, los trenes de Rodalies y Regionals, dos líneas de metro (L4 y L9/10), así como autobuses interurbanos", además de miles de coches que ocuparán sus aparcamientos.

Lo más visible del proyecto,al menos desde el puente de Bac de Roda, es ahora el primer nivel, el inferior de la estación, cuya estructura central de hormigón o caja está lista. Ahí estarán las ocho vías de Rodalies, con cuatro andenes. Justo encima, en el segundo nivel, se ubicará un gigantesco vestíbulo común para todos los trenes y metros, que flanquearán dos plantas de aparcamiento a cada lado con 1.400 plazas. Y en el tercer nivel, el superior,  circularán y se detendrán los trenes de alta velocidad que dispondrán de cuatro andenes para ocho vías.

Y hay muchos datos de auténtico récord. Por ejemplo, los andenes del AVE medirán un kilómetro, que se será la longitud de la estación. El motivo es que en cada vía deben caber trenes de 400 metros de longitud (dos convoyes unidos, lo que se denomina de doble composición), además de las zonas para mantenimiento, limpieza, etc. "De esa forma los pasajeros no se mezclarán con el personal de servicio como ocurre ahora en Sants", ha aclarado Ubalde.

Un barco sobre el agua

Con la misma intención se construirá una zona con 10 vías de estacionamiento justo al lado de las de circulación. "Es un modelo novedoso que permite hacer labores de mantenimiento sin que afecten a la circulación de los trenes, lo que además facilitará que puedan coincidir en la misma estación distintos operadores", ha añadido el coordinador de la obra. Esta posibilidad facilita la liberalización del servicio de trenes que permitirá, a partir del 1 de enero, que operen otras empresas al margen de Renfe en las líneas españolas del AVE.

Además del kilómetro de longitud de la estación, destacan otros datos. Para construir la estación ya se han excavado 1,2 millones de metros cúbicos de tierra, casi el doble si se tiene en cuenta los accesos. Como la parte mas baja de la estación está tres metros por debajo del nivel del mar, cada día se tienen que sacar 4.000 metros cúbicos de agua. "Cuando se acabe la estación su propio peso impedirá la entrada de agua. Será como un barco y el principio de Arquímedes", ilustra el ingeniero Ubalde, quien también es profesor y escritor. 

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