23 oct 2020

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UNA FIESTA INÉDITA BAJO LA PANDEMIA

"BCN debe ser una ciudad-enlace más que una marca" (Marina Garcès: la reflexión de 6 pregoneros de la Mercè

Manuela Carmena, Leticia Dolera,Carmen Juares, Javier Pérez Andújar, Marina Garcès y Ferran Adrià exponen hacia dónde creen que va la ciudad en tiempos de covid

Gemma Tramullas / Ferran Imedio / Juan José Fernández

Javier Pérez Andújar, Manuela Carmena, Leticia Dolera, Ferran Adrià,  Carmen Juares y Marina Garcés..

Javier Pérez Andújar, Manuela Carmena, Leticia Dolera, Ferran Adrià,  Carmen Juares y Marina Garcés.. / J. CORTADELLAS / F. NADEU / J.L. ROCA / L. GUERRERO

La reflexión de seis pregoneros de la Mercè. ¿Hacia dónde va Barcelona en estos tiempos de azote pandémico? EL PERIÓDICO ha invitado a la reflexión de seis personajes que en ediciones pasadas dieron el banderazo de salida que en el 2020 toma Tortell Poltrona. Frente al análisis coyuntural, el convencimiento de que la ciudad ha sobrevivido a tantísimas crisis a lo largo de la historia, la mirada del escritor y el miedo en el cuerpo del chef o la propuesta fraternal de la exalcaldesa de Madrid cara al futuro.

MARINA GARCÈS (2017) "Barcelona, mejor ciudad-enlace que una marca"

1. ¿Cómo percibe Barcelona tras la pandemia?

Barcelona está  mostrando que existen muchas Barcelonas: la del centro, que ya hace tiempo que se había convertido en el cadáver que ahora vemos al descubierto, y la de los barrios, con sus diferencias sociales y económicas cada vez mayores.

2. Si recuerda su pregón, ¿cuánto conserva la ciudad de lo que nos dijo?

Mi pregón estaba escrito desde las vidas en movimiento: exilios, migraciones, vaijes, idas y vueltas, a veces por deseo, muchas veces forzadas, que iban dibujando la ciudad de los que llegaban a ella. Ahora el movimiento está dramáticamente parado y aquellos que querrían quedarse en la ciudad son expulsados por la especulación inmobiliaria. Barcelona ya no es la ciudad de los que llegan (“dels arribants”, en català) sino de los expulsados.

3. ¿Cuáles son los puntos fuertes de Barcelona?

Barcelona tiene una trama urbana y una trama humana que debería ser el punto de partida para hacer una ciudad vivible. Una ciudad vivible no es la que sale en los ránquings de ciudades más deseadas por parte de los directivos de grandes empresas globales, sino aquella capaz de acoger las vidas en condiciones de igualdad económica, ambiental, cultural y de género. Para hacerlo, no hacen falta grandes modelos sino empezar por compartir bien los recursos (infraestructuras, servicios, espacio público, etc) que ya tenemos.

34. ¿Hacia dónde debería ir la ciudad para mantenerse como un referente?

Barcelona se ha convertido en el referente de valores que a mí no me gustan: el éxito, gente guapa, el ocio para ricos, el turismo sin límites… Barcelona tiene que dejar de pensarse como un producto o como una marca. Más que ser el referente o la capital de algo, pienso que Barcelona tiene que aprender a pensarse en continuidad y en relación con los territorios que la rodean, a pequeña y gran escala, y hacer de enlace entre el  mundo urbano y el mundo rural, las vidas estables y las migraciones, el mar y la tierra, la cultura y la industria… Una ciudad-enlace y no una marca o producto que, como hemos visto, es rápidamente caducable.

MANUELA CARMENA (Mercè 2019): "Barcelona debe abrirse a todas las ciudades de España"

1. ¿Cómo percibe Barcelona tras la pandemia?

Precisamente por la pandemia, no he tenido la suerte de estar en Barcelona desde marzo, y también desgraciadamente es que no estamos tras la pandemia: en este momento volvemos a estar en plena pandemia. Desde la ciudad veo a Barcelona, como todas las grandes ciudades, sorprendida de que cuando creíamos que íbamos a hacer todos el esfuerzo para salir adelante, de nuevo nos vemos en plena pandemia.

2. De su pregón, ¿cuánto conserva la ciudad de lo que dijo?

Lo conserva todo. Cuando una ciudad, un país vive una catástrofe como la que vivimos no pierde nada de los elementos esenciales que le definen, que definen a una ciudad. Afortunadamente Barcelona no ha perdido nada de lo que yo le dije. 

3. ¿Cuáles son los puntos fuertes de la ciudad?

Para mí los puntos fuertes de Barcelona están entrelazados en dos ejes: uno es la tradición, una tradición muy bella, hecha a través de la historia de Barcelona y los barceloneses, que han conservado con cariño y se ha sabido mejorar y actualizar. Y luego, una gran modernidad. Barcelona es la mezcla de una ciudad enormemente moderna, siempre cerca de Europa, siempre en el filo de lo nuevo, que a su vez conserva un respeto grande por unas tradiciones con un importante nivel estético.

4. ¿Y hacía dónde debería ir para mantenerse como referente?

Tiene que abrirse. Se ha abierto siempre mucho a Europa, y ha estado llena de otras ciudades de España. Siempre ha estado llena de otras personas del Estado que han acudido y han hecho Barcelona. En estos momentos difíciles, en que Barcelona vive en la búsqueda de su identidad, tiene que abrirse, abrir los brazos a todas las ciudades de España. 

La actriz Leticia Dolera, con la activista Carmen Juares, durante el pregón del 2018 / jordi cotrina

LETICIA DOLERA (Mercè 2018): "Una Barcelona feminista, saludable y sostenible"

1. ¿Cómo percibe Barcelona después de la pandemia?

Más silenciosa, un silencio reflexivo, como si la propia ciudad estuviera pensando: ¿hacia dónde voy ahora? Me preocupa la situación de emergencia habitacional. Ojalá la regularización de los alquileres salida del Parlament no la frene un juez.

2. De su pregón, ¿cuánto conserva la ciudad de lo que dijo?

El conflicto político del 'procés' continúa sin resolverse. Me gustaría que los políticos nos hicieran de espejo constructivo y maduro y se mirasen más a los ojos, con la voluntad de escucha y empatía reales para llegar a acuerdos democráticos que nos permitan avanzar y así poder centrar los esfuerzos en conseguir derechos sociales. 

3. ¿Cuáles son los puntos fuertes de la ciudad? 

La gente y  su voluntad de cuidar los barrios.

4. ¿A dónde debería ir para mantenerse como referente?

Hacia una ciudad feminista, saludable y sostenible, con menos coches y más espacios verdes, que abrace la diversidad y sea de acogida. 

CARMEN JUARES (2018). "Hay que se conscientes del potencial de esta ciudad"

1. ¿Cómo percibe Barcelona tras la pandemia? 

Me preocupan de forma particular los sectores que viven de la economía informal, aquellas vecinas y vecinos que no cuentan con su situación administrativa regularizada. Actualmente son muchas las familias que tienen serias dificultades para pagar el alquiler o hacer la compra de alimentos básicos, y lo peor de la pandemia podría estar por llegar.

2. Si recuerda su pregón, ¿cuánto conserva la ciudad de lo que dijo?

En el año 2018 la pregonera de la Mercè fue Leticia Dolera. Considero que fue muy generosa al querer aprovechar la repercusión de su pregón [cediéndome unos minutos] para contribuir a visibilizar la dura realidad que sufren muchas mujeres de origen inmigrante que trabajan como cuidadoras de personas mayores. En el pregón expuse la situación de las personas de origen inmigrante, especialmente las condiciones laborales precarias y la falta de derechos de las mujeres que trabajan como cuidadoras de personas mayores. Desgraciadamente, con el coronavirus la situación de estas mujeres trabajadoras no ha hecho más que empeorar. No se les tuvo en cuenta desde el principio de la pandemia y no se ha realizado la regularización extraordinaria que pedimos un gran número de asociaciones, la cual contribuiría de manera decisiva a mejorar sus condiciones de vida.

3. ¿Cuáles son los puntos fuertes de Barcelona?

El importante tejido asociativo que tiene, que mantiene el espíritu crítico, reivindicativo y rebelde propio de nuestra ciudad. La enorme diversidad que se perciben en sus calles. Me gusta también la gran cantidad de actividades culturales que se realizan en la ciudad. Eventos como la Mercè hacen que el arte y la cultura estén al alcance de toda la ciudadanía. Yo nací en un país en donde la cultura está al alcance de unos pocos, y  por tanto es algo que valoro mucho.

4. ¿Hacia dónde debería ir la ciudad para mantenerse como un referente?

A menudo identificamos la inmigración como un problema, pero no somos conscientes de la enorme potencialidad que significa ser la generación más diversa de la historia de nuestra ciudad. Pensemos en la gran cantidad de idiomas, gastronomía, ideas y experiencias diferentes, lo que en un mundo tan interconectado puede significar un gran impulso para la ciudad y ser un gran motor de transformación social. 

El escritor Javier Pérez Andújar, durante la lectura del pregón del 2016, en el Saló de Cent del Ayuntamiento de Barcelona / ALBERT BERTRAN

JAVIER PÉREZ ANDÚJAR (Mercè 2016): "Ser un referente está sobrevalorado"

1. ¿Cómo percibe Barcelona después de la pandemia?

La pandemia aún sigue. Me temo que quedará un mundo peor todavía. Más injusto, más totalitario, con más miedo. Y más egoísta. Barcelona no se va a salvar de esto, forma parte del mundo. Al principio de la pandemia hemos sido testigos de la situación real de nuestro sistema sanitario, los ambulatorios, los hospitales, la manera en que la administración pública los gestiona (raya el sabotaje), y tras verlo tan claramente y sufrirlo la gente en su salud y su vida hasta el punto de perderla, y lo mismo ha ocurrido con los profesionales, todo ha quedado en lo que se llama vivir un mal momento. No parece que se tomen medidas para solucionar este problema, ni siquiera se ha planteado ponerse manos a la obra.

La salud pública no es prioritaria porque actualmente lo único prioritario es la endogamia en que se vive desde todas partes. Salimos de mayo llenos de cicatrices, y resulta que lo importante no era que no se repitieran marzo, abril, mayo, sino celebrar la verbena y salir de veraneo. A la gente que no podía desconfinarse, porque ha vivido confinada desde antes, desde siempre, confinada en una vivienda insalubre, confinada en unos ingresos de miseria, a esa gente, digo, se la señala por incumplir un confinamiento que se va a saltar una sociedad hecha de segundas residencias. La segunda residencia es la plasmación en ladrillo de la segunda moral, de la doble moral. La consigna no ha sido: de esta vamos a salir todos, sino: a mí no me va a pasar nada.

Un mundo peor se hace así. La endogamia tiene su correspondencia en este narcisismo. La mascarilla es necesaria, por supuesto, pero se ha convertido simbólicamente en un brazalete. Se mira de reojo a quien la lleva y cómo la lleva. Hemos incorporado la paranoia en nuestra forma de ser, como un rasgo más. Entramos neuróticos y saldremos paranoicos. Cada vez hay más víctimas, más gente viviendo en la calle, en todos los barrios. Y más joven. La Barcelona que vendrá después de esto arrastrará esta carga. El poder tendrá la fuerza que explica Orwell en 1984, con la coartada científica de 'Un mundo feliz'. Claro que saldremos de esta, pero para salir primero hay que llegar.

2. De su pregón, ¿cuánto conserva la ciudad de lo que dijo?

No lo sé. En el pregón quise hablar de la memoria histórica de las clases populares de la ciudad. Aún quedaban vivos muchas y muchos de sus protagonistas. Músicos, dibujantes, escritores de quiosco... Pero también han muerto algunos en estos pocos años. Aún estábamos a tiempo de agradecer de una forma pública y muy visible a la gente que se lo merecía y que habitualmente solo encuentran un reconocimiento privado, de alguien que se les acerca y les expresa de todo corazón su gratitud. Unas fiestas populares podían permitirse un pregón dedicado a la cultura popular, a sus artífices y a sus consumidores. A toda la gente que ha crecido disfrutando de esa cultura. Pero era una época de cambio, todo cambia, todo se pasa. Creo que llegué por los pelos. La cultura popular también ha cambiado.

El pregón cada vez se hará más viejo. Un fósil romántico. Pero la ciudad se levanta sobre sus substratos, debajo de la Barcelona Olímpica, están enterradas la Barcelona romana y la medieval. De la modernista, queda mucho a la vista. En los edificios, en los museos, en los objetos 'kitchs' que se venden de recuerdo para los turistas. Y la Barcelona Olímpica está enterrada bajo la Barcelona Turística. Y la Barcelona Turística,  bajo la Barcelona de la Pandemia. Toda la cultura que evoqué en el pregón anda enterrada en alguna de estas Barcelonas, que son la propia Barcelona.

3. ¿Cuáles son los puntos fuertes de la ciudad?

Que siempre ha estado ahí. Ya no solo como ciudad, sino también como sitio. Desde los iberos, desde el dolmen de Vallgorguina, desde la cerámica neolítica hallada en las cuevas de la montaña de Montserrat... Es un sitio donde la gente quiere estar.

4. ¿A dónde debería ir BCN para mantenerse como referente?

Ser un referente está sobrevalorado. 

El chef Ferran Adrià, junto al entonces alcalde de Barcelona Xavier Trias, en el 2013 / CARLOS MONTAÑÉS

FERRAN ADRIÀ (Mercè 2013): "Qué difícil predecir cuál será su futuro"

1. ¿Cómo percibe Barcelona tras la pandemia?

Aún no hemos pasado la pandemia y lo peor es que no sabemos cuándo va a llegar el final. Barcelona está como todo el mundo, muy en 'shock', pero lo que estamos viviendo aquí se está viviendo en otras ciudades, que viven situaciones muy parecidas. A nosotros nos condiciona el turismo extranjero, ya que de 9 millones y pico de turistas que recibía la ciudad se ha pasado a muy pocos. Por eso es normal que el perfil de la urbe haya cambiado. La verdad es que tiene pinta de que va a durar un tiempo y resulta difícil saber cómo será el futuro.

2. De su pregón, ¿cuánto conserva la ciudad de lo que dijo?

Mi pregón quería poner en valor toda la red de la gastronomía y el turismo en Barcelona, subrayar lo importante que era para la ciudad, y por desgracia hemos visto que lo es, y mucho, a nivel económico. Estaría bien escucharlo ahora porque recordaba que era algo único y diferencial, y ahora esta red está muy castigada por la falta de turismo extranjero. Estaba hecha para que vinieran visitantes de fuera ya que no hay gente suficiente en Barcelona para llenar todos estos sitios. La buena restauración gastronómica atraía turismo de calidad, era bastante indiscutible. También hablé de la innovación. Ahora que todos estamos esperando la innovación de la vacuna nos damos cuenta de que siempre la humanidad se ha salvado y ha evolucionado por la  creación y la innovación.

3. ¿Cuáles son los puntos fuertes de la ciudad?

Para mí, lo 'glocal'. Lo local y lo global, lo cosmopolita. Esa mezcla era la que me gustaba, pero siempre cuando se hacía lo mejor posible para atraer al mejor turista posible. Cuando hablo de que vengan turistas y seamos cosmopolitas se debe hacer con 'seny'. No estoy a favor de un turismo sin camiseta sino de gente joven que disfrute bien la ciudad. Barcelona era, y es, muy abierta y cosmopolita y la gente de aquí también goza de ella. Si solo fuera una ciudad local sería un cambio de paradigma. 

4. ¿ Y a dónde debería ir Barcelona para mantenerse como referente?

Ahora todo dependerá de lo mucho que dure esto; si se prolonga un año más vamos a ver una rotura del ecosistema porque sin ingresos esto no lo aguanta nadie. El turismo gastronómico que venía de EEUU, China, Japón, Shanghái, Singapur… ya no está y ahora es cuestión de sobrevivir, como intentan hacer todos en todos los ámbitos y profesiones.

Siempre digo que una empresa que está bien gestionada y da calidad con una actitud innovadora funciona. Por ejemplo, un restaurante dando calidad y siendo eficiente en los recursos y con una actitud innovadora al cambio funcionará. Y una ciudad, un pueblo, un país, serían como una empresa. ¿Qué hacer? Sería ideal estar preparados y el máximo formados y con una actitud innovadora. Pero lo primero es sobrevivir. Por eso aquel pregón era bonito, era una loa a toda la restauración gastronómica. Si vives del turismo extranjero y hay coronavirus no puedes hacer nada, porque no hay suficiente público local para suplirlo. Era una ecuación en la que si falla una parte no funciona.

Pero no hay que cambiar de modelo, hay que conservar el turismo de calidad y crear otras cosas, porque el turismo de calidad funcionaba y no hay por qué cambiarlo. La mala suerte es que no hay ni Dios, ni aquí ni en París ni en Londres. Tienen los mismos problemas. Nadie sabe qué pasará. El desastre llega a los países más modernos del mundo,  Israel vuelve a confinar a la población, hay que saber que todo el mundo está jodido.