LA TRANSFORMACIÓN DE LA CIUDAD

El ayuntamiento defiende que los polémicos bloques de hormigón de Consell de Cent están en la acera

"El espacio ganado está claramente identificado e incluso está delimitado por la línea blanca normativa", defiende la concejala Janet Sanz

Urbanistas y arquitectos se muestran a favor de los cambios generados en Barcelona para reconquistar el espacio cedido al coche

Dos niños descansan en uno de los polémicos bloques de hormigón en forma de banco ubicados en la calle de Consell de Cent.

Dos niños descansan en uno de los polémicos bloques de hormigón en forma de banco ubicados en la calle de Consell de Cent. / FERRAN NADEU

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Según el código de tráfico y seguridad vial vigente se entiende por acera la “zona longitudinal de la carretera elevada o no, destinada al tránsito de peatones”. La perorata viene a cuento de la denuncia presentada por el abogado Daniel Vosseler, y que la fiscalía ha admitido a trámite, contra el ayuntamiento por el peligro que representan los bloques de hormigón que se han colocado en la acera que se ha ganado a la calzada de la calle de Consell de Cent gracias al urbanismo táctico (otro tanto se ha hecho en las calles de Girona y de Rocafort). De hecho, los bancos delimitan ambas zonas. El denunciante considera que están en la calzada y son un riesgo para los conductores; y el consistorio defiende que están en la acera. “Lo que se ha hecho es diferenciar lo que es acera de calzada en base a unas normas de comportamiento y de uso de estos nuevos espacios, es lo que dicen los códigos de circulación vigentes”, apunta Janet Sanz, teniente de alcalde de Ecología, Urbanismo, Infraestructura y Movilidad. Es más: “El espacio ganado es acera, está claramente identificado e incluso está delimitado por la línea blanca normativa”, apostilla la concejala. Y la línea continua normativa que no puede ser pisada por los vehículos también aparece en el código de tráfico.

Así las cosas, la discusión puede parecer bizantina pero tiene su importancia, ya que la clave de quién puede acabar teniendo la razón reside en cómo se define finalmente la parte de Consell de Cent que antes era para el tráfico rodado y ahora es para los peatones. De momento, la fiscalía ha incoado diligencias de investigación y lo suyo será que solicite al ayuntamiento información. Ayer el consistorio no tenía ninguna notificación oficial al respecto pero estaba dispuesto a cooperar: “Nos ponemos a disposición de la fiscalía y de quien haga falta para dar la documentación de todo lo que se ha hecho, del cómo y del porqué”, según Sanz. La fiscalía puede apreciar o no delito, y por lo tanto seguir o no con la causa, y en este punto, en si hay o no recorrido legal, no hay unanimidad entre los abogados expertos en tráfico.

Clara intención política

Sí la hay, unanimidad, entre urbanistas y arquitectos en valorar de forma positiva el trabajo urbanístico que se está realizando en la ciudad en un contexto de emergencia sanitaria y climática. Aunque ello no implica que no haya críticas sobre algunos aspectos: “Quizá ha faltado pedagogía”, apunta el arquitecto Juli Capella, para quien hubiera sido más acertado poner “una protección flexible de pivotes visibles y los bancos un metro más adentro”. Aun así se muestra “absolutamente a favor” de lo realizado hasta la fecha por el ayuntamiento. “Es muy difícil correr el riesgo y tener el valor de rehumanizar un espacio acostumbrado a ser del coche, que indiscutiblemente es y siempre ha sido el niño bonito y mimado. El coche es un gran invento pero ni está bien diseñado ni ha acabado en el espacio que le tocaba”, sentencia el arquitecto.

Nadie duda de que el futuro de las ciudades pasa por que sean más sostenibles en cuanto a transporte, más verdes y más amables para los vecinos, y tampoco hay dudas sobre que el proceso será, como poco, motivo de controversia: “Las grandes transformaciones al principio siempre generan una fuerte oposición”. Ahí está el rechazo que en su día produjo la peatonalización de la calle más comercial de Barcelona, el Portal de l’Àngel, o la reurbanización de los interiores de manzana. Urbanismo al margen, la denuncia tiene una grave amenaza para Capella: “Tiene una clara intención política y corremos el peligro de que nos lleve a la americanización del espacio público, y esto da miedo. Desertiza”, pues la Administración se asusta y opta por no intervenir.

Sin marcha atrás

Assumpció Puig, decana del Col·legi d’Arquitectes de Catalunya (COAC), también aplaude que se haya “aprovechado el confinamiento para empezar a conquistar el espacio que el coche tenía como un privilegio”. Y apuesta por un urbanismo que ponga la salud y las personas por delante pero avisa de que “hay una línea roja: la provisionalidad”. No hay problema, los cambios urbanísticos actuales responden a las directrices del llamado urbanismo táctico, que se define por ser rápido, barato, reversible y transitorio. La entidad que preside está totalmente de acuerdo con los objetivos: “Primero las personas, luego la movilidad sostenible y después el ámbito de los servicios y las mercancías”, pero exige un urbanismo más estructural y “digno”, realizado con materiales adecuados, no con los “ya existentes para otros cometidos”. 

Puig asegura que han hablado con el ayuntamiento y que el consistorio está en ello, cosa que corrobora Sanz: “Convocaremos un concurso para incorporar nuevo mobiliario urbano, queremos ser innovadores y aprovechar el talento de la ciudad. De momento, hemos utilizado lo que teníamos, que es legal y responde a todos los criterios de seguridad de la Guardia Urbana y de protección civil”.

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Sanz defiende lo hecho, que, afirma,  “se ha hecho con todo el rigor”, y la alcaldesa Ada Colau advierte: “Estamos haciendo una transformación que no tiene marcha atrás”. 

La fiscalía deberá decidir si aprecia delito antes de llevar el caso al juez

Tras incoar unas diligencias de investigación, lo habitual en estos casos es que la fiscalía solicite al Ayuntamiento de Barcelona información sobre los trámites administrativos que se han seguido para instalar los bloques de hormigón en la calle de Consell de Cent. En el supuesto de que la fiscala de seguridad vial, Isabel López, considere que se ha cometido un delito (el denunciante apunta prevaricación o uno contra la seguridad vial por el peligro que suponen dichos elementos), se presentará en los juzgados una denuncia o una querella contra los autores de la infracción penal. En caso contrario, es decir si no se aprecia delito, se decretará el archivo del caos, aunque puede sugerir al denunciante a recurra a otra jurisdicción, como la contenciosa. Si la fiscalía presenta denuncia puede solicitar como medida cautelar que el juez ordene la retirada de los bloques, como reclama el abogado Daniel Vosseler. Sobre el recorrido de estas pesquisas hay muchas discrepancias entre los abogados expertos consultados. JESÚS G. ALBALAT.

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