28 sep 2020

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barcelona con niños

Viaje con niños al universo de Gaudí

Ruta por algunas de las obras más famosas y desconocidas de la Barcelona gaudiniana

Lourdes Campuzano

Aspecto del Park Güell, con pocos turistas, este mes de agosto.

Aspecto del Park Güell, con pocos turistas, este mes de agosto. / JORDI COTRINA

Gaudí fascina y sorprende por igual a grandes y pequeños. Visitar algunas de las obras más emblemáticas del arquitecto más universal de todos los tiempos está, estos días, más al alcance de todos que nunca porque, ante la ausencia de turistas, muchos de estos monumentos ofrecen importantes descuentos y tarifas reducidas para barceloneses. En el caso de algunos monumentos, como es el caso del Park Guell, la visita es gratis presentado el carnet de las bibliotecas municipales. Es momento, pues, de viajar al universo de Gaudí.

Barcelona concentra numerosas obras del arquitecto. Por ello, lo más aconsejable es seleccionar bien los lugares que se quieren visitar y que pueden atraer más la atención del niño para no cansarle, y distribuir las visitas en varios días para poder incluir, después de cada una, momentos de descanso u otras actividades en las que el pequeño pueda correr y sacar toda su energía.

La ruta que proponemos incluye algunas de las obras más famosas del arquitecto en Barcelona pero también otras mucho más desconocidas como es el caso de la puerta Miralles, punto de partida de la ruta que nos servirá de excusa para animar a los niños a traspasar el umbral y entrar simbólicamente en el universo Gaudí. Una escultura de bronce que representa a tamaño real la figura del arquitecto puede servir de pretexto para hablarles de la biografía del arquitecto -de su infancia enfermiza, de su carácter, de su éxito como arquitecto entre la burguesía de su tiempo y de su malograda muerte- y también de su arte, de su pasión por las curvas, por la utilización de materiales de todo tipo (ladrillos, cerámica, hierro, vidrio...), y de su obsesión por diseñar hasta el último detalle sus edificios y por integrar en ellos numerosos elementos naturales.

Turistas en la Sagrada Família, este verano. / MANU MITRU

La ruta incluye también la visita a otra obra menor y menos conocida también para la mayoría de la población como son las farolas de la plaza Reial; continua en una de las casas que Gaudí diseñó en Barcelona; sigue con un paseo por su proyecto frustrado de ciudad que acabó deviniendo el Park Güell; y, finalmente, acaba con la visita a la obra más mastodóntica de todas: la Sagrada Família. No hay que visitarlas todas necesariamente ni en el mismo orden.

Convierte tu casa en un edificio modernista

Algunos monumentos incluyen en el precio de la entrada audioguías infantiles que pueden motivar el interés de los niños a ir visitando cada uno de los espacios. Tradicionalmente, también organizan actividades y talleres que, debido a la pandemia, han tenido que ser suspendidos. No es problema. Siempre se pueden trasladar a casa. Por ejemplo, se puede animar a los niños a convertir su propia casa en una obra modernista. Solo hay que tomar una fotografía de la fachada del edificio, imprimirla y dejar volar la imaginación: transformar la fachada con pequeños recortes de diferentes colores y tamaños simulando un 'trencadís'; convertir el vidrio de las ventanas en coloridas vidrieras con recortes de papel celofán de diferentes colores; substituirlos balcones o la puerta de entrada al edificio dibujando encima una de hierro bien retorcido…

Y si al pequeño le gustan los retos, le podéis plantear un objetivo todavía más ambicioso: construir la mismísima Sagrada Família en papel. En la web creativepark.canon se pueden conseguir las plantillas junto con las instrucciones.

Ruta por la Barcelona de Gaudí

Portal Miralles (paseo Manel Girona, 55)

Una escultura de Antoni Gaudí os da la bienvenida ante esta puerta de la finca que el empresario Hermenegild Miralles le encargó diseñar hace más de 100 años. De esa finca ya solo queda la puerta y una parte de la valla que rodeaba la casa, que es precisamente lo único que hizo Gaudí. Como puedes ver, a él le gustaba mucho las líneas curvas. Si Gaudí pudiera hablar os explicaría que le fascinaba la naturaleza hasta tal punto que intentaba recrearla en los edificios que diseñaba. Sus obras están repletas de flores y animales de todo tipo. ¿Quieres comprobarlo con tus propios ojos? Pues traspasa el umbral. ¡Bienvenido al universo Gaudí!

Escultura de Antoni Gaudí en el Poartal Miralles. / RICARD FADRIQUE

Las farolas de la Plaza Real

Al principio de su carrera, Gaudí recibió pequeños encargos como el diseño de unas farolas para la Plaza Real. Búscalas. Ahora verás muchas farolas, pero solo dos de las que hay en la plaza las hizo Gaudí.  Las reconocerás fácilmente porque son las más coloridas y porque tienen en la parte más alta un casco con alas. ¿Qué elementos de la naturaleza ves en ellas? 

Las casas de Gaudí

En Barcelona se conservan muchas casas que diseñó Gaudí. Puedes visitar la Casa Vicens, la primera que hizo. Cuentan que cuando Gaudí fue a tomar medidas del solar donde tenía que hacer la casa, se fijó en muchas de las plantas que crecían y las reprodujo en la decoración de la casa. Búscalas en la fachada, en la reja de la entrada y fíjate bien en el techo de las diferentes estancias.

Si te gusta más el mar, puedes visitar la casa Milà o la casa Batlló, ambas en el paseo de Gracia. La fachada de la casa Milà recuerda unas olas de mar y la casa Batlló recrea el mundo submarino. Si entras en esta última, podrás sentir la sensación de estar sumergido en el agua tan solo mirando a través del vidrio que encontrarás en el rellano de cada planta. Si no entras, puedes hacer un 'tour' virtual, haciendo click sobre los enlaces de cada casa.

Fachada de la Casas Milà, también conocida como La Pedrera, en que se distingue la forma de olas. / FERRAN NADEU

Park Güell: La ciudad jardín

Gaudí se atrevió incluso a diseñar una ciudad. Su mecenas, Eusebi Güell, el empresario que más confió en él y más trabajos le dio, le encargó diseñar las calles, la plaza y la entrada de una urbanización de lujo a las afueras de Barcelona con la idea de que los ricos construyeran en ella sus palacios. Pero no tuvo éxito porque en aquella época los ricos preferían vivir en el centro de la ciudad, en el paseo de Gracia. Al final solo se construyeron un par de casas. Y en una de ellas, vivió el mismo Gaudí. Búscala. Hoy es un museo donde, si entras, podrás ver algunos muebles y objetos que diseñó. También puedes recorrer el parque buscando animales de piedra. Hay un lagarto e incluso un elefante. De este solo veréis las patas. ¿Sabes dónde está escondido?

La Sagrada Familia

Si visitas por dentro esta construcción religiosa tendrás la sensación de adentrarte en un inmenso bosque de piedra. Las columnas son altísimas y parecen árboles. Gaudí trabajó durante más de 40 años en la construcción de la Sagrada Família y aun así murió sin verla acabada. Los arquitectos que continuaron su trabajo no lo han tenido fácil porque a Gaudí le gustaba ir improvisando y no hacía planos muy detallados de su obra. En este vídeo puedes ver cómo tienen pensado acabarla y cómo será cuando lo hayan hecho. ¿Cómo la acabarías tú?

Una pequeña ayuda para los padres (aquí van las respuestas...)

La respuesta a la pregunta sobre las farolas de la plaza Reial es: dos serpientes, flores y hojas de hiedra.

La respuesta a la pregunta sobre el Park Güell es: en el aparcamiento de carruajes