18 sep 2020

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ÉRASE UNA VEZ EN (32)...

Vall d'Hebron: un barrio olímpicamente republicano

Un vecino ha grabado y montado horas de entrevistas con los mayores del lugar para inmortalizar el pasado de su barrio y las historias de vida de su gente

El enclave a los pies de Collserola acoge la reproducción del Pabellón de la República de París, cuyo convenio con la UB finaliza este mes de diciembre

Helena López

Joaquín Cama y María Eugenia Ibáñez, en su barrio, hace unos días.

Joaquín Cama y María Eugenia Ibáñez, en su barrio, hace unos días. / ÀNGEL GARCIA

La franja lila está tan deshilachada y descolorida que cuesta diferenciarla a lo lejos, pero de cerca no hay duda. Se trata de una bandera republicana. Ondea sola, frente al Pabellón de la República, considerado uno de los archivos más importantes del mundo sobre la segunda república, la guerra civil, el exilio, el franquismo y la transición. En una los muros de acceso al edificio, una reproducción exacta del Pabellón de la República de París, otra reproducción, en este caso del Gernika, obra creada por Picasso para ser expuesta en el pabellón (en el parisino original, sobra decirlo). La emblemática construcción es una de las huellas más importantes que la celebración de los Juegos del 92 dejó en este barrio al lado mar de la Ronda de Dalt, pero ni mucho menos la única. También lo son las imponentes bloques de pisos 'nuevos' que ya tienen 30 años frente a la salida del metro, los grandes equipamientos deportivos de ciudad, algunos de sus muchos parques y la enorme escultura Els Mistos, símbolo del barrio, en ese no lugar que es el cruce entre la avenida Cardenal Vidal i Barraquer y la calle del Pare Mariana

Joaquín Cama, presidente de la asociación de vecinos del más verde de los barrios dormitorios de la ciudad, pasea junto a la veterana periodista Maria Eugènia Ibáñez, ilustre vecina y una de las voces del documental sobre la historia del enclave que, tras dos años de trabajo, acaba de finalizar Cama. "Mi intención era rendir un homenaje a una generación nacida en los años 40, una generación que vivió la escasez, el racionamiento y la falta de libertades, y que se está marchando de forma silenciosa; la gente normal, de barrio", explica el líder vecinal. Para hacerlo, se dirigió al 'casal de la gent gran', uno de los pocos equipamientos de barrio del lugar. La respuesta fue muy buena, la gente tenía ganas de explicar su historia, que es la de todos. Cama elaboró ilusionado un cuestionario exhaustivo y obtuvo un retrato generacional. "Me contaron cómo vivían, cómo se divertían...", continúa el padre de la iniciativa. Grabó horas y horas de entrevistas. Tantas que decidió dividir el material por temas: Barrio, Ganarse la vida; Diversiones y vacacionesPolítica, personas y personajes... Un documento único que puede verse en Youtube.

"Mi intención era rendir un homenaje a una generación que vivió la escasez; recoger la memoria de la gente normal"

Joaquín Cama

Presidente de la asociación de vecinos

En 'Barrio', el primer bloque de entrevistas, los vecinos explican a través de recuerdos de su infancia la prehistoria de la Vall d'Hebron, cuando estos terrenos a los pies de Collserola eran solo campos y salpicados por las típicas masías de Horta. "A mí me gustaba mucho la leche. La leche de vaca la comprábamos en Can Travi Vell, donde ahora está la Guardia Urbana, y la la cabra, que también me gustaba mucho la de cabra, la comprábamos en Can Rossell, otra masía que había más cerca", narra Josep Begué Cortés, uno de los protagonistas de la serie documental en el primer capítulo.

Junto a su vecino Montbau, el barrio del Parc del Vall d'Hebron es uno de los más envejecidos de la ciudad, por lo que Cama consideró imprescindible plasmar la memoria oral de sus vecinos en un documento gráfica, que al final, dada su extensión, fueron seis. Vídeos que el presidente de la asociación de vecinos aprovechó el confinamiento para montar. "La pandemia nos ha impedido estrenarlo. Hubiera sido bonito presentarlo en el parque para la 'festa major', cuando la situación mejore", señala el autor y director.

La lucha por la biblioteca

En julio del 2009, hace 11 años y un mes, Ibáñez entró por registro en el distrito una carta acompañada de las 812 firmas de otros tantos vecinos que recogió en los folios que había dejado en las escasas tiendas del barrio en poco menos de dos semanas. "En el barrio no se organizan prácticamente actividades culturales, y la biblioteca sería el lugar", reclama 11 años después, aún sin biblioteca. Cama le da una exclusiva: "¿Sabes que la concejala nos ha ofrecido el Pabellón de la República para poner la biblioteca?", le cuenta. A Ibáñez se le iluminan los ojos por encima de la mascarilla. "¿Sí? ¡Sería genial!". El convenio del ayuntamiento con la UB para la cesión del espacio para su archivo finaliza este diciembre. Al ser consultada por este diario, la universidad asegura querer renovarlo y no tener ninguna noticia en el sentido contrario por parte del consistorio. La otra parte implicada, el ayuntamiento, no saca de dudas ni a la universidad ni a los vecinos. En una semana no ha respondido ni una cosa ni la contraria pese a la insistencia de este diario.  

"Recuerdo la lucha vecinal para que no convirtieran esto en otro Bellvitge; como los vecinos pararon las máquinas. Entonces lo viví como reportera"

Maria Eugènia Ibáñez

Periodista y vecina del barrio

Prosiguen con el paseo comentando la historia del barrio -y la del documental, motivo del encuentro-, sin que a Ibáñez se le vaya de la cabeza lo que le ha avanzado Cama. "Aquí hubo el primer zoo de Barcelona. Dicen que el empresario Lluís Martí-Codolar tenía en sus tierras decenas de animales exóticos", señala Ibáñez al pasar por el Camí de Sant Genís a Horta, a sus ojos la calle más bonita de Barcelona.

"El barrio actual tiene su origen en la construcción del polígono de viviendas Parc de la Vall d’Hebron a finales de los 60", apunta el presidente de la asociación de vecinos, quien reivindica otra pequeña victoria vecinal. En el característico panel verde situado en la entrada de todos los parques de la ciudad, en este caso en el de Can Marcé, uno de los muchos del barrio, un recuerdo a Manuel Forcales Castán (1941 - 2007). "Hombre que luchó para hacer del Parc de la Vall d'Hebron un barrio con calidad de vida, espacios verdes y equipamientos", reza el cartel. "Peleamos hasta que logramos que el parque -que ganamos los vecinos, porque era un aparcamiento-, recordara a Forcales. Durante la transición se pretendía empezar un proceso de edificación de grandes bloques de pisos, hacer en el Vall d'Hebron un Bellvitge, y las reivindicaciones vecinales en las que él participó activamente Forcales detuvieron el proyecto", expone Cama. Lo recuerda bien Ibáñez, quien en ese momento todavía no vivía en el barrio, pero cubrió las protestas como reportera.