20 sep 2020

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CONSECUENCIAS DEL COVID-19

Las urgencias sociales aumentaron un 58% durante el confinamiento

El centro de emergencias de Barcelona atendió a casi 10.000 personas entre marzo y julio, la mayoría con problemas de angustia y de alimentación

El Periódico

Laura Pérez, concejala de Drets Socials, Justícia Global, Feminisme i LGTBI. 

Laura Pérez, concejala de Drets Socials, Justícia Global, Feminisme i LGTBI. 

Casi 10.000 personas recibieron atención psicosocial por parte del CUESB (Centre d’Urgències i Emergències Socials de Barcelona) durante la crisis sanitaria generada por el Covid-19 (26 de marzo al 31 de julio), un 58% más que las asistidas durante los mismos meses del año pasado. De estas, un 97% fueron actuaciones de urgencia, el resto se clasifican de emergencia. Cifras que evidencian, a juicio de la concejala de Drets Socials, Justícia Global, Feminisme i LGTBI, Laura Pérez, que es “un servicio importantísimo de la ciudad en momentos complejos y extraordinarios”, aunque también necesario en lo “cotidiano”. Así, en lo que respecta al balance del 2019, antes de la pandemia, los datos arrojan 223 emergencias y 15.277 urgencias.

Durante las fechas más críticas, el primer mes de emergencia sanitaria, los que llamaron a la puerta del CUESB fueron 3.856 personas, lo que supone el 38% del total de los cuatro meses de balance. Entre las ayudas más demandadas destacan las relacionadas con el miedo y la angustia provocadas por la situación sanitaria y el confinamiento, calificado por el 49% de los barceloneses como “muy duro”, según datos del ayuntamiento. Hay que tener en cuenta, también, que un 15% de los ciudadanos pasaron el encierro solos, motivo que agravó la necesidad de apoyo emocional.

Más plantilla y más vehículos

La ayuda económica y el servicio de comidas a domicilio, tanto por la falta de ingresos para hacer frente a la cesta de la compra como por imposibilidad de salir de casa de los más vulnerables, estuvieron también a la cabeza de los servicios prestados. Desde que se decretó el estado de alarma hasta principios de mayo, el centro entregó un total de 581 comidas a 311 unidades familiares. Con el fin del confinamiento y la nueva normalidad, la demanda de esta ayuda se ha reducido.

En el balance realizado este jueves, Pérez ha recordado que este año se ha ampliado la plantilla del CUESB en 19 trabajadores, pasado de 74 a 93; y se renovado y aumentado la flota de vehículos. También se ha modificado el uniforme que mantiene el color azul que caracteriza el servicio.