30 sep 2020

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INICIATIVA DE ECONOMÍA CIRCULAR

Barcelona crea un servicio ético de 'riders' para apoyar al comercio

El Banco de Recursos de Ciutat Vella se reinventa para paliar la crisis social y económica del covid

Forman a jóvenes del barrio para contratarles como repartidores en un win-win para el distrito

Helena López

Mohamed Sbiti en la bicicleta con la que hace los repartos por Ciutat Vella.

Mohamed Sbiti en la bicicleta con la que hace los repartos por Ciutat Vella. / JORDI COTRINA

Mohamed Sbiti ya controla la bici eléctrica, herramienta esencial para el trabajo en el que acaba de empezar. A sus 22 años, este vecino del Raval desde el 2016, año en el que llegó a Barcelona, es el primero de los jóvenes del distrito contratado para hacer de repartidor en el Banc de Recursos Mancomunats de Ciutat Vella, proyecto que, como casi todos, se ha tenido que reinventar en tiempos de coronavirus. Contratado, sí, palabras mayores en los tiempos que corren, y todavía más en un sector tan precarizado como la mensajería. "Vine a Impulsem para que me ayudaran a buscar trabajo, me contaron la oferta, me apunté, me llamaron, y aquí estoy", explica Mohamed contento y ya en ruta, después de hacer una formación de una semana realizada por las cooperativas Mensakas y Biciclot. "Nos enseñaron las mejores rutas por los distintos barrios, los trucos de la bici eléctrica, las dificultades con las que nos podríamos encontrar y hasta nociones de mecánica básicas pero si por si nos encontrábamos con un apuro a mitad del recorrido", señala el joven, quien ya tenía una vinculación previa con Impulsem (la red comunitaria es aquí una pieza imprescindible). 

"En el 2017 hice un curso, aquí, de atención al cliente, y había trabajado algo en hostelería", prosigue. Aunque Mohamed ha sido el primero en firmar un contrato de un año, en la formación participaron tres jóvenes del distrito. "Se prevé la contratación de otro joven de forma estable en los próximos meses y un tercero lo será de forma intermitente según las necesidades y demandas", señalan desde el distrito, convencidos de que esta colaboración publico-comuntaria es el camino a seguir para salir de esta crisis.

El servicio de reparto a domicilio del Banc de Recursos Mancomunats de Ciutat Vella entró en funcionamiento el pasado 27 de julio y, de momento, se ofrece sin ningún coste tanto para los comercios de los cuatro barrios del distrito -por el momento se han adherido 17- como para los vecinos, que pueden hacer el pedido directamente en el comercio, que es quien se pone en contacto con el Banco para gestionar la entrega. "La iniciativa busca apoyar al comercio de proximidad, muy afectado por esta crisis, facilitándole un nuevo canal, así como fomentar la inserción sociolaboral y la ocupación de calidad y potenciar la movilidad sostenible", resume una voz municipal. "Como administración teníamos una responsabilidad con el comercio local, con la reinserción laboral de los jóvenes y con los vecinos con problemas de movilidad que no podían salir de casa, de ahí nace este servicio", apunta Jordi Rabassa, concejal del distrito, quien señala que la mejor apuesta por el comercio local para evitar que la gente compre en las grandes plataformas de internet es llevarles la compra de proximidad a casa. 

El presidente de Born Comerç, Juan Carlos Arriaga, se muestra optimista pese al "nefasto" momento por el que pasa el comercio en general, y en el centro de la ciudad en particular. "El Born Comerç está pasando un momento muy duro. El 25% de los comercios han cerrado de forma definitiva y es posible que lleguemos al 40% en función de cómo terminemos el año", cuenta Arriaga, quien insiste en que es importante que no mueran los iconos del eje, que son los negocios artesanos y que iniciativas como esta pueden ayudar a lograrlo. "Nosotros ya habíamos empezado a trabajar en la idea de crear un 'market place', así que cuando nos presentaron la propuesta del banco nos sumamos. "Nosotros teníamos una necesidad, que es poder llevar la mercancía a casa del cliente, qué mejor que haciendo generando empleos de calidad a jóvenes del barrio y de forma sostenible, con bicis eléctricas?", prosigue el presidente del eje comercial, quien insiste en que "la experiencia" de comprar en el centro no la ofrece ningún otro lugar. "Ahora podemos hacer que un cliente compre cuando pasea frente a nuestra tienda y que no deje de hacerlo por no cargarlo, ya que se lo podemos llevar nosotros mismos gracias a este sistema de economía circular", concluye  el portavoz de los comerciantes del Casc Antic.

Además de la necesidad detectada en los comercios y la necesdidad de empleo de los jóvenes se daba otra circunstancia definitiva para que el proyecto se hiciera realidad. El Banco de Recursos estaba allí y estaba totalmente desaprovechado, ya que su principal línea de trabajo era todo los relacionado con la gestión de materiales para los actos que organizan las hiperactivas entidades del territorio y en tiempos de pandemia organizar un acto es casi una utopía. Ya les gustaría.

Balance del 2019 (que hoy suena a prehistoria)

Durante el 2019, cuando el escenario de una pandemia no se le pasaba por la cabeza al más pesimista, desde el Banc de Recursos se participó en 89 actos con el distrito de Ciutat Vella, recibieron 132 solicitudes de cesión libre, 667 recursos reutilizados por otras entidades, las entidades contaron con el banco para realizar 52 actos en el espacio público, se formo a 18 jóvenes, se contrató a 10  y se tejió red con 60 entidades. 

El ahora reconvertido Banc de Recursos Mancomunats de Ciutat Vella es una iniciativa que nació en el marco del Plan de Desarrollo Económico del Distrito 2016-2021, impulsada por el distrito, el Plan de Barrios Raval Sud-Gòtic y el proyecto Itaka en el Raval (Impulsem SCCL, AEI Raval, Colectic SCCL y Fundació Joan Salvador Gavina).

Hoy por hoy la parte comunitaria del banco está liderada por Impulsem, entidad que participa en las distintas mesas de coordinación del territorio y que trabaja para propiciar la creación de sinergias entre el tejido comunitario y el conjunto de agentes económicos, como la Xarxa Laboral del Raval o la Taula Jove.