29 oct 2020

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NUEVO SERVICIO

Barcelona crea un teléfono de prevención del suicidio: 900.92.55.55

Cerca de un centenar de personas, la mayoría hombres, se quitan la vida cada año en la capital catalana

El número de intentos bajó en el 2020, pero expertos lo atribuyen a que la gente no fue a urgencias

Toni Sust

Un hombre atiende el Teléfono de la Esperanza, en el 2017.

Un hombre atiende el Teléfono de la Esperanza, en el 2017. / ALBERT BERTRAN

Unas 2.000 personas intentan suicidarse cada año en Barcelona. Cerca de un centenar lo consigue. Lo intentan más las mujeres pero lo consuman más los hombres. El suicidio es la principal causa de muerte masculina en la capital catalana entre los 15 y los 44 años. En el caso de las mujeres es el segundo motivo, por detrás del cáncer de mama.

“Es importante poder hablar de ello. Se habla muy poco del suicidio. Hay que hablar, hay que visibilizarlo”, afirma la concejala de Salud, Gemma Tarafa, que este jueves ha presentado dos actuaciones vinculadas con un tema que, en efecto, suele esquivarse. De la mano de entidades especializadas en la materia, el Ayuntamiento de Barcelona crea un teléfono que funcionará durante 24 horas para prevenir el suicidio: el 900.92.55.55. Y ha abierto un nuevo punto de atención a familiares. Son dos medidas que nacen en el contexto del plan de choque del consistorio en salud mental a raíz de la crisis sanitaria del coronavirus.

Fundació Ajuda i Esperança

El teléfono se crea en colaboración con la Fundació Ajuda i Esperança, mediante la habilitación de una línea que estará vinculada con el Teléfono de la Esperanza. La idea que es que se dedique específicamente a atender llamadas de personas que presenten ideaciones o conductas suicidas. Es una línea gratuita que funcionará de forma permanente y que contará con la presencia diaria de cinco voluntarios con formación y experiencia previa.
El servicio contará con la coordinación y supervisión de psicólogos y con un comité de expertos vinculados al Codi Risc Suicidi de la Generalitat, del 061, del Hospital de Sant Pau, del Hospital del Mar, de Sant Joan de Déu, la UAB y la UB y asociaciones de Barcelona.

El punto de atención pensado para atender a familiares, amistades y personas del entorno laboral de quienes viven con riesgo de suicidio estará en las instalaciones del espacio Barcelona Cuida y habrá que programar las visitas (su teléfono de atención es el 93-413.21.21). Este servicio será responsabilidad de las dos asociaciones con más conocimiento de la materia en la capital catalana: la Associació Catalana per a la Prevenció del Suïcidi (ACPS) y Després del Suicidi-Associació de Supervivents (DSAS).

La muerte y el sufrimiento

Tarafa ha comparecido junto con el director del Pla Director de Salut Mental i Addiccions del Departament de Salut, Jordi Blanch; la patrona y directora de la Fundació Ajuda i Esperança, Esperança Esteve, y la presidenta de la asociación Després del suïcidi-Associació de supervivents, Cecília Borràs. 

“La gente no quiere la muerte. Quiere salir del sufrimiento, y la muerte la parece el camino más fácil”, ha subrayado Esteve, que ha afirmado que la preparación de las personas que atenderán el teléfono es clave: los que lo harán tienen una experiencia de como mínimo 60 horas en el teléfono de la Esperanza y una formación previa. Borràs ha asegurado que el servicio telefónica puede ser “una ayuda esencial, una puerta de esperanza, porque el que llega al suicidio piensa que es la última puerta”.

Según el Codi Risc Suicidi, en Barcelona hubo en el 2019 1.139 episodios de conducta suicida y durante los primeros meses del 2020, 467, algo menos. Blanch ha aclarado que es pronto para saber el motivo, pero ha considerado como una tesis la posibilidad de que muchos de los afectados no fueran a urgencias por el confinamiento.