28 sep 2020

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OPOSICIÓN MUNICIPAL A UNA DECISIÓN DEL GOBIERNO CATALÁN

BCN combatirá el decreto de la Generalitat que permite alquilar habitaciones a turistas

Janet Sanz rechaza la norma aprobada el martes y advierte: "La ciudad no se quedará con los brazos cruzados"

La regulación obliga a que la vivienda sea la principal y limita a cuatro los inquilinos por menos de un mes

Toni Sust

Turistas en el centro de Barcelona.

Turistas en el centro de Barcelona. / JOAN CORTADELLAS

El gobierno de Ada Colau, sobre todo uno de sus dos socios, Barcelona en Comú, vive con indignación la aprobación, el martes, del decreto que la Generalitat para regular el alquiler turístico de las habitaciones de viviendas, que permitirá arrendarlas a todos los propietarios con determinadas restricciones. Se trata de una regulación que el consistorio, relatan fuentes del gobierno, conoció el lunes, un día antes de que fuera aprobada. 

La reacción municipal es de una indignación creciente, porque el equipo de Colau considera que la nueva norma va en el sentido contrario de la pugna municipal por limitar la oferta de camas turísticas con el fin de que no borren del mapa a las de los vecinos, especialmente en algunos barrios del centro de la ciudad . La teniente de alcalde de Urbanismo, Janet Sanz, lo ha dejado claro en un mensaje en la red social Twitter, al afirmar: “No es el decreto que necesitamos. Barcelona no se quedará con los brazos cruzados”. El ayuntamiento, sostienen fuentes del gobierno, estudia ahora cuál es el margen de maniobra legal para intentar frenar los efectos del decreto. 

Las nuevas normas

El nuevo decreto de turismo de Catalunya incorpora la figura de hogar compartido que permitirá a cualquier persona alquilar su vivienda con fines turísticos, aunque estará sometida a algunas limitaciones: el inmueble tendrá que ser la vivienda principal del titular y este tan solo podrá alquilar habitaciones de ese piso a un máximo de cuatro personas con estancias iguales o inferiores a 31 días.  

Además, el titular tendrá que residir y compartir la vivienda con los turistas y tendrá que contar con una cédula de habitabilidad como único requisito para poder alquilar su vivienda, al margen de estar inscrito en un registro de alquiler turístico que deben elaborar los ayuntamientos, que en última instancia podrán decidir sin en esa población se puede llevar a cabo la actividad de vivienda compartida. Las corporaciones locales tendrán que dar los detalles a la Generalitat, que se encargará de elaborar el registro general en Catalunya.

Agosto y Airbnb

“La Generalitat tarda cinco años en hacer un decreto de turismo que regula pisos turísticos. Lo aprueban en agosto, a escondidas, y con aplausos de Airbnb”, ha escrito Sanz en su tuit. La denuncia de que el decreto ve la luz con las vacaciones empezadas y el hecho de que la plataforma de alojamiento es una constante entre los ‘comuns’.
También la concejala de Vivienda, Lucía Martín, ha rechazado el decreto en mensajes en Twitter.

Martín ha cuestionado que se haga en agosto y ha añadido otro factor, algo sorprendente: ”Lo hacen en agosto y en mitad del escándalo de la monarquía”. “La Generalitat da vía libre a las habitaciones turísticas si los ayuntamientos no lo paran”, precisa Martín, lo que sugiere que el consistorio hará lo posible por frenar la regulación.

Inspecciones

“¿Cómo comprobar en una inspección que alguien vive realmente en ese piso? ¿Cuántas inspecciones serán necesarias? ¿Cuántos recursos dedicados a esa tarea? A la Generalitat le importa poco porque quien deberá ocuparse y costearlo son los ayuntamientos. Este decreto no debe convalidarse”, ha añadido la concejala de Vivienda.

Barcelona en Comú, ha hecho un tuit contra el decreto que deja clara la voluntad de combatir el decreto: “La Generalitat debería de estar más preocupada por el derecho a la vivienda que por los aplausos de Airbnb. Es una mala noticia este decreto, que abre al uso turístico toda la vivienda. Lucharemos para que no prospere”.