29 oct 2020

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Actualización de un entorno educativo

Los leones del Zoo de Barcelona estrenan un hábitat que simula la sabana africana

Dos enormes cristaleras facilitan la observación de los felinos hasta a centímetros de distancia

Piedras, arena, plantas originales y hasta una cascada reproducen el entorno del Sahel

Óscar Hernández

Dos leonas en la nueva zona habilatada para ellas en el epicentro del Zoo de Barcelona.

Dos leonas en la nueva zona habilatada para ellas en el epicentro del Zoo de Barcelona. / Manu Mitru

Un zoo del siglo XXI. Una instalación que apueste por "la conservación, la divulgación y la ciencia", en palabras del alcalde accidental Jaume Collboni. En este contexto se ha presentado este martes el nuevo hábitat para los leones en el parque barcelonés que simula la sabana del Sahel, el entorno natural en el que en África vive el rey de la selva.

Piedra, arena, árboles y agua

La nueva zona del parque, en la que se combinan piedras, arena, árboles (de la misma especie de la que se alimentan las jirafas) y agua, con un lago artificial y hasta una cascada, permite no sólo que los animales se desenvuelvan con tranquilidad, sino que puedan ser observados mucho más de cerca por los visitantes del zoo. Un mirador elevado y dos gigantescas cristaleras facilitan acercarse sin riesgo para observar a estos grandes felinos (tres hembras y un macho).

"Al principio tuvimos que poner unas cintas adhesivas en los cristales para que los leones no se golpearan con ellos, pero ahora ya lo han aprendido", ha explicado uno de los técnicos del Zoo en la visita inaugural. Prueba de que el público puede contemplar a estos grandes animales a centímetros de distancia son las huellas sobre la arena que han dejado junto a estas ventanas enmarcadas por piedras.

2.000 metros cuadrados

Este nuevo hábitat para los leones tiene una extensión de 2.000 metros cuadrados e incluyen además un pequeño de refugio en piedra, a modo de cueva, para que puedan guarecerse del sol, aunque también disponen de los árboles. Las dunas y las rocas son una copia de las del Sahel. Refuerzan el espacio las gueltas, espacio con agua embalsada, a modo de pequeños lagos, y hasta una cascada que se pone en marcha en la época de lluvias, que coincide con el verano barcelonés.

El director del Zoo, Sito Alarcón, ha explicado a Collboni y a su pequeña comitiva que las leonas Run-Run, Nima y Zala, las tres de 16 años, y el león Kiumbe, de 4 años, se han adaptado bien a su nuevo entorno natural. El proceso ha sido progresivo para que los animales pudieran descubrir los diferentes rincones y hacer suyo el territorio. El confinamiento de los últimos meses por el coronavirus ha ayudado en este proceso ya que el parque ha permanecido cerrado hasta hace pocos días.

Otras especies africanas

El espacio Sabana-Sahel del Zoo no es exclusivo de los leones. Ubicado justo en el epicentro geográfico del parque acoge a las jirafas, las gacelas y los elefantes, obviamente en zonas separadas. Una muestra del mimo con el que los responsables del parque han trabajado es el interés por reproducir fielmente el entorno africano hasta con la flora. Gracias a la colaboración del Jardí Botànic de Barcelona, se han plantado numerosas plantas de esta zona meridional africana, entre las que destacan las gramíneas, euforbiaceas y las acacias, de las que se alimentan las jirafas.

Este interés por cuidar las especias animales en peligro de extinción nace de la nueva imagen del parque, en una época en la que estas instalaciones son muy criticadas en determinados ámbitos por ser consideradas antinaturales sobre todo por la reclusión de animales que deberían vivir en libertad.  Pero ahora el Zoo de Barcelona, colabora en la conservación y reintroducción de algunas especies muy amenazadas como las gacelas Mohor y Dorcas, sobre todo en Senegal, con la colaboración del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC). Y el objetivo no son solo los animales. El parque  también trabaja con la población local en el Sahel senegalés y colabora con una escuela rural de la zona de Katané, en la Reserva de la Biosfera de Ferlo Nord.

Tal y como se puede ver en un mapa al acceder a la zona de los leones, los elefantes, las jirafas y las gacelas, el Sahel es una gran franja que cruza el continente africano de este a oeste y cruza Senegal, Mauritania, Mali, Burkina Faso, Níger, Nigeria, Chad, Sudán y Eritrea. En Barcelona el visitante ya se puede sumerger en esta recreación y recorrerla en sólo unos minutos. 

Una alternativa para las familias que no se van de vacaciones

El teniente de alcalde Jaume Collboni ha asegurado que el Ayuntamiento de Barcelona va a luchar porque el Zoo y el Tibidabo permanezcan abiertos durante la actual pandemia del covid-19 y no se vean afectados por nuevas medidas de restricciones a causa de posibles brotes.

"Se ha demostrado que el Zoo y el Tibidabo son espacios seguros para el ciudadano porque se trata de actividades al aire libre que además ofrecen un ocio de calidad indispensable para aquellas familias que no han podido salir de la ciudad", ha afirmado el también alcalde en funciones, ya que Ada Colau se encuentra de vacaciones.

Collboni ha añadido que se siente satisfecho por el millar de visitantes diarios que estos días están visitando el Zoo, aunque ha admitido que la apertura, en términos económicos, no es  rentable. "Aunque haya pérdidas en la cuenta de explotación, debe primar el servicio público", ha insistido, además de dar las gracias a las familias que acuden a visitarlo, la mayoría de ella tras pagar una cuota anual de 70 euros que permite el acceso a padres e hijos las veces que quieran durante un año.