11 ago 2020

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Novedades en la 'era covid'

La estación de Sants estrena cámaras para vigilar temperatura y mascarillas

Los controles térmicos masivos se realizan desde esta semana únicamente a los pasajeros del AVE

El nuevo sistema, ahora en pruebas, también alerta de si el tapabocas no cubre correctamente la nariz

Óscar Hernández

Cámaras para controlar la temperatura de los pasajeros, en el vestíbulo de la estación de Sants.

Cámaras para controlar la temperatura de los pasajeros, en el vestíbulo de la estación de Sants. / Joan Cortadellas

Las estación barcelonesa de Sants acaba de estrenar dos cámaras de control de temperatura de los pasajeros en el embarque a las líneas de alta velocidad (AVE). El sistema, denominado 'cámaras termográficas' o termógrafas, permite visualizar los grados de temperatura corporal de cualquier persona que pasa delante, aunque sea en grupo, y alerta de aquellos casos en que se supera un límite prefijado, que en el caso de Sants es de 37,5 grados.

Además, en el caso de Sants, igual que en la otra gran estación del AVE, la de Puerta de Atocha, en Madrid, el sistema informático de las dos videocámaras alerta también de si alguna persona lleva mal puesta la mascarilla, como por ejemplo si le sobresale la nariz, han explicado fuentes de Adif, la gestora de las estaciones y las líneas ferroviarias que utiliza Renfe. 

La innovación, ya utilizada en aeropuertos, hace mucho más cómodo y seguro el control de la temperatura corporal, ya que no requiere el contacto unipersonal del pasajero que sí necesita el dispositivo manual que, con forma de pistola, se coloca en la frente para hacer la medición. 

El termómetro digital en la frente solo puede usarse de uno en uno, mientras que la cámara termográfica permite que un único empleado de seguridad vea en la pantalla a todas las personas que pasan delante del objetivo. La temperatura aparece sobreimpresa junto a la cabeza de cada persona, lo que facilita su inmediata identificación.

Tres mediciones y control médico

El personal de seguridad de la estación de Renfe de Sants ya esta realizando formación y prácticas con el sistema de cámaras termográficas, que son claramente visibles y se diferencian del resto de videocámaras de la estación, más camufladas. Las termográficas están situadas encima de trípodes junto a las cintas que delimitan las colas para acceder a los andenes del AVE. Según fuentes de Adif, tras el periodo de pruebas y reajustes estas dos nuevas cámaras también serán fijas y estarán menos a la vista.

En el caso de que se detecte a un pasajero con más de 37,5 grados de temperatura corporal, en el mismo control de equipaje se le informará y se le pedirá someterse a otros dos controles cada cinco minutos para confirmar el dato. Estos se realilizarán con el termómetro unipersonal. Si las tres veces se confirma la fiebre, el usuario será desviado hacia una sala con personal sanitario que le preguntará sobre su salud para establecer un diagnóstico y decidir si puede coger el tren.

Rodalies, de momento sin cámaras

Fuentes del Sindicato Profesional de Seguridad Privada (SPS) han confirmado que los vigilantes ya están realizando la formación sobre el uso de las nuevas cámaras y los protocolos de actuación. Indican que en el caso de que un pasajero sea detectado con fiebre, únicamente se le impedirá el acceso a los andenes, pero no se le retendrá, ya que no habría cometido delito alguno. Añaden que valoran positivamente la instalación de esta tecnología, "muy útil para grandes empresas, estaciones y centros comerciales, ya que permite controlar a mucha gente con menos personal y sin generar colas". 

Otras fuentes del sector ferroviario lamentan que el nuevo sistema de cámaras termógrafas de Sants Estació no se aplique también a los andenes de Rodalies, donde también hay riesgo de contagio. "Es como si se discriminara a los pasajeros de segunda con respecto a los de primera", añadieron.

Sin embargo, fuentes de Adif sostienen que las cámaras termógrafas están en pruebas y que no se descarta utilizarlas en Rodalies. "En el AVE es más sencillo ese control porque todos los viajeros pasan por un mismo control de embarque y equipaje, pero en Rodalies entran y se distribuyen por diferentes sitios", aclaran las mismas fuentes.