01 jun 2020

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PRIMER DÍA DE ALGUNAS CALLES SIN COCHES

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Familias con niños, los más beneficiados de las calles sin circulación de vehículos

Entre los comerciantes, opiniones diversas sobre la medida temporal del consistorio

CARME ESCALES

Peatones a primera hora de la mañana en la calle Gran de Gràcia, una de las siete vías cerradas al tráfico durante los fines de semana desde ahora.

Peatones a primera hora de la mañana en la calle Gran de Gràcia, una de las siete vías cerradas al tráfico durante los fines de semana desde ahora. / LAURA GUERRERO

Bicicletas, patinetes, patines y cochecitos de bebé sobre el asfalto han sido este sábado protagonistas en el primer día de algunas vías liberadas de la circulación de vehículos. La medida del consistorio barcelonés tiene un carácter temporal acorde con la desescalada del confinamiento por la crisis del Covid-19, pero cuya continuidad también se estudia.

Muchos vecinos de las siete calles en las que se ha cortado el tráfico han salido a la calle sin saber que tendrían tanto espacio para caminar. Es el caso de Sílvia y Oriol, vecinos del Baix Guinardó que iban con su hija a comprar y se han encontrado la calle de Pi i Margall bloqueada con vallas para que no circulen coches ni motos y, en su lugar, gente caminando por el centro de la calle. “No lo sabíamos porque la información no nos había llegado, la tienes que buscar tú”, explicaba el padre. Satisfechos por la iniciativa, consideran que la medida podría adoptarse ya siempre. “Pi i Margall es demasiado ancha para un barrio como este, dos carriles de subida y dos de bajada para vehículos es mucho, con uno en cada dirección sería suficiente”, añade. “Esto es estupendo”, decía la dependienta de una ferretería en la misma calle, “la gente necesita su espacio”, decía.

               Marta Andrés, otra vecina que paseaba con su hijo por en medio de la calzada, recordaba además que “ya existe un proyecto aprobado para hacer peatonal Pi i Margall, más o menos como la avenida de Gaudí”. Y añadía: “creo que también para los comercios puede ser beneficioso”. Ella tampoco estaba al corriente de las calles que se cerraban al tráfico, “sabía que eran algunas durante el fin de semana, pero no sabía cuáles y esta mañana he salido al balcón y ya he visto las vallas. He pensado, mira, esto podría ser el gran paso para que desencalle el proyecto”, decía esta vecina. Su pareja es del barrio de toda la vida, ella lleva 5 años en ese límite entre los distritos del Guinardó y Gràcia.

               No todos los vecinos, sin embargo, abogan por cerrar al tráfico la calle. “Tenemos el Parc de les Aigües y el Parc Güell tampoco muy lejos, nos podemos quejar. Para los niños está muy bien ganar este espacio los fines de semana, pero habrá quien necesite moverse en coche o moto”, comentaba Ana, otra vecina de Pi i Margall.

Paseo de Sant Joan

En el paseo de Sant Joan, otra de las vías cerrada al tráfico los fines de semana, entre los transeúntes había opiniones diversas. Marta Mota, por ejemplo, agradecía por un lado poder caminar con tranquilidad por los laterales del paseo, pero a su vez es muy consciente de la afectación negativa para usuarios de coches y motos. “Tenemos todo el centro del paseo para caminar, me parece una gran molestia para el tráfico porque somos cuatro gatos caminando por la carretera. Yo no estoy de acuerdo con tantos cortes de calles por tan pocos que caminamos”, decía. En la misma línea opinaba Natàlia, que caminaba con su hijo por uno de los laterales del mismo paseo, este primer sábado ya sin circulación de vehículos. “Nos gusta la idea de recuperar espacio. Yo, además, no tengo coche. Pero seguramente esto es a costa de perjudicar a otras calles aumentando el tráfico allí. Si se quiere reducir la contaminación de verdad, mejor sería hacerlo en todas las calles de la ciudad y así se concienciaría todo el mundo. Pero insisto que para mí es muy fácil porque no conduzco”.

Los comercios

Entre los comerciantes también había opiniones de todo. En Pi i Margall había cola en algunas tiendas, como en la zapatería Nu an Ju Pell. “Sí, sí, se ha notado mucho hoy en la venta”, confirmaba su dependienta. Sin embargo otros constataban que la novedad había centrado sobre todo la atención de los niños y niñas en medio de la carretera con sus bicicletas y patinetes. “Se han visto muchos niños jugando durante toda la mañana, es como si estuviesen en el parque, y los padres están pendientes de sus hijos, no de comprar”, decía Marlén de la tienda de regalos y complementos By Marlén Detalls. Otros comerciantes lamentaban además que el grueso de la gente para caminar más cómodamente, eligen la zona central y no las aceras donde estamos los comercios”, decía uno de los propietarios de negocio.

Tampoco el local de empanadillas ni el quiosco en una de las esquinas de la plaza de Joanic habían notado un incremento del negocio especialmente por el corte de tráfico. Sí se mostraba muy satisfecha Cristina, la dueña de la tienda de ropa Mis Trapitos del paseo de Sant Joan. “La gente del barrio está respondiendo al comercio de proximidad. A mí me ha ido muy bien. Claro que yo vengo de fuera de Barcelona y para llegar aquí en coche, he tenido que dar muchas vueltas. Por eso puedo entender que no todo el mundo apruebe el corte de calles. Además, no se nos había informado, ni a vecinos ni a comerciantes. Pero a mí me parece bien”, declaraba. Jaume, de la tienda Llanes Monte- Rosa, en lo alto del paseo de Sant Joan, también decía haber notado cierta afluencia mayor de clientes. “Los sábados de todos modos, siempre se nota más, pero puede que hoy se haya incrementado. Si cierran las calles a la circulación, la gente pasea más y aún más si hace tan buen tiempo como hoy”, decía Jaume.

En Gran de Gràcia y el paseo de Fabra i Puig también se ha visto a mucha gente caminando por el centro de las calles sin coches. En una arteria tan comercial para Gràcia como su calle mayor, Francisca, vecina de una de las calles paralelas, agradecía la medida. “Las aceras en Gràcia son muy estrechas y así podemos caminar con más distancia. Es imposible guardar ni tan solo un metro en las aceras. Además, hay mucha gente haciendo cola en ellas para entrar en algunas tiendas. Para mí, al menos el fin de semana ya lo podrían dejar así siempre”, decía.

Y Noelia, dependienta de Casa Viva en el paseo de Fabra i Puig también lo ha notado mucho. “Se ve a mucha gente caminando por en medio de la calle y en la tienda no he parado yo en toda la mañana”, explicaba.

Medidas del consistorio

Según datos del Ayuntamiento de Barcelona, durante esta semana, el tráfico privado en la ciudad ya ha sido superior al registrado durante los primeros días de aplicación del Estado de Alarma, con un total de 879.000 desplazamientos diarios. 

A partir del lunes, se incrementa la oferta de transporte público, finaliza la flexibilización de las zonas de carga y descarga y se retoma el control del cumplimiento de la normativa en relación al estacionamiento en el AREA, al mismo tiempo que entran en vigor las nuevas tarifa ambientales. Dichas medidas coinciden con la finalización de la instalación de los 2073 nuevos parquímetros con mejoras para el usuario.